Mostrando entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas

12.7.14

Joya histórica: La primera Bandera del Perú se exhibe al público



Lima . En el sótano del Banco de Crédito del Perú (BCP), allí donde descansa silenciosamente una imponente bóveda, el tiempo parece ahora haberse detenido y toma un rubor lleno de historia.

Ese lugar, libre de ajetreo, que alcanza a medir 7 metros de largo por 5 de ancho, alberga a un huésped ilustre: la primera bandera del Perú.

El primer pabellón nacional reposa en ese espacio casi taciturno. El furor de los años, que no sucede en vano, ha logrado decolorar las franjas cruzadas, que acompañan a un manto blanco, que antes eran rojas y ahora lucen de color anaranjado.

A pesar de ello, su encanto sigue intacto. Este histórico tejido lleva incrustado un sol flameado por dos laureles y una imponente insignia en la que se lee ‘Libertad y Unión’. Palabras que actualmente pueden verse traducidas en las acciones de buenos peruanos.

“¿Bien bonita era la bandera del Perú no?”, pregunta y afirma a la vez un pequeño de seis años de edad que con curiosidad la observa.

Y es que a pesar de los 193 ingratos, pero también venturosos años que han transcurrido, el estandarte nacional todavía se mantiene en pie. Allí está; aún permanece en una sola pieza, desafiando al tiempo.

Esta primera bandera fue decretada por el libertador José de San Martín allá por el año de 1820.

“Se adoptará por bandera (…) una de seda, o lienzo, de ocho pies de largo, y seis de ancho, dividida por líneas diagonales en cuatro campos, blancos los dos de los extremos superior e inferior, y encarnados los Laterales; con una corona de laurel ovalada, y dentro de ella un Sol, saliendo por detrás de sierras escarpadas que se elevan sobre un mar tranquilo”, es el extracto del artículo del decreto del 21 de octubre de aquel entonces.

Por esas fechas, según cuenta la historia, las damas de la ciudad de Piura tejieron la bandera peruana. Esta fue colocada sobre el frontis de una locomotora que lucía el número 100. El fervor patriótico comenzaba ya a enrumbarse para nunca desaparecer.

Esta joya histórica, símbolo de la madre patria, forma parte de las más de 60 obras de valor infinito que en este mes de julio, símbolo de patria, el BCP presenta en la muestra que lleva como nombre Revalorando el Patrimonio Cultural del Perú.

El primigenio símbolo patrio estará disponible para ser visitado por el público solo hasta este domingo 13, en comparación con las otras obras, que sí podrán ser apreciadas hasta el 31 de agosto. Si usted desea conocer estas joyas históricas, solo tiene que acercarse a la sede principal del BCP, ubicado en Jirón Lampa, N° 499, el Centro de Lima.

Y es que debido a la fragilidad y su delicado estado, el primer estandarte nacional no puede permanecer mucho tiempo a exposición. Sin duda, un baluarte que por primera vez se deja ver para beneplácito de los henchidos corazones peruanos.

[...]

15.7.13

Gobierno Regional presentó Bandera y Escudo Regional



Escribe: Katia Ramos Condori

Con la participación de autoridades políticas, civiles y militares de la región, ayer el Gobierno Regional liderado por el presidente Mauricio Rodríguez, realizó la presentación oficial de los Símbolos Regionales, en presencia de cientos de pobladores que se dieron cita a la actividad.

El evento inició con el tradicional pago a la Pachamama, posteriormente se realizó el izamiento del Pabellón Nacional y la recién presentada Bandera de la región Puno, que estuvo a cargo del presidente y los consejeros.

La iniciativa de crear símbolos de nuestra región se concretó en el año 2011, conforme al Acuerdo Regional N° 017-2011-GRP-CRP del 14 de marzo de ese año, en que se declaró de interés regional la creación de símbolos regionales para fortalecer la integración e identidad regional puneña.

Este mismo acuerdo, convocó a concurso público para la creación de nuestros símbolos regionales, evento en el que participaron 208 artistas, resultando como ganadores Gil Josué Calli Pari (Kally) y Juan Alberto Saavedra Saavedra, para el escudo y bandera regional, respectivamente.

“Necesitamos símbolos que nos unan a todos los puneños y nos representen ante otras regiones, invoco a las instituciones públicas en la región a honrar y respetar estos símbolos regionales y a la población a mantener en alto los símbolos”, dijo el presidente Mauricio Rodríguez Rodríguez, al término de la ceremonia y desfile que se prolongó hasta pasado el mediodía.

Para la presentación de nuestros símbolos regionales, llegaron delegaciones de las 13 provincias de la región, que recibieron el estandarte oficial con el Escudo Regional, además de la Bandera Regional que deberá formar parte de las escoltas escolares. Las Fuerzas Armadas, entre ellas el Ejército Peruano y la Policía Nacional, también recibieron la Bandera Regional.

A partir de la fecha, se impulsará que las instituciones regionales, muestren la bandera azul cielo con la chacana al medio, especialmente en las zonas de frontera de la región, que actualmente se encuentra en disputa.

La ceremonia protocolar culminó con el desfile de honor de las delegaciones escolares que ondearon en sus estandartes ambos símbolos regionales, mientras que las autoridades ubicadas en el estrado oficial brindaban aplausos a los estudiantes que a paso firme desfilaron por el frontis de la Basílica Menor de la Catedral de Puno.

Sin embargo, estos símbolos, que reúnen la iconografía regional y simplifican la riqueza de nuestra región, fueron criticados por algunos pobladores y promotores culturales, pese a ello la actividad continuó desarrollándose.

“Es una vergüenza que teniendo tantos artistas, tengamos como símbolos regionales, esta bandera y escudo con tantos aspectos erróneos”, criticó José Paniagua Núñez “Jospani”, destacado periodista y poeta puneño.

Los Andes

18.1.12

El destino de la Bandera de la Independencia de Piura

Manuel Antonio Rosas C.

En el sombrío ambiente de la Quinta de la Magdalena, en el tradicional barrio de la Magdalena Vieja que hoy es parte del distrito de Pueblo Libre, se encuentra el Museo de Historia donde, en una de sus salas, confundida entre tanto cuadro de virreyes y próceres, uniformes y objetos personales de San Martín y Bolívar, está la bandera con la cual se proclamó la independencia en Piura el 4 de enero de 1821. Este pendón que tiene el diseño de la primera bandera patria y que fuera confeccionada por las damas piuranas, que abrazaron entusiastamente la causa de la Emancipación en esta tierra norteña, representa la vocación independentista de nuestro pueblo es patrimonio histórico de San Miguel de Piura.
A finales del siglo pasado la venerable insignia roja y blanca, de franjas cruzadas en aspa, estaba en esta ciudad hasta que un Subprefecto la envió a Lima, para su custodia, por temor a que las tropas chilenas, que por entonces cometían acciones vandálicas, la incautaran. El hecho es que nuestro emblema fue expoliado y desde entonces permanece en la capital. Primero, según datos que se registran, estuvo en la Biblioteca Nacional para luego pasar al Museo de Magdalena.
El año pasado el presidente de la Región, Javier Atkins, dentro de su programa de recuperación del patrimonio histórico y cultural de Piura que ha emprendido como parte de su gestión cultural, ha iniciado una gestión ante el Ministerio de Cultura para que se permita la devolución de la Bandera de la Independencia a nuestro departamento; a fin de que permanezca donde debe estar como insignia de nuestro patriotismo regional y porque pertenece legítimamente al patrimonio de Piura. Lamentablemente en el Perú, como en tantos lugares del mundo, muchos testimonios valiosos del pasado histórico de los pueblos, fueron cercenados de su original ubicación para ser trasladados a los museos capitalinos. Situación que ha motivado toda clase de acciones y gestiones para la reivindicación de tales tesoros. Grecia, Egipto, Jordania, Irak y otras naciones han perdido muchos objetos históricos que hoy aparecen en las galerías del Louvre de París o del Museo Británico en Londres o tal vez en la opulenta Isla de los Museos en Berlín.
La Bandera de la Independencia, que en su momento nucleó a los entusiastas vecinos de San Miguel de Piura para proclamar su adhesión a la causa emancipadora de San Martín y Torre Tagle, debe ser repatriada para que la conservemos en un lugar santo -la misma iglesia de San Francisco donde se produjo el Grito Libertario- donde además de estar celosamente cuidada habrá de ser admirada por las nuevas generaciones de este pueblo que verán, en ella, representados los valores de la piuranidad.
Esta gestión del Presidente Regional ante el ministro Luis Peirano Falconí debería recibir el respaldo unánime de todos los congresistas piuranos tan alejados, a veces, de las causas nobles de su patria chica; así como de las autoridades y de la sociedad civil organizada. Nuestra Bandera de la Independencia tiene que retornar a Piura. Es un reto que nos debemos imponer los ciudadanos de esta región.

El Tiempo

9.12.11

Distrito de Chilca ya tiene himno y bandera

HUANCAYO - Chilca ya cuenta con sus símbolos de identificación: una bandera y un himno que identificará a los 80 mil chilquenses. El ganador del concurso de la bandera fue el director del colegio Túpac Amaru, Walter Lazo Alcocer. La bandera tiene un fondo blanco, en el centro está diseñado el obelisco de Azapampa, las hojas de la planta chilca y un lazo que simboliza la unión.

El jurado estuvo conformado por Sergio Castillo Falconí, el artista plástico de Junín, Josué Sánchez Cerrón y Moisés Pari Mendoza, director de la Casa de La Cultura de Chilca.

En tanto, el ganador de las letras del himno fue Johnson Pun Castellares, mientras que la creación de las melodías se adjudicó a Pedro Rivera Cámac. Los encargados de calificar los trabajos fueron el connotado folklorólogo e historiador de Chilca, Luis Cárdenas Raschio; el representante de la Escuela de Música de Acolla, Adolfo Martínez Cayllahua y el artista musical CPC Aníbal Núñez Vega, director de la tuna Contable del Colegio de Contadores.

Los ganadores se llevarán 1.000 soles y 1600 soles, respectivamente.

(Con información de Edvan Ríos)

3.12.11

Ganadores del concurso de símbolos de la región Puno


De acuerdo a los resultados del Concurso de Símbolos de la Región Puno, Josué Calle Pacohuanaco ocupó el primer lugar en el concurso de escudo y Juan Alberto Saavedra Saavedra ganó en bandera; mientras que el concurso del himno de la región fue declarado desierto.

Con un puntaje de 96.67, el profesor de educación artística Josué Calle Pacohuanaco, con el seudónimo “kalli” ganó el concurso del escudo, en cuyo diseño se resalta la chakana, el lago Titicaca, el casco de un minero, la hoja de coca y otras características de la región.

Calle Pacohuanaco radica en la ciudad de Juliaca, capital de la provincia de San Román. El referido artista también es autor del actual escudo del distrito de Pilcuyo, provincia El Collao.

Mientras tanto, con 96.33 de puntaje, el artista Juan Alberto Saavedra Saavedra con el seudónimo “beto” ganó el concurso de la bandera, cuyo diseño es cuadrangular y de color celeste, donde una chakana y un sol radiante destacan como figura.

El ganador del concurso de la bandera es de la ciudad de Juliaca y estudió arte en la capital de la República.

El concurso del himno regional fue declarado desierto por los miembros del jurado calificador y se recomienda al Gobierno Regional de Puno realizar otra convocatoria en los próximos días.

Cabe recordar que se presentaron 208 propuestas: 102 para bandera, 98 para escudo y 8 para himno.

3.7.11

“Rojo carmín” es el color de la bandera de Arequipa

Al ser incorporado como miembro del Comité de Historia y Tradiciones de Arequipa el historiador Juan Guillermo Carpio Muñoz, lo primero que hizo fue hacer conocer la historia acerca del verdadero color de la Bandera de la Ciudad Blanca.
Detalló que mediante una Real Cédula dada por el Rey Carlos V en España (hace más de 400 años), se dispuso que el color del emblema de Arequipa sea “rojo carmín”, similar al que actualmente se utiliza (guinda) aunque es más colorida.
“Hace 20 años, cuando hablé con el pintor arequipeño Teodoro Núñez Ureta, me manifestó que él había hecho una investigación sobre el verdadero color de la bandera de Arequipa, ya que pintaba cuadros sobre la fundación española de la ciudad y quería saber con exactitud el tono del emblema. Después de investigar artística y pictóricamente comprobó que era rojo carmín y es la tonalidad que está en su mural”, señaló.
Carpio Muñoz aseguró que hace 60 años el color de la bandera de Arequipa era celeste y hace 20 ó 25 años se discutía sobre el verdadero tono y entonces se determinó que sea la tonalidad actual, pero el primero y original fue rojo carmín.
Precisamente sobre los cuadros o murales que pintó Núñez Ureta, sobre las fundaciones incaica y española de Arequipa, el historiador aseguró que estos se encuentran en una sala pequeña del Fundo El Fierro, donde están dañándose.
Pidió a las autoridades municipales que los dos lienzos sean retornados al Salón Consistorial de la comuna provincial (Plaza de Armas) o que se destine otro ambiente amplio que sirva para su exhibición.

20.4.10

¿Bandera gay o del Tahuantinsuyo?

Habría muchas cosas por aclarar antes de adoptar la bandera de 7 colores como patrimonio cultural, como su origen por ejemplo, pero si se llegase a adoptar la bandera de 7 colores como patrimonio nacional ¿se debería exigir que los gays cambien su bandera? ¿El movimiento gay la cambiaría? o en su defecto ¿debería cambiarse la Bandera del Tahuantinsuyo? ¿En realidad debería adoptarse la Bandera del Tahuantinsuyo como patrimonio cultural?

Según la reconocida etno-historiadora María Rostowrosky de Diez-Canseco el Tahuantinsuyo nunca tuvo bandera. Eso lo han demostrado los historiadores hasta la saciedad. Fue recién en el año 1973 que el ingeniero Raúl Montesinos Espejo, dueño de la radio Tahuantinsuyo, la utilizó al conmemorar el 25 aniversario de su radioemisora. Su uso, junto con la confusión y el error, se fueron extendiendo posteriormente, razón que llevó a que en 1978 el alcalde del Cuzco, Gilberto Muñiz Caparó, la declare como emblema de esa ciudad.

"Le doy mi vida, los Incas no tuvieron esa bandera. Esa bandera no existió, ningún cronista hace referencia a ella”, sostiene Rostowrosky y agrega indignada: “Separemos de un lado las cosas verídicas, serias y reales, de las tonterías. Es momento de hacer un deslinde y rectificar porque está tomando cuerpo una cosa que no es histórica. Y la historia hay que defenderla".

Terra Perú

10.4.08

Salvemos La Bandera del Cusco

Lima, 09 de abril del 2008.- El pasado martes 01 de abril fue presentado a los medios el libro “LA BANDERA DEL CUSCO, TESTIMONIO, DESLINDE Y DEFENSA DEL PATRIMONIO”, del autor Julio Gilberto Muñiz Caparó, ex alcalde del Cusco, cuyo contenido es evitar se destruya la bandera de todos los cuzqueños.
Julio Muñiz aclaró varios puntos a algunos opositores de la actual bandera, quienes buscan darle un nuevo diseño siguiendo el argumento que la bandera cuzqueña no tiene registro conocido y que tiene una semejanza con el estandarte gay.
En el encuentro con la prensa Muñiz reveló que su mayor deseo es impedir que la alcaldía del Cusco cometa una atrocidad histórica y cultural, eliminando un emblema que fue símbolo andino que existe desde los primeros albores de la historia andina.
También aclaró que quizá su error fue no haber hecho este testimonio al terminar su gestión, porque si así lo hubiera hecho nadie se hubiera atrevido a decir algunas cosas.
La bandera del Cusco tiene más años que el estandarte gay, aclaró Muñiz, no tengo nada en contra de esta comunidad pero la bandera del Tahuantinsuyo fue creada primero.
RESUMEN DEL LIBRO
EL LIBRO DE JULIO GILBERTO MUÑIZ CAPARÓ, EX BURGOMAESTRE CUSQUEÑO “LA BANDERA DEL CUSCO, TESTIMONIO, DESLINDE Y DEFENSA DEL PATRIMONIO” NACE EN RESPUESTA A UNA CAMPAÑA CONTRA LA BANDERA. ESTA OBRA ACLARA ALGUNAS OBJECIONES Y EXPONE QUE EL EMBLEMA CON LOS COLORES LINEALES DEL ARCO IRIS TIENE RAÍCES ANCESTRALES EN LA CIVILIZACIÓN ANDINA.
El Concejo Provincial del Cusco, a través de la regidora Leonarda Ayarza, está promoviendo el cambio radical de la Bandera del Cusco, porque, a su juicio, dicho emblema se confeccionó “en 1978 sin estudios históricos ni opinión de especialistas”.
A la campaña se han sumado algunos detractores, entre los que sobresale el doctor José Tamayo Herrera, quien acusa al ex alcalde Julio Gilberto Muñiz Caparó, de “haber introducido y creado la bandera, basado en un error monumental”. Dice, sin embargo, “que el verdadero creador de la bandera de los siete colores del arco iris es el pintor Juan Bravo, cuyo diseño lo usurpó el empresario Raúl Montesinos Espejo. Agrega que el regidor Mario Cutimbo Hinojosa, sin ningún estudio, hizo comulgar ruedas de molino al alcalde Muñiz y consiguió que se oficializara en el mes de junio de 1978. Dice, además, que “por lo tanto, la bandera vigente es inapropiada, falsa, apócrifa, sin autenticidad, equivoca, bochornosa, no es simbólica ni bella ni significativa”.
El libro “La Bandera del Cusco, testimonio, deslinde y defensa del patrimonio” de Julio Gilberto Muñiz Caparó responde a dichas objeciones y expone que el emblema con los colores lineales del arco iris tiene raíces muy hondas en la civilización andina, sociedad ancestral de gran madurez, cultivadora de la reciprocidad, respetuosa de sus valores, símbolos y tradiciones y protectora del entorno que la acoge.
Muñiz Caparó sostiene que esta divisa flameaba y flamea en el corazón de la nación peruana desde épocas inmemoriales. Era el símbolo inequívoco de la conducta solidaria, participativa y fraterna del pueblo andino. Nació en los albores de su historia, se empinó en el Tawantinsuyo, se fortaleció durante la invasión y permanece vigente en el escenario republicano. La bandera de los siete colores lineales del arco iris es emblema del cooperativismo peruano y del Cooperativismo Mundial desde el año de 1925.
Quienes sostienen lo contrario, no advierten el enorme daño que hacen a la tradición peruana y al pueblo mismo al desinformar de manera tan irracional. Esas personas, cegadas por el personalismo y la discriminación no han podido enterarse que la bandera mestiza del Arco Iris, tal cual hoy serpentea libremente tiene arraigo nacional e internacional desde antes del año de 1847, fecha en la que arribó al Perú la ilustre luchadora social Flora Tristán. En efecto, dice la historia que doña Flora Tristán, una de las fundadoras del feminismo moderno y abuela de Paúl Gauguin, cuando llegó al Perú en 1847 para reclamar la herencia de su padre, el político Francisco Tristán y Moscoso, en una de las visitas que hizo a Cumana, Arequipa, encontró un templo dedicado al Arco Iris. Al ver la Bandera de los siete colores, se impresionó vivamente. A su regreso a Francia, habló con Charles Fourier, creador de los falansterios y logró que la bandera con los siete colores horizontales fuera adoptada como símbolo institucional. Años más tarde, en 1925, Charles Gide, consiguió que se oficializara como la Bandera de la Cooperación Universal en reunión de la A.C.I. (Alianza Cooperativa Internacional) realizada en Frankfurt’ Alemania. La Bandera Internacional de la Cooperación es la "Huancha Kuichi" que representa la Bandera del Arco Iris, “hermandad y fecundidad del imperio Inca”. Esa enorme institución mundial, hoy conformada por cerca de mil millones de seres humanos, hizo flamear los siete colores lineales del Arco Iris con las mismas características de la hoy denominada Bandera del Cusco oficialmente desde el año 1925, pero ya era conocida y reconocida desde el año de 1847.(Fuentes: Alianza Cooperativa Internacional. Boletín Informativo COOPERATIVO COPESNA).
La Bandera del Cooperativismo Peruano tiene los siete colores lineales del arco iris con las mismas características de la vigente bandera del Cusco y ondea en los cielos peruanos desde sus inicios institucionales hace ochenta y tres años. Este organismo mutualista alcanzó fortaleza y creció considerablemente con la dación de la Ley de Cooperativas 15260 propuesta y dictaminada por los entonces diputados nacionales, doctores Rodolfo Zamalloa Loaiza y Luis Rodríguez Vildosola, promulgada por el presidente Fernando Belaunde Terry en 1962.
Existen otras muestras indiscutibles de la presencia histórica de los siete colores en la vida andina, agrega Muñiz Caparó. Veamos, por ejemplo, dice, cómo nuestros mayores supieron darle un valor científico a cada color del Arco Iris, según explica en los siguientes párrafos el estudioso del mundo andino Arquitecto peruano Mario Osorio Olazábal: “la nación andina tenía siete orientaciones: “Adelante, Atrás, Izquierda, Derecha, Arriba, Abajo y Centro. Estas direcciones son parte de una estructura geométrica que se refleja en el hexágono. Es decir: dos triángulos equiláteros que forman una estrella de 6 puntas más el Centro. Esa estructura está manifestada en las obras arquitectónicas de la civilización andina que, a su vez, son ordenadores para toda forma de trabajo, del mismo modo que son formadoras del lenguaje ideográfico. Se deriva de tal estructura, la Cruz Cuadrada, una especie de patrón de planificación territorial y base para todo lo que significa registros astronómicos, así como también para el desarrollo de los calendarios”. “La escuela o formación andina se sustenta en principios científicos”, dice Mario Osorio Olazábal. Y agrega: “Esta escuela, permite ver con gran claridad las bases de su extraordinario desarrollo en todos los campos donde se han desenvuelto. A cambio de la especulación se emplean las probabilidades. Ello se puede visualizar en todos los nexos que cada concepto genera. Cuando la comunicación o nexo entre uno y otro concepto se corta o no existe entonces se estaría dentro del campo especulativo”. "Todos estos conceptos están representados por el Arco Iris simbolizado por sus siete colores", explica Osorio. “Dichos colores, están basados en el rojo, amarillo y azul, de los cuales se derivan sus combinaciones naranja, verde y violeta. (El blanco es la representación de la Luz, el Conocimiento, la Sabiduría). La civilización andina conoció y aplicó estas combinaciones que tienen connotaciones científicas”. La muestra más evidente de ello -añade Osorio- es la división vertical en 3 partes que hicieron del territorio andino: Iunka, Kichua y Kulla, aún vigente”. Y explica: “La primera: Iunka - Región Caliente, representada por el color rojo. La segunda: Kichua - Región Templada, representada por el color amarillo. La tercera: Kulla - Región Fría, representada por el color azul”. “La política andina se valía de estos 3 principios. Cada región, por su temperatura, tenía características especiales y bien definidas para la flora, la fauna, los minerales, las enfermedades, el clima, la conducta humana, entre otras. De ese modo se les identificaba como los Iunka (hoy yungas), los Kichua (hoy quechuas) y los Kulla (hoy collas). De esa forma, también, la civilización andina logró administrar adecuadamente los recursos humanos y naturales del territorio”. “En el mundo Andino nada era arbitrario, insiste Osorio. “Cada color implicaba las frecuencias de onda de la luz que tenían incidencia en los seres que habitaban esas regiones. Cada una de las 3 regiones tenía su propia subdivisión en tres partes: caliente, templada y fría, repitiéndose el mismo principio que, visto en colores, pasaban a ser colores secundarios y colores terciarios. Es decir, en cada región había, a su vez, una zona caliente, una templada y otra fría y de ese modo, la ciencia andina se manifestaba claramente en sus distintas actividades y formas de expresión, vestimenta, festividades, ritos y conductas humanas... “Estas siete direcciones se pueden visualizar en las divisiones que hacían del territorio: vertical y horizontal. La vertical, que acabamos de explicar, afirma Osorio, se integraba con la horizontal que era de 4 partes; de donde derivaba el término Tawantinsuiu (Las Cuatro Parcialidades. También reconocido como La vertiente que riega a las parcialidades. La vertiente que une a las regiones o la unión de las cuatro partes del mundo y del universo) “Tal división horizontal se fundamentaba en la ciencia contenida en la estructura de la Hermandad Aiar, compuesta por 8 miembros. Los Aiar eran una Hermandad, descendientes de una institución ancestral, con un conocimiento de mucha profundidad y con el compromiso de difundirlo entre todos los miembros de la nación andina. El origen de la división horizontal, se tomaba directamente de lo que representaba cada hermano. El Hermano Principal, estaba vinculado directamente con la Vara, la misma que tenía relación con el oro y éste con la luz, que a su vez representaba el conocimiento, la sabiduría. Los tres Hermanos restantes, representaban los tres niveles del crecimiento de una planta que asciende verticalmente. Las 4 Hermanas, formaban la imagen del cuadrado y como tal: la Tierra -representada por una línea horizontal que significaba Reposo-. El Hermano Principal Soberano descendiente de las alturas y Gran Señor, Conocedor y Poseedor de los Misterios de lo Profundo, Habitante de las Alturas que sana y alimenta con alegría del trabajo y del conocimiento se ubicaba en el Centro y las líneas vertical y horizontal formaban la Cruz, cuyos lados eran los puntos cardinales necesarios para registrar los ciclos del tiempo. Sólo así podían desarrollar la agricultura”.
Una nítida señal de las muchas que se dan en el presente trabajo, es el descubrimiento de un quipu que últimamente hizo la arqueóloga Ruth Shady en la ciudadela de Caral (al norte de Lima) cuya antigüedad seria de entre 2500 y 2000 años antes de Cristo. Dicho quipu está conformado por ramales de cuerdas con nudos, de varios colores con los que los antiguos peruanos daban razón de las historias, noticias y de las cuentas. (Alberto García M., La República, s/f. Domingo, febrero 12, 2006)
También se encuentran señales muy claras en la Sabiduría Paracas que se desarrolló paralela a Chavín (1,000 - 200 a. de C.) en el departamento de Ica. Esta cultura es conocida por las abundantes tumbas halladas en la península de Paracas. Basándose en ellas se distinguen dos etapas. La primera se denomina Paracas Cavernas y se caracteriza por sus tumbas en forma de botellas de pico largo. En el fondo de estas se colocaban fardos funerarios ornados de textiles multicolores y una cerámica de decoración incisa y pintura post cocción. Se trata de mantos rectangulares, largos y anchos como una manta (su tamaño, por término medio llega a alcanzar 2.50 x 1.30 m) cuya base es de algodón o lana, rematada por un bordado de motivos policromos. Los motivos se repiten son pequeños y se repiten con diferentes combinaciones, representando seres mitológicos y muy eventualmente, motivos geométricos. Las tonalidades son delicadas y armoniosas. Los especialistas en el tema han llegado a contar 7 colores con los que se han logrado hasta 190 gradaciones de color. (http://www.gabrielbernat.es/peru/preinca/cultpreincaicas/formativo/PARACAS.
El prolijo seguidor de la Historia de las Banderas José Manuel Erbez que recopila noticias y comentarios sobre el mundo de las banderas publicó en su pàgina Web La Driza (26/08/06) un cuadro restaurado por el Instituto Nacional de Cultura (Lienzo Santiago Mataindios) mostrando, según su propio comentario, la referencia más antigua de una Bandera del Tawantinsuyo.
No obstante, insiste Muñiz, es imperioso recordar que la colisión de las culturas andino-europea implicó una ruptura no sólo política y socioeconómica del imperio sino que, además, significó la destrucción paulatina de un sistema metafísico sobre las creencias y la concepción del mundo idealizado por los habitantes de los Andes. En medio de estos destrozos, los europeos se esforzaron por hacer desaparecer los símbolos andinos que para los runasimis representaban orientación y guía en la evolución de la persona. Uno de esos símbolos es precisamente EL UNANCHA. El licenciado Evaristo Pfuture Comsa, coincide con distintos autores en el sentido de que “El Unancha significa Bandera y simboliza el haber alcanzado el dominio sobre sus pasiones, sentimientos, apegos, emociones, deficiencias físicas y psíquicas, así como haber desarrollado las facultades superiores a la par de un Gobernante o Inka. Es Gobernarse a así mismo y gobernar a la naturaleza viviendo según sagradas normas”.
Nuestros antepasados conocían perfectamente el verdadero significado de los vocablos quechuas “Laphara”, “Phalala Unancha”, “Wiphala” y “Qerara”, y tenían absoluta conciencia de la profundidad de su trascendencia como símbolo. Ellos manejaban este concepto con gran respeto y corrección, de la misma forma que supieron darle un apropiado tratamiento a todos sus símbolos con la función expresada en cada uno de ellos. Conocían e interpretaban el lenguaje de la naturaleza y eran flexibles y reverentes con las señales recibidas y con gran sapiencia construían, sembraban y se conducían por el camino del bien común.
Según Juan José Vega son varios los historiadores hispanos que afirman la existencia de la bandera andina. “Hemos encontrado, dice, importantes citas de Pedro Cieza de León, por ejemplo, quien hace un acucioso relato de las batallas de Manco Inca en 1536 donde los “guerreros indios portaban banderas”, "iban repartidos por capitanías y debaxo de banderas y con mucha orden y concierto y con gran silencio"; de Francisco López de Jerez: "todos venían repartidos en sus escuadras con sus banderas y capitanes que los mandan, con tanto concierto como turcos"; de Gonzalo Fernández de Oviedo: "en sus batallas y guerras usaban traer banderas y escuadras bien ordenadas; Pedro Gutiérrez de Santa Clara" la llevaba un orejón principal en alto, señalando con él que allí iba la persona del Inga"; Martín de Murúa: "el guión o estandarte real era una banderilla cuadrada y pequeña, de diez o doce palmos de ruedo, hecha de lienzo de algodón o de lana, iba puesta en el remate de una asta larga, tendida y tiesa, sin que ondease al aire, y en ella pintaba cada rey sus armas y divisas, porque cada uno las escogía diferentes, aunque las generales de los Incas eran el arco celeste y dos culebras tendidas a lo largo paralelas con la borda que le servía de corona, a las cuales solía añadir por divisa y blasón cada rey las que le parecía, como un león, un águila y otras figuras. Tenía por borla el dicho estandarte ciertas plumas coloradas y largas puestas a trechos “Bernabé cobo”. Joan Santa Cruz Pachacuti Yanque Salcamaygua. "Cada mil hombres con sus unanchas"
“Durante el incanato -explica Maria del Carmen García de la Universidad de Salamanca-, el Arco Iris fue una deidad importante para los gobernantes. Sabemos, por ejemplo, que el emblema de Pachacutec era una pequeña bandera con los colores del Arco Iris”. Es decir, “el Arco Iris era una divinidad protectora del Inca”.
La moción presentada por el regidor Mario Cutimbo Hinojosa en junio de 1978 fue consultada a un grupo de estudiosos de la materia presididos por el doctor Alfredo Yépez Miranda, ilustre maestro de quien Manuel Jesús Aparicio dijo: “Alfredo Yépez Miranda no sólo es cusqueño de nacimiento, sino cusqueño de profesión”. Esto puede verse en su vida y en su obra ligada profundamente a la sabiduría andina. Cabe señalar que todos los acuerdos municipales de la gestión, fueron puestos en conocimiento del pueblo en sendos cabildos abiertos, a los que asistían con entusiasta participación en forma infaltable algunos de los personajes que hoy dan la espalda. Jamás, ni durante los cabildos abiertos, ni después, hasta transcurridos 30 años, salieron a relucir voces de protesta por la oficialización (no creación como se pretende insinuar) de la bandera del Cusco. Recuérdese que como resultado de tales cabildos abiertos entre 1976 y finales de 1979, por obra y gracia del pueblo cusqueño, respaldado por el íntegro de sus instituciones sindicales, campesinas, estudiantiles, universitarias, profesionales, empresariales, eclesiásticas, sociales y culturales se organizó el Frente Unitario de Defensa y Desarrollo del Sur Oriente (Fudeso), institución que, haciendo historia, removió los pilares del gobierno de la Fuerza Armada y le arrancó en Palacio de Gobierno conquistas sociales en beneficio regional que no se han repetido.
Repasemos las calidades de humanidad del pueblo andino en la pluma de Osorio: “Fueron personas que integradas al orden y sabiduría pródiga de la naturaleza, supieron respetarla y protegerla, manteniendo su equilibrio en el territorio que ocuparon y cultivaron con tanto cariño. Supieron canalizar las energías a su alcance, instruyendo a su pueblo en los oficios, ciencias y artes por intermedio de la agricultura, la construcción, la textilería, la alfarería, la metalurgia, la ganadería, la alimentación, el almacenamiento, el desarrollo y la participación en la infraestructura vial y el riego, canalizando ríos y transportando el agua a cumbres a las que el hombre moderno no ha logrado todavía. Era gente alimentada con el conocimiento. Estuvo integrada a los ciclos estelares a través de la astronomía, la astrología. Desarrolló un extraordinario idioma que permite comunicarse con todos los seres, además de la genética, la medicina, la medida, el número, el peso, la danza, la música, todo esto plasmado en el lenguaje simbólico y la escritura ideográfica a través del color, del material, de la forma, de la proporción y de sus actos frente a sí mismos, a su familia, a su Ayllu, a su Provincia, a su Confederación de Naciones. La riqueza, variedad y vastedad de obras realizadas en todos los niveles de su actividad y calidades humanas hoy vigentes, hablan por sí mismas”.
Se ha dicho siempre que la ciencia de los símbolos es la madre de las ciencias. Los siete colores lineales del Arco Iris son el signo eterno y visible que personifica la estirpe andina, de la misma forma que lo son para todos los pueblos del Universo. Pretender hacer desaparecer ese emblema -el más bello del mundo- sin tener argumentos verazmente sólidos, sería una temeridad que no conseguiría el perdón de la Historia. Una Bandera no es sólo una seda rectangular que se alza para que el viento juegue con ella. Una Bandera es una fontana de sentimientos humanos que abriga, protege, honra y defiende un pueblo con raíces hondas y principios firmes. Al que porta una Bandera se le dice abanderado, porque lleva consigo el principio, el motivo, la razón de ser y la dignidad colectiva y su misión es defenderla con la vida. Los colores del Arco Iris siempre estuvieron y están presentes en las asambleas comunitarias, en los trabajos comunitarios, en el Ayni, la minka, en las ferias, las grandes fiestas y en sus reuniones costumbristas, cuando siembran, cuando cosechan, cuando hacen caminos, en los matrimonios, etc. En el Ayni, por ejemplo, donde la reciprocidad es el eje de la convivencia, la persona pide la cooperación directa de sus vecinos para construir su casa. A la hora de techar la casa, luciendo sus mejores atavíos de bellos colores trabajan con gran alegría y ayudan sin más esperanza de retribución que la correspondencia. El Ayni y la minka son instituciones que tienen asiento desde tiempos inmemoriales y permanecen vigentes con la misma fuerza de sus siete colores.
Las tradiciones de un pueblo no se matan, se fortalecen, se alientan, para que los seres humanos agrupados tras un gran principio se encuentren y se robustezcan. Bien sabemos que la tradición oral es el espejo de la acción colectiva, solidaria y anónima de los pueblos que construyeron y aún construyen su propia historia. Se repite de padres a hijos y se manifiesta en los usos y costumbres que aún están vigentes.
Los runas del Cusco, para centranos en el lugar geográfico que nos ocupa, desde tiempos pretéritos hacen uso de sus vestimentas con diversidad de colores que se diferencian unos de otros entre los centenares de ayllus confortantes de los 107 distritos del departamento. Cualquiera que ingrese a las profundidades de las comunidades cuzqueñas, podrá comprobar que, actualmente, cada una de ellas se viste de distinta manera, diferenciándose visiblemente de las otras comunidades. Ellos no necesitan portar una bandera diseñada al estilo europeo, pero, a través de su forma de vestir son portadores del alto valor y significación del concepto Bandera. Las confusiones a las que nos quieren llevar quienes sostienen que no existió bandera ni antes ni después del Tawantinsuyo, están sostenidas por argumentos tal vez atendibles y entendibles en tiempos de la conquista donde la Santa Inquisición y otras instituciones hispanas, ejercían el control de la información, de la conducta humana, la censura y el castigo, a quien se opusiera a sus exigencias. Si todos los investigadores de hoy, desprendidos ya del temor al castigo eterno, se animaran a destapar la olla de la verdadera historia del Perú y si se propusieran voltear las páginas parcialmente interpretadas desde ese entonces, podrían convertirse ahora en los heraldos de la justicia que la comunidad andina reclama con atronador silencio. Tanta injusticia acumulada en ese desigual universo humano durante la invasión, se convirtió en perversidad desde el 28 de Julio de 1821 y hoy, en plena modernidad, hay enormes saldos de gratuita discriminación, indiferencia, olvido y destrucción. Mientras impere la falta de identidad en nuestra nación, no faltarán personas que distorsionen, manipulen, oculten o malinterpreten la epopeya andina sabe Dios por que motivaciones. Para muestra un botón:
Nicanor Domínguez, férreo detractor de la Bandera de los siete colores del Arco Iris y de las tradiciones andinas, en su articulo ‘Uso y abuso de la historia” (pagina virtual “Laicota” abril 2007) dice que el Cusco “ha re-creado y reinventado su historia numerosas veces”, refiriéndose a la gran festividad del Inti Raymi. Restando credibilidad a la existencia de la Bandera multicolor, dice que “las pinturas coloniales del arco iris neo-incaicos no incluyen estos siete colores, como tampoco aparecen en las diversas muestras arqueológicas de cerámica prehispánica, Inca o pre-Inca”. Domínguez considera que son “muy vagas las descripciones testimoniales hispanas y peruanas que vieron directamente a la última generación de reyes y nobles inca cuzqueños respecto de banderas y estandartes en los ejércitos indígenas”. Domínguez, en cambio, defiende a ultranza y presta la mayor credibilidad a las que él llama “decisiones “fundamentales” que tomaron el gobierno del Virrey Toledo (1569-1581) y el Tercer Concilio de Lima (1583) respecto de cómo promover la evangilazacion de los indígenas, reasentados en pueblos o en reducciones bajo el control de corregidores y párrocos. El propio Domínguez reconoce que “para argumentar la inevitabilidad de la llegada del Catolicismo a los Andes, los evangelizadores se apropiaron de imágenes y símbolos indígenas, que reutilizaron dándoles un contenido cristianizado”. Para Domínguez es digno de encomio y aplauso lo que hicieron los invasores. Por supuesto, se cuida de no decir que, Toledo, tras ejecutar con villanía en ceremonia pública al último sublevado Inca Tupac Amaru, montó una campaña concertada para desacreditar el sistema. Y al comprobar que la religión andina florecía en las entrañas del pueblo, declaró que “las prácticas religiosas indígenas” constituían un desafío claramente subversivo y potencialmente peligroso para la inicua ocupación. Toledo usó el poder que le delegó la corona para tratar de extirpar las “idolatrías y hechicerías”, persiguiendo y neutralizando a los amautas aborígenes.
Sin duda, para los invasores, resultaba inevitable destruir, ocultar o tergiversar la concepción andina hasta hacer desaparecer el estado Inca, la misma que contendía por si sola con el pensamiento y creencias occidentales. No obstante los esfuerzos realizados para alcanzar tales propósitos, nunca lo consiguieron. No olvidemos que las leyes andinas continúan vigentes y son las zapatas que sostienen la tradición de nuestro heroico pueblo.
Ellos, los runasimis, otorgaron esencial importancia a los colores de bellísima combinación que fluyen del Arco iris, al que le supieron rendir honor y pleitesía, fuente de inspiración de su Bandera multicolor. A decir de Hugo Romero Bedregal, la forma y patrón de pensar del mundo andino, discrepaba diametralmente con la forma y patrón de pensar de occidente. Estos últimos en una obsesión por el descuartizamiento de la realidad andina optaron por separar el espacio del tiempo, mientras que los seres andinos trabajaron permanentemente en la unificación del espacio con el tiempo.
La concepción andina no se inventa ni se reinventa. Estuvo, está y estará expresada en su conducta social, moral y ética que es paradigma de la humanidad. Juan José Vega, releyendo al historiador mestizo, explica que “reinando Yahuar Huaca, el Inti Raymi era ya festividad principal del estado cusqueño” y agrega: “el sol vive. Vive en el actual Inti Raymi del Cusco. El sol, divinidad universal de la humanidad en lejanos tiempos, vive así en el Perú y en América con mas fuerza que en otras partes del mundo, gracias a los Inkas y merced al Cusco, para el cual cabe siempre un respetuoso homenaje”. Pacheco Farfán dice que los andinos, como producto de un elevado nivel de desarrollo racional, lograron conocer las leyes de la naturaleza, del cosmos, de la sociedad humana, del mundo animal, de la vida vegetal y consecuentemente, no se dedicaron a depredar, ni a destruir ni a explotar. Todo lo contrario, se dedicaron a proteger, a transformar, considerando que su propia existencia dependía de la presencia y continuidad de todas las fuerzas, elementos materiales, formas de vida existentes en la pachamama. Incluso, agrega, elevando a una categoría religiosa que merecía profundo respeto y veneración.
Así, ellos alcanzaron su verdadera categoría de seres humanos.
Muñiz Caparó concluye invocando a las autoridades municipales de turno para que, antes de adoptar cualquier medida unilateral que pudiera lesionar el interés colectivo, proceda a sondear en todos los sectores de la ciudadanía, utilizando todos los medios a su alcance hasta conocer con certeza la temperatura popular. No es suficiente, dice, la opinión de un reducido número de intelectuales reunidos en un foro convocado por la Comisión de Turismo, Cultura y Educación edil que, además, adelantó opinión y mostró parcialidad. Tampoco es suficiente una consulta hecha a la ligera. Propone que se convoque a un Referéndum vigilado por el Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE, para que se conozca la opinión libre de los trabajadores, campesinos, chóferes, estudiantes, maestros, profesionales, empresarios, religiosos y militares, sin perjuicio de consultar al pleno de la nación andina, es decir, a los pueblos de los Cuatro Suyos de América, como ante la Convención Mundial Sobre el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, de la que el Perú es miembro y beneficiario.
A las autoridades del Cusco, recalca, les corresponde la obligación y el honor de declarar la intangibilidad de nuestros símbolos recogidos por la tradición, como garantía de defensa de los principios andinos que no se circunscriben a la ciudad del Cusco, que tienen que ver con los intereses colectivos e individuales de los pobladores del mundo andino extendido en los dominios de las cumbres de América. No es éste un problema sólo atribuible al Cusco, porque no somos, los cusqueños, los únicos herederos del pasado andino.
Muñiz Caparó recuerda que el estado Peruano del Siglo XXI ha firmado y ratificado todas las herramientas internacionales que consagran la vigencia y amparo de los derechos humanos. Estos instrumentos legales, establecen compromisos obligatorios para el estado respecto de la protección, de la igualdad de oportunidades y la no discriminación de las personas. No es el gobierno local, por muy autónomo que sea, quien deba arriesgarse a la violación de dichos acuerdos. El disfrute de esos derechos humanos, en igualdad de condiciones, principio universalmente reconocido, implica la eliminación de todo tipo de discriminación, por sexo, género, orientación sexual, edad, raza y otra de cualquier índole.
Una de las fundadoras del feminismo moderno y abuela de Paúl Gauguin, el licenciado Evaristo Pfuture Comsa, coincide con distintos autores en el sentido de que “El Unancha significa Bandera y simboliza el haber alcanzado el dominio sobre sus pasiones, sentimientos, apegos, emociones, deficiencias físicas y psíquicas, así como haber desarrollado las facultades superiores a la par de un Gobernante o es gobernarse a así mismo y gobernar a la naturaleza viviendo según sagradas normas”.

Perú.com

1.4.08

Ex alcalde cusqueño asegura que bandera con colores del arco iris tiene raíces ancestrales


Lima, mar. 31 (ANDINA).-

El ex alcalde del Cusco, Julio Gilberto Muñiz Caparó, aseguró que la bandera con los colores del arco iris tiene raíces ancestrales en la civilización andina y es emblema del cooperativismo peruano y mundial, por lo cual rechazó su eventual modificación.
Recordó que según la Municipalidad Provincial del Cusco, que promueve el cambio de dicha bandera, esta se confeccionó “en 1978 sin estudios históricos ni opinión de especialistas”.
No obstante, Muñiz Caparó, en su libro “La bandera del Cusco, testimonio, deslinde y defensa del patrimonio”, señala que esta divisa “flameaba y flamea en el corazón de la nación peruana desde épocas inmemoriales”.
El ex burgomaestre destaca que la bandera de los siete colores del arco iris es emblema del cooperativismo peruano y mundial desde 1925, al anotar que la bandera actual tiene arraigo nacional e internacional desde antes de 1847, año en que Flora Tristán arribó al Perú.
Manifiesta que cuando la luchadora social visitó un templo dedicado al arco iris en Arequipa se impresionó vivamente al observar la bandera de los siete colores, por lo que a su regreso a Francia logró que la bandera con los siete colores, dispuestos de forma horizontal, fuera adoptada como símbolo institucional.
De igual manera, Muñiz Caparó asegura que existen otras muestras indiscutibles de la presencia histórica de los siete colores en la vida andina.
Refiere que el estudioso del mundo andino, Mario Osorio Olazábal, sostiene que nuestros ancestros supieron darle un valor científico a cada color del arco iris.
“La nación andina tenía siete orientaciones: adelante, atrás, izquierda, derecha, arriba, abajo y centro. Estas direcciones son parte de una estructura geométrica reflejada en las obras arquitectónicas de la civilización andina que, a su vez, son ordenadores para toda forma de trabajo”, explica.
“Todos estos conceptos están representados por el arco iris simbolizado por sus siete colores”, apunta Osorio.
Por su parte, el prolijo investigador de la historia de las banderas, José Manuel Erbez, asegura que un cuadro restaurado por el Instituto Nacional de Cultura (lienzo Santiago Mataindios) muestra la referencia más antigua de una bandera del Tahuantinsuyo. Igualmente, el ex alcalde cusqueño cita en su obra, que será presentada mañana en el Club de la Unión de Lima a las 19:00 horas, a historiadores hispanos que afirman la existencia de la bandera andina.
El autor detalla que la moción presentada por el regidor Mario Cutimbo Hinojosa en junio de 1978 fue consultada a un grupo de estudiosos de la materia.
Resalta que todos los acuerdos municipales de la gestión fueron comunicados a la población en cabildos abiertos, “a los que asistían con entusiasta participación en forma infaltable algunos de los personajes que hoy dan la espalda”.
“Los siete colores lineales del arco iris son el signo eterno y visible que personifica la estirpe andina. Pretender desaparecer ese emblema sin tener argumentos verazmente sólidos, sería una temeridad que no conseguiría el perdón de la historia”, expresa.
Asimismo, invoca a las autoridades municipales de turno para que, “antes de adoptar cualquier medida unilateral que pudiera lesionar el interés colectivo”, proceda a sondear la decisión en todos los sectores de la ciudadanía.
No es suficiente, dice, la opinión de un reducido número de intelectuales reunidos en un foro convocado por la Comisión de Turismo, Cultura y Educación edil, la cual “adelantó opinión y mostró parcialidad”.
Propone, incluso, que se convoque a un referéndum vigilado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), a fin de que se conozca la opinión libre de los trabajadores, campesinos, choferes, estudiantes, profesionales, empresarios, religiosos y militares.
También sugiere consultar al pleno de la nación andina, es decir, a los pueblos de los cuatro suyos de América, así como a la Convención Mundial Sobre el Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, de la que el Perú es miembro y beneficiario.
(FIN) PZA/JOT


22.10.07

Someterán a consulta vía Internet el cambio de la bandera del Cusco

Diversos intelectuales recomendaron cambiar el emblema cusqueño que lleva los colores del arco iris y que es confundido con el símbolo de la comunidad gay.
En las próximas semanas se habilitará una página web donde los cusqueños podrán votar a favor o en contra del cambio de la bandera de la Ciudad Imperial, señaló hoy a la agencia Efe la regidora Leonarda Ayarsa, presidenta de la Comisión de Turismo y Cultura de la comuna cusqueña.
Cabe indicar que reconocidos intelectuales se reunieron la semana pasada en el foro "Vigencia de la bandera del Cusco" y recomendaron cambiar la bandera de siete colores, pues consideraron que el estandarte se confeccionó sin la base de estudios históricos ni la opinión de especialistas.
"Una vez que se vote y de acuerdo a los resultados, se van a tomar las acciones para que nuevamente los especialistas participen en elaborar proyectos", manifestó Ayarsa quien resaltó que los resultados de la consulta popular tendrán carácter vinculante.
De ser modificada, la nueva bandera, que podría ver la luz a principios del próximo año, deberá tener "una significación simbólica de lectura comprensiva para toda la población", detalló Ayarsa, quien se mostró partidaria de un nuevo diseño.
Los orígenes del estandarte se remontan a las primeras décadas del siglo XX, cuando algunos autores lo describieron como emblema del Tahuantinsuyo. Sin embargo, la Academia de la Historia sostiene que los incas no tuvieron bandera alguna.

Perú 21

Más información sobre este tema en El Periódico

29.8.07

Tacna, cuna de la bandera roja y blanca

Para el docente e historiador tacneño Reymundo Huallpa la Heroica Ciudad de San Pedro de Tacna es cuna de la bandera peruana, tal como lo testifica los hechos históricos suscitados a inicios del siglo XX , cuando un 28 de julio de 1904 se realizó la primera procesión de la roji blanca del Perú , mientras nuestra ciudad se encontraba en plena ocupación chilena, en alusión al popularizado emblema de color amarillo y ginda que algunas autoridades pretenden incluirla dentro de la tacneñidad como la bandera de nuestra región.

Dijo que es inaudito concebir que dicho emblema tome posición cada año, especialmente en el aniversario de Reincorporación de Tacna a la Heredad Nacional, izándose la misma en ceremonias cívicas y patrióticas; ya que es bastante conocida la actitud ferviente y devota que nos legaron los antiguos tacneños quienes nunca permitieron que otra bandera les sea impuesta, manteniéndose siempre firmes en su lealtad al emblema nacional cuyos colores rojo y blanco caracterizaron el papel histórico que cumplió el terruño para retornar al regazo patrio.

Indicó además que el simbolismo del sacrificio de pueblo tacneño por espacio de medio siglo bajo el yugo opresor de Chile, se ve reflejado en las 50 banderas peruanas que portan los jóvenes cada 27 de agosto y que son izadas junto al enorme pendón patrio en el Paseo Cívico de la Ciudad; lo que nos hace recordar los 50 años de cautiverio en que se vio sumergida la ciudadanía del pueblo del Caplina.

Huallpa, expresó que es el momento que las autoridades tomen conciencia del verdadero significado de tacneñidad que tiene que prevalecer en cada uno de los pobladores; por lo que no se debe confundir con emblemas que jamás formaron parte de su historia, más aún si tenemos presente que a Tacna, aparte de conocerla como la Heroica Ciudad, también es denominada como la Ciudad de la Bandera en la cual comienza la Patria.

(...)

Radio Uno

27.8.07

Hallan réplica de primera bandera

Emocionante hallazgo. La primera réplica de la primera bandera del Perú y la primera bandera de Chile en nuestro país fueron halladas ayer entre los restos de la casa museo San Martín, en Pisco. El hallazgo sirvió para hermanar a rescatistas peruanos y chilenos, quienes dijeron que esto servía para confraternizar nuestros pueblos.
"Mira con la bella sorpresa con la que nos encontramos", dijo el general Juan Álvarez, coordinador de la zona de emergencia de Ica. También se presentaron huacos, libros, espejos y placas de 1820. Había cerca de 500 piezas. Lo curioso fue que en el lugar también se presentó a un pingüino hallado en la avenida Las Américas. Fue derivado a Policía Ecológica.

Diario La República

29.7.07

Historia de la bandera nacional peruana

LIMA, 27 jul (Xinhua) -- Toda persona, desde el infante hasta el adulto mayor, se estremece cuando ve ondear la bandera de su país.
La bandera es el documento de identidad de las naciones. Su función es representar a los pueblos, de acuerdo con el vexilólogo peruano Alberto Herrera.
"Cada sociedad tiene sus costumbres; sus pueblos las reconocen y viven pegadas a ellos", indicó Herrera, un precursor de la vexilología en Perú.
Este original estudioso contó a Xinhua en vísperas del aniversario 186 de la independencia de Perú que el país ha tenido cinco banderas a lo largo de su historia.
La primera, de mayor antigüedad, fue descubierta por el arqueólogo peruano Julio C. Tello en 1937, en el valle de Casma, Ancash, 350 kilómetros al noroeste de Lima, durante una expedición.
Se trata de un monolito esculpido en piedra, que tiene una altura de 4,10 metros que se exhibe actualmente en la portada principal del museo de Sechín, a cinco kilómetros de Casma.
Según Tello, el dibujo esculpido representa un estandarte amarrado por un cordón que empieza en la parte inferior y tiene mango curvo. Se sospecha que puede haber sido elaborada en cuero.
No existen muchas crónicas sobre lo ocurrido a la cultura preinca Chavín, pero sin duda ese estandarte era usado durante las batallas para satisfacer la ambición de extender sus dominios hacia Tumbes (hacia el norte) o Ica (al sur), como lo lograron.
El estandarte representó la fuerza y el poderío que ejercieron durante un milenio.
El segundo emblema es la que izó en Tacna el precursor de la independencia peruana, Guillermo Miller, en 1820 durante las jornadas independentistas, antes del desembarco del Libertador argentino Jose Francisco de San Martín.
Era azul y en el centro la imagen aplicada del sol (inti) de los incas. Esta bandera se perdió, pero quedó su descripción.
Como Miller era marino, se asume que el color azul era por el mar, como un tributo a él. El escudo incaico simboliza el respeto por la cultura inca y a su dios que era el sol.
La tercera, es la que creó, según la historia, José Franciso de San Martín, al desembarcar con sus fuerzas, procedente de Chile, en septiembre de 1820, producto de un sueño de verano mientras estuvo en la Bahía de Paracas, departamento de Ica, 320 kilómetros al sur de Lima.
Pero no fue un suceso irreal lo que inspiró al ilustre libertario argentino, fueron las parihuanas, aves que aún habitan en esa parte del litoral, las que confirmaron que era necesario el símbolo que representara a la nueva nación que se gestaba.
Agregó a ella un escudo que muestra tres cerros en cuyas faldas se encuentra el mar, y detrás de ellos el sol que sale.
Los laureles, representan al ejército; los cerros, la Cordillera de los Andes, y detrás de ellas el astro rey que amanece. Todo lo que se coloca en una bandera tiene un simbolismo: el tipo de línea, color o franja, indicó Herrera.
La cuarta bandera, sería la del marqués José Bernardo Torre Tagle, máximo representante de Perú en aquellos años, que de puro práctico cambió las líneas cruzadas en diagonal por dos paralelas pues para los costureros de la época era una ironía que la hechura de la nueva bandera fuera una práctica casi esclavizante por lo complicado que era unir cuatro pedazos triangulares.
Torre Tagle propuso que el color blanco se ubicara entre el rojo superior e inferior de la bandera.
Pero a la distancia, el símbolo patrio modificado presentó una dificultad que ofendió al naciente sentimiento nacional: en plena batalla por la independencia se confundía con la española, así que nuevamente el hombre propuso que fueran líneas verticales y no horizontales, las que separaran el bicolor elegido por don José de San Martín.
Así nació el quinto emblema nacional, la última bandera que hasta la actualidad reconocen los peruanos como tal.
De acuerdo con Herrera, la bandera es una tela con diversos colores que sintetiza la identidad de un pueblo: "Sus tonalidades, imágenes y líneas son elementos que significan, y adquieren un valor especial de la comunidad que los interpreta".
Herrera, además de vexilólogo es creador de la bandera de la región de Tumbes de donde es originario.
Los colores amarillo, verde y azul representan a la región. "El primero, es el radiante sol que nos acompaña en todas las estaciones del año; el segundo, es su vegetación, sus bosques y manglares; y el tercero al límpido cielo, y la ictiología marina".
Asimismo, confiesa que le impactó la bandera del departamento altiplánico de Puno, en la frontera con Bolivia, por el color blanco que representa la espuma que provocaron Manco Cápac y Mama Ocllo, según la mitología los fundadores del imperio incaico, cuando salieron del Lago Titicaca, y el celeste, el color de las aguas del lago.
En Perú, 1.680 provincias y distritos y 26 regiones tienen sus banderas.
De lo que se siente orgulloso Herrera es de haber logrado la institucionalización del izamiento de las banderas de todas las regiones en el Congreso de la República.
"Quiero recuperar los valores cívicos regionales y nacionales: el amor a nuestros pueblos, a nuestra raíz, al folclore que se expresa en cada provincia, pero también en cada distrito y comunidad. Así lo tienen que aprender las nuevas generaciones", explicó.
Perú conmemora el 28 de julio el aniversario 186 de su independencia nacional

Xinhua

5.5.07

Acuña manda a cambiar colores en bandera con escudo de Trujillo

Noticias Trujillo fue el primer medio en llegar a constatar que bandera estaba en Confecciones Patricia para ser modificadaLa administración municipal de César Acuña Peralta no da marcha atrás en su empeño de poner los colores de la simbología de su partido Alianza Para el Progreso (APP) en el escudo que representa a la ciudad de Trujillo. Noticias Trujillo comprobó esta mañana que en Confecciones Patricia (cuarta cuadra de Ayacucho) se encuentra la bandera para ser modificada con el círculo color azul, que identifica a APP.
Según pudo averiguar nuestro reportero, la bandera fue dejada esta mañana por la Oficina de Relaciones Públicas de la Municipalidad y la recogerán la próxima semana. En este mismo lugar fue diseñada esta bandera, en enero, y ahora la regresaron para incorporar el círculo azul (igual que APP), lo cual exigirá que se reduzca el tamaño del escudo en la bandera.Hasta Bordaduría Patricia también llegaron, después de Noticias Trujillo, los periodistas del diario La Industria, para constatar los hechos. El diario La Industria, actualmente, tiene un duro enfrentamiento con el alcalde de Trujillo, César Acuña, por el escudo y no desaprovechará esta oportunidad para volver a llenar sus páginas contra el burgomaestre.

Noticias Trujillo

5.3.07

Desaparece bandera peruana ideada por libertador San Martín

La bandera de Perú ideada por el general argentino José de San Martín, y que ondeó durante la primera ceremonia de proclamación de la independencia de este país andino, desapareció del museo de la localidad de Huaura, informó hoy la prensa local.
Las investigaciones policiales indican que la pieza fue sacada de una urna sin romper el cristal de esta y que ninguna cerradura de la casona histórica de Huara fue forzada, de acuerdo al diario peruano "El Comercio".
Las autoridades también intentan determinar si la bandera desaparecida es una réplica del emblema original, que fue hurtada por primera vez en 1985 por integrantes del grupo armado Movimiento Revolucionario Túpac Amaru y recuperada dos años más tarde, agregó el rotativo.
Según la tradición, el libertador de Argentina, Chile y Perú creó el pabellón nacional tras ver una bandada de flamencos, de pecho blanco y alas rojas, poco después de despertar de un sueño.
Otras versiones señalan que el primer pabellón peruano, creado en octubre de 1820, toma el color rojo de la bandera chilena, y el blanco de la argentina, como gesto de reconocimiento a las nacionalidades de los miembros del Ejército Libertador.
San Martín proclamó por primera vez la independencia peruana el 27 de noviembre de 1820 en Huaura, a unos 150 kilómetros al norte de Lima, y oficialmente lo hizo en la capital peruana, el 28 de julio de 1821.

Cadena Global/DPA