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19.1.16

Nuevo libro sobre estandartes de la Antigua Roma


Acaba de aparecer el libro Estandartes militares en la Roma Antigua: tipos, simbología y función, obra de Eduardo Kavanagh. Está editado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y consta de 640 páginas dedicadas a estudiar los distintos tipos de emblemas (aquilae, signa, vexilla...) usados por el ejército romano. Estos objetos ejercieron una importante función, tanto como engranaje indispensable de la maquinaria militar como en su faceta emocional, al invocar sentimientos y enfatizar la identidad colectiva. Bajo esta luz, el análisis de su contenido simbólico sería una ventana abierta al universo social romano.

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18.6.15

XVIII Curso de vexilología


El Instituto de Historia y Cultura Militar organiza el XVIII curso de Vexilología, que tiene por fin dar a conocer los símbolos que en cada momento histórico han representado a España y los que han servido para identificar las diferentes unidades, tanto en combate como en paradas, desfiles y otras ceremonias militares.

Fechas: Del 14 de setiembre al 01 de octubre de 2015
Horario: De lunes a jueves, de 16:00 h a 18:00 h.
Lugar: Salón de Actos del Instituto de Historia y Cultura Militar (Paseo de Moret, 3, 28008 - Madrid)
teléfono contacto: 917808742
Fax: 917808705
ihycm@et.mde.es

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8.5.15

21 Banderas Históricas expuestas en el claustro de Capitanía en Granada.


El claustro renacentista de Capitanía General inauguró ayer día 6 una muestra de 21 Banderas históricas de España, réplicas fieles de las que pertenecieron a diversas Unidades militares desde el siglo XV hasta hoy.

Las Banderas constituyen una oportunidad para repasar nuestra historia a raíz de los blasones que un día tremolaron los campos de batalla en algunos episodios memorables de nuestra intensa historia militar. La muestra es también una exposición de la memoria y un vehículo de reflexión para deducir nuestro presente e interpretar muchas claves de lo que hoy nos corresponde vivir. La muestra fue presentada por el General de División Enrique Vidal De Loño, Director del propio Instituto de Historia y Cultura Militar, que se trasladó desde Madrid para explicar a los granadinos este sentido de la historia guerrera, un patrimonio que no pertenece a los militares, sino a todos los españoles y que hay que preservar como fuente de conocimiento. La Historia es ante todo la posibilidad que el ser humano tiene para conocerse a sí mismo, en toda su dimensión de aciertos y de errores, comprendiendo de forma sistemática la capacidad de la humanidad para estar mejor organizada y ser más justa.

El General Vidal, explicó el fundamento del Instituto que dirige, empeñados sus componentes en el hermoso proyecto de proteger, investigar y divulgar el amplio patrimonio cultural, documental y bibliográfico del Ejército de Tierra. En su exposición, subrayó la idea de salvaguarda del acervo de nuestro pasado entendido como un legado de los españoles de toda condición y pensamiento que sirvieron durante siglos y siglos. El General, explicó la estructura del Instituto y la distribución territorial de esta herencia que debe comprenderse en un sentido divulgador de valores y referentes: como el patriotismo, el espíritu de sacrificio y de servicio a los demás, la cultura del esfuerzo, el compañerismo y la solidaridad, la abnegación, el afán de superación, la lealtad, la honradez y el heroísmo. Valores, tantas veces anónimos, que bordados se guardan y esconden entre los pliegues de estas enseñas que ahora se muestran.

La exposición de estas reproducciones de banderas, pendones reales y estandartes utilizados por varias unidades y monarcas, estará abierta a los granadinos hasta el día 17 de mayo, en horario de 10:30 a 13:30 y de 17 a 20 horas.

Asociación Amigos de la Historia y Cultura Militar del Ejército

19.4.15

Exposición 'Banderas Históricas del Ejército Español'


El Instituto de Historia y Cultura Militar arranca su exposición itinerante “Banderas Históricas del Ejército Español” en el Palacio de Capitanía de Barcelona (Paseo de Colón, nº 14), del 14 al 26 de abril. La entrada es gratuita. En ella se muestra una colección de 21 reproducciones de banderas, pendones reales y estandartes utilizados por varias unidades y monarcas entre los siglos XV y XX, que se podrá visitar de 16.00 a 20.00 horas de lunes a viernes; y de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas los sábados y domingos. Posteriormente, la exposición se trasladará a Granada, Sevilla y Madrid, entre otras ciudades.

29.8.14

El libro "Banderas y estandartes del Museo de Inválidos", en formato digital

Compartimos aquí el enlace a la obra Banderas y estandartes del Museo de Inválidos: su historia y descripción, de Manuel González Simancas (Madrid, 1909). Un clásico imprescindible para la historia de las banderas militares españolas, disponible gratuitamente en formato digital a través de la Biblioteca Nacional:
http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000076336&page=1


10.6.14

Así son las 21 banderas más representativas de la historia militar española


Desde que se puso su primera piedra, España ha sido un testigo mudo del paso de los años y se ha teñido en multitud de ocasiones con la sangre de los enemigos exteriores que llegaban a nuestra tierra con pretensiones de conquista y dominación. Sin embargo, hace poco menos de dos semanas todos estos momentos inolvidables han quedado recogidos en el salón de actos del Instituto de Historia y Cultura Militar (ubicado en el Paseo de Moret 3). Y es que, este organismo ha inaugurado una exposición permanente en la que los visitantes podrán disfrutar de 21 réplicas de las banderas más representativas de la historia militar de nuestro país.

La exhibición, que ha contado con la colaboración del Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia, comienza mostrando una réplica perfecta de una bandera usada por la infantería de los Reyes Católicos en 1474. Este pendón, concretamente, contaba con las Armas de todos los Reinos que formaban la Monarquía hispánica, de tal manera que todos los soldados se sintiesen representados, independientemente del lugar del que provinieran. A continuación, la sala alberga desde paños tan reconocibles como los pertenecientes a los Tercios hispanos hasta los utilizados en la época de la II República.

«España es uno de los países del mundo que más riqueza vexilológica tiene, por lo que se hizo muy difícil elegir únicamente 21. A la hora de buscar banderas de los Tercios, por ejemplo, tuvimos un problema, porque hay miles y preciosas. Al final escogimos las dos más representativas a pesar de que las hay mucho más bonitas. La primera es de la época de Felipe II, cuando prolifera la creación de banderas, por entonces todas debían llevar un elemento común, que era la Cruz de San Andrés o el Aspa de Borgoña. La segunda la hemos seleccionado porque es una bandera muy conocida gracias al cuadro de“Las Lanzas” de Velázquez que se guarda en el Museo del Prado», señala el Coronel (R) D. Juan Álvarez Abeilhé, uno de los responsables de la exposición.

Desde que se puso su primera piedra, España ha sido un testigo mudo del paso de los años y se ha teñido en multitud de ocasiones con la sangre de los enemigos exteriores que llegaban a nuestra tierra con pretensiones de conquista y dominación. Sin embargo, hace poco menos de dos semanas todos estos momentos inolvidables han quedado recogidos en el salón de actos del Instituto de Historia y Cultura Militar(ubicado en el Paseo de Moret 3). Y es que, este organismo ha inaugurado una exposición permanente en la que los visitantes podrán disfrutar de 21 réplicas de las banderas más representativas de la historia militar de nuestro país.

La exhibición, que ha contado con la colaboración del Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia, comienza mostrando una réplica perfecta de una bandera usada por la infantería de losReyes Católicos en 1474. Este pendón, concretamente, contaba con las Armas de todos los Reinos que formaban la Monarquía hispánica, de tal manera que todos los soldados se sintiesen representados, independientemente del lugar del que provinieran. A continuación, la sala alberga desde paños tan reconocibles como los pertenecientes a los Tercios hispanos hasta los utilizados en la época de laII República.

«España es uno de los países del mundo que más riqueza vexilológica tiene, por lo que se hizo muy difícil elegir únicamente 21. A la hora de buscar banderas de los Tercios, por ejemplo, tuvimos un problema, porque hay miles y preciosas. Al final escogimos las dos más representativas a pesar de que las hay mucho más bonitas. La primera es de la época de Felipe II, cuando prolifera la creación de banderas, por entonces todas debían llevar un elemento común, que era la Cruz de San Andrés o el Aspa de Borgoña. La segunda la hemos seleccionado porque es una bandera muy conocida gracias al cuadro de“Las Lanzas” de Velázquez que se guarda en el Museo del Prado», señala el Coronel (R) D. Juan Álvarez Abeilhé, uno de los responsables de la exposición.

Banderas: usos y evolución

Según explica Beilhé, la historia y la forma de las banderas son dos factores que van ligados íntimamente a su función: «Estamos hablando de banderas militares, las cuales sirven en principio para que los soldados las vean y sepan dónde está su unidad, su batallón, su regimiento… Con lo cual, los escudos de cada unidad concreta van variando y se van adecuando más a las necesidades visuales. Las banderas al final, dejando a un lado la función anímica y de motivación que tienen, son como enormes pancartas en las que yo puedo poner lo que yo quiera para cumplir y solucionar una necesidad que tengo en el combate»

A su vez, a lo largo de la historia la composición de las banderas y su forma de fabricación se ha relacionado también con su función. «La caballería tenía las banderas mucho más pequeñas. Además podían hacerlas mucho más ricas ya que, mientras que las banderas de infantería o caballería tenían que hacerse muy finas y ligeras para que pudieran portarse en combate, los jinetes no tenían esa necesidad por ir a caballo. Por lo tanto, sus estandartes eran mucho más ricos, tenían bordados en oro y plata, y aglutinaban motivos mucho más complicados que las banderas de infantería», destaca el coronel mientras señala el Estandarte del Regimiento de Dragones de Frisia.

Sin embargo, las banderas fueron adquiriendo una función diferente con el paso de los años y la modificación de la forma de combatir. «En 1920, cuando las tropas estaban en Marruecos, la bandera ya había perdido esa función de llamada para el soldado. Además los despliegues tácticos eran ya diferentes, pues desaparecieron los cuadros y se pasó a un combate en forma de guerrilla. Las banderas perdieron su funcionalidad exceptuando casos muy determinados como la guerra aérea, que en aquellos momentos era incipiente. En esos momentos, las banderas marcaban la primera línea de las unidades propias para que no fueran bombardeadas. Por eso, las banderas pasaron a ser más pequeñas y a tener una función más similar a la actual», finaliza el militar.

La creación de las réplicas

La creación de las protagonistas de la exposición ha llevado más de un año debido a la dificultad a la hora de documentar y bordar las diferentes banderas. Y es que, aunque en muchos casos se partía de un original físico que poder copiar, en otros el único modelo era un cuadro o una pintura perdida en el tiempo que había que analizar minuciosamente antes de ponerse a bordar la réplica. «El proceso comenzó en enero de 2013 y se ha terminado entre febrero y marzo de este año después de todo el trabajo, el cual se añadió al que teníamos normalmente», afirma Ramón Fernández, de la sección de bordados del Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia.

Por otro lado, el proceso también se vio truncado en ocasiones por la dificultad a la hora de reproducir los detalles de las insignias de un tamaño más reducido. «Las de caballería, por ser pequeñas y recargadas, dieron mucho trabajo y fueron muy difíciles de hacer, ya que el dibujo tenía que ser muy preciso para que, una vez bordado, no pasaran desapercibidos los detalles. Por ejemplo, si yo bordo en oro y luego perfilo en negro para resaltar, puede que el segundo hilo me tape el elemento principal por ser tan pequeño», destaca el experto.


7.5.14

Exposición de banderas históricas del Ejército español (1474-1983)



El Instituto de Historia y Cultura Militar puso en marcha en el año 2013 un proyecto de reproducción de aquellas banderas históricas bajo las que lucharon soldados españoles desde la creación del Ejército moderno.

Este trabajo ha exigido un estudio pormenorizado de cada momento histórico para definir y seleccionar las enseñas que, desde la época de los Reyes Católicos hasta nuestros días, han sido más representativas del

Ejército Español.

Como resultado de esta investigación, serán expuestas veinte reproducciones de banderas, guiones y estandartes históricos, que han sido realizados en seda y bordados en el Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia.

En el marco de esta exposición, el Coronel D. Juan Álvarez Abeilhé impartirá una conferencia sobre la evolución de las banderas y el momento histórico de cada una de ellas.

-Día: 20 de mayo de 2014

-Horario: 12:30 horas

-Lugar: Salón de Actos del Instituto de Historia y Cultura Militar. Paseo de Moret, 3 (28008 - Madrid)

Entrada libre hasta completar el aforo.

16.10.13

La bandera de los voluntarios, en el Museo de Intendencia



Carlos de Miguel

La enseña de los voluntarios abulenses en la Guerra de la Independencia se expone en el Archivo General Militar tras la cesión por parte del Consistorio después de ser restaurada.

Cuando acabó la procesión de Santa Teresa, la Corporación municipal en comitiva se desplazó hasta el Ayuntamiento en compañía de los militares que escoltaban a la que también es su patrona. La concejala abanderada -la más joven de la corporación-, Beatriz Jiménez, dejó en el Consistorio la enseña municipal y recogió la bandera de los voluntarios, trasladándose hasta el Palacio de Polentinos junto a la Banda de Música Ciudad de Ávila.

De color blanco con el aspa de San Andrés, escudos de Ávila, dos leones coronados y la leyenda ‘Por Fernando VII. Voluntarios de Ávila’, la enseña acompañó a los voluntarios constituidos en regimiento en 1808 y que capitularon en Ciudad Rodrigo en 1810.

Hecho escondido
Aquello “no fue una historia de grandes batallas”, ha dicho el alcalde, Miguel Ángel García Nieto, sino “un hecho histórico escondido” de quien “se sacrificaron y dieron su vida” tras unirse “en un país asolado” en la lucha contra la invasión francesa.

La bandera puede verse en una sala del Museo de Intendencia que inaugurada en esta jornada, donde también se exponen cuatro estandartes del Museo del Ejército, el uniforme de los voluntarios y el armamento que llevaban. La sala contiene dos retratos, del Mariscal Andrés Pérez de Herrasti, gobernador de Ciudad Rodrigo, y Javier Sánchez ‘El Charro’, uno de los principales guerrilleros en Salamanca en la Guerra de la Independencia.

La bandera permaneció en Archivo Municipal de Madrid hasta que en 1911 fue solicitada por el Consistorio abulense.

[...]

24.9.13

La bandera del batallón de San Blas



La bandera del Batallón Activo de San Blas, que fue fundado el 20 de agosto de 1823 en el puerto de San Blas, Nayarit y que participó en importantes acciones de guerra que culminaron durante la intervención estadounidense, en las batallas de Cerro Gordo y en la batalla de Chapultepec, donde sobresalió en esta última su jefe, el teniente coronel Felipe Santiago Xicoténcatl, quien defendió con alrededor de 400 hombres el Colegio Militar, en donde pereció casi toda su tropa, incluyéndolo a él, quien cuando vio caer a su abanderado, acude a levantar su bandera, momento en que es herido, reintenta su acción, pero es herido de nuevo, aun así toma su insignia, se pone de pie y anima a sus hombres a seguir combatiendo, pero es herido una vez más, ahora de gravedad y cae envuelto en su bandera, los pocos sobrevivientes, 20 en total, lo trasladan a la capilla de San Miguel Chapultepec, donde murió por decenas de impacto de bala y es cubierto con su bandera que le sirvió de sudario.

Por sus heroicas muestras de valor en su último combate, es ascendido post mórtem a coronel. Ésta es quizás la única bandera que tiene colocados los colores en sentido inverso: El rojo, blanco y verde.

La bandera original se encuentra en la actualidad en la sala de guardia del Museo Nacional de Historia, en el Castillo de Chapultepec.

Este histórico lábaro fue restaurado por un grupo interdisciplinario de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia, bajo la supervisión de Lorena Román Torres, el blasón fue sometido a una restauración integral por considerarse uno de los símbolos que remite al origen de México como nación independiente y de la continua lucha por la defensa de esta independencia ante la agresión armada de otros países.

Esta bandera contiene una serie de significados especiales para los mexicanos.

Se convirtió en una reliquia por su historia específica, perdió su función utilitaria original al servir de sudario del coronel Santiago Felipe Xicoténcatl. Luego pasó a poder del Colegio Militar para ser izado cada 8 de septiembre y desfilar por la Ciudad de México sin ningún cuidado, a pesar de estar hecho jirones, desteñido y manchado de sangre de Xicoténcatl.

De ahí pasó al Museo Nacional de Artillería a principios del siglo XX, formando parte del acervo del antiguo Museo Nacional y en 1944 con la inauguración del Museo Nacional de Historia “Castillo de Chapultepec”, por ser tan representativa llega como “enseña oficial de la institución”.

La insignia ha sido restaurada 4 veces: En 1898, 1944, 1947 y 1972.

En 1996 se planeó una nueva restauración respetando los elementos originales y el uso de
materiales reversibles.

Una réplica de esta simbólica y original bandera se exhibe en la actualidad en la Casa de las Artes de la Gran Plaza de Piedras Negras, aunque en esta copia la bandera aparece con sus colores en orden.

Zócalo

18.7.13

Archivo Militar expondrá bandera de voluntarios de Guerra de la Independencia

El Museo de Intendencia, ubicado en el Archivo General Militar de Ávila, expondrá la bandera de los voluntarios que lucharon en la Guerra de la Independencia entre 1808 y 1809, hasta su desaparición en el sitio de Ciudad Rodrigo (Salamanca).

La bandera quedará expuesta en este espacio una vez se han concluido los trabajos de restauración que ha acometido el archivo, tal como ha explicado hoy en rueda de prensa el portavoz del equipo de Gobierno municipal, José Francisco Hernández, al ser el objeto propiedad del Ayuntamiento de Ávila.

El Consistorio ha dado el visto bueno a un contrato de cesión gratuita al archivo de la bandera, que se encontraba en el Archivo Municipal y una réplica de la cual puede verse cada año en la procesión del Corpus.

La enseña representa a los voluntarios de la ciudad y provincia de Ávila que desde 1808 se organizaron en un regimiento para colaborar en la independencia de España de los invasores franceses.

El regimiento abulense fue provisto de una bandera blanca, con el aspa de San Andrés, escudos de Ávila, dos leones coronados y la leyenda 'Por Fernando VII. Voluntarios de Ávila', ha indicado el portavoz municipal.

La enseña estuvo en el Archivo Municipal de Madrid y en 1909 fue devuelta a la ciudad de Ávila, que ahora la cede por un periodo de cinco años, después de haber sido restaurada por la empresa Mercedes Amézaga SL, que realiza trabajos para el Archivo Histórico Militar.

ABC

4.5.13

La Marina canadiense adopta una nueva enseña naval

La Marina Real Canadiense ha decido adoptar como enseña naval la bandera que hasta ahora venía siendo usada como "jack", es decir, como torrotito o bandera de bauprés, mientras que la bandera nacional, que hasta ahora se usaba como enseña naval, pasará a usarse como torrotito. De esta forma, se recupera una práctica muy común entre los países de la Comonwealth.

New Canadian Naval Ensign Adopted By Royal Canadian Navy

Defence Minister Peter MacKay announced the adoption of a new Canadian Naval Ensign to be worn by Her Majesty’s Canadian Ships, naval vessels, Naval Reserve Divisions, and other designated units starting on Sunday, May 5.

“The men and women of the Royal Canadian Navy can be proud to serve their country under this new Canadian Naval Ensign,” Vice-Admiral Paul Maddison, Commander Royal Canadian Navy said in a statement. “We are restoring the use of a standard Commonwealth practice, and an important symbol recognizing our rich naval heritage and the historical roots of the modern Royal Canadian Navy.” Photo of Ensign below courtesy of RCN:


This is an historic moment for the Royal Canadian Navy, which flew the White Ensign from 1911 until the adoption of the National Flag in 1965, according to the RCN.

From that point onward, the National Flag was adopted as both the Ensign and the Jack. In 1968, as part of efforts to emphasize the importance of military ensigns and flags, while also reflecting the new National Flag, a distinctive Naval Jack was adopted by the Canadian Armed Forces. The Naval Jack incorporated the Maple Leaf in the canton with a badge in the fly of the flag.

Today, the flag previously known as the Naval Jack is adopted as the new Canadian Naval Ensign, and the National Flag becomes the new Naval Jack, which mirrors a standard practice amongst Commonwealth nations. The change will most importantly distinguish Canadian warships from other Canadian flagged vessels. It will also promote and strengthen the Canadian naval identity, while underscoring the unique commitment of our men and women at sea who serve as members of the Canadian Forces in Royal Canadian Navy ships and vessels, according to the RCN release.
Ottawa Citizen

3.3.13

Las Banderas Coronelas (II)



Por Enrique Embajador Pandora.

Durante el reinado de Carlos IV la situación permanece igual que en el anterior, banderas “coronelas” blancas con escudo de Armas Reales y escudos particulares en los cantones del paño, y las banderas “sencillas” también con el paño blanco y el aspa de Borgoña en su centro con los mismos escudos particulares que la “coronela” en sus cantones.

Si bien durante el reinado de Fernando VII la continuidad de lo establecido fue la norma, durante la Guerra de la Independencia proliferaron cantidad de diseños de banderas sin ajustarse a normativa o reglamento alguno.

Por lo que respecta a las tropas españolas al servicio del rey José I, portaron banderas con el paño blanco, al igual que los Borbones, con el escudo de armas reales modificado: incorporando el número de la unidad en el interior de una estrella de color rojo de ocho puntas situadas en sus cantones, los de Línea, mientras que los batallones de Infantería Ligera lo hacían en el interior de una trompa de cazadores.

Después de la guerra todo volvió a sus cauces retomándose la aplicación de los reglamentos establecidos en cuanto a banderas se refiere, continuaron usándose coronelas de diferentes colores con el escudo de armas reales y los correspondientes particulares y banderas “sencillas” con el aspa de Borgoña y los escudos particulares de su “coronela”.

Durante este reinado se produjo la primera extensión de la bandera “bicolor” a unidades de Infantería y Caballería, hecho que acaecería en 1820 con ocasión de crearse la Milicia Nacional, disponiéndose que llevaría banderas cuadradas con tres franjas de igual tamaño, roja, amarilla y roja, dispuestas de forma horizontal en las de Infantería y verticales en las de Caballería[1].

La subida al trono de Isabel II, en el año 1833, no supuso cambio alguno inicial en cuanto a las costumbres vexilológicas se refiere, continuándose utilizando como insignia y símbolo de cada Cuerpo, las distintas banderas al uso. No obstante, el Real Decreto del Gobierno Provisional de 13 de Octubre de 1843, sustituyó la bandera dinástica traída por Felipe V mediante la universalización de la bandera “bicolor” mediante su extensión a todas las unidades del Ejército, al disponerse, en el Art 1° de dicho Real Decreto que Las banderas y estandartes de todos los cuerpos e institutos que componen el Ejército, la Armada y la Milicia Nacional serán iguales en colores a la bandera de guerra española[2] y colocados en el mismo orden que lo están en ella.

A partir de este momento podemos decir que el uso de las banderas coronelas desapareció de las unidades de nuestras Fuerzas Armadas. Esta situación se mantuvo hasta la década de los setenta del pasado siglo, en la que las unidades tipo Regimiento y Batallón, de notoria antigüedad, pugnaron por recuperar sus signos de identidad, volviendo a recuperar las antiguas enseñas coronelas y batallonas que, en un lugar subordinado a la bandera nacional han ido sustituyendo a los más modernos guiones de dichas unidades.


[1] Reglamento Provisional de la Milicia Nacional de 1820.

[2] No se conoce disposición alguna que establezca la bandera bicolor como “bandera de guerra española”, por lo que es posible que se trate de una mala redacción debiendo interpretarse esta como “la bandera de la Marina de guerra española”.

Las Banderas Coronelas (I)



Por Enrique Embajador Pandora.

Desde muy antiguo existe constancia del uso de insignias que distinguían a los pueblos y a los ejércitos, evolucionando a través de los tiempos hasta llegar un momento en el que la profusión de las mismas era desproporcionada. Así, en España, con la llegada de los Austrias, convivían en cada Tercio tantas banderas como capitanías o compañías hubiese, todas diferentes, con un carácter representativas de lo personal por encima de lo orgánico y el uso de tan solo una bandera del Tercio, representativa del poder real.

Todas estas enseñas carecían de un diseño unificado, sino que cada una era proyectada de forma anárquica, si bien tenían como rasgo genérico común destacable el uso predominante de paños de color rojo o encarnado, sobrepuestos del aspa de Borgoña, de color blanco o rojo, incorporando así mismo imágenes de la Virgen u otras de carácter religioso, en las del Tercio.

Con la llegada al trono de la dinastía borbónica todo ello cambió. Siguiendo la orgánica francesa se pasó del Tercio al Regimiento, y en lo referente a las banderas se estableció de manera obligatoria el empleo de dos tipos de banderas.

Una, única, “principal” o representativa del poder real, que por ser la que se situaría en la compañía al mando del Coronel, se denominaría “coronela”; junto a ella cada uno de los batallones del Regimiento, ostentaría otra denominada “batallonas”, “secundarias” o “colaterales”[1].

En 1706 se dispuso que, “…en lo alto de las banderas se pondrán dos divisas iguales y de tafetán, una blanca y otra roja; por la uniformidad de estos colores que yo he mandado traer a mis tropas por su unión con las auxiliares del Rey mi abuelo…”[2].

Al año siguiente, se estableció que : “Y es mi voluntad que cada Cuerpo traiga la bandera coronela blanca, con la cruz de Borgoña, según estilo de mis tropas a que he mandado añadir dos castillos y dos leones repartidos en los cuatro blancos y cuatro coronas que cierran las puntas de las aspas;…”[3].

En 1728, se produjo un cambio importante en cuanto al diseño de bandera coronela se refiere, al establecerse que: “… la Coronela será blanca con el escudo de nuestras Armas Reales y, las demás, blancas con la cruz de Borgoña; y en unas y otras podrán poner en las extremidades de las esquinas las Armas de los reinos y Provincias… (…)… o las divisas particulares que hubiera tenido o usado” [4].

Como es natural, a lo largo de los años se produjeron cambios que la necesaria brevedad de estas líneas no nos permiten detallar, resaltando tan solo que con la subida al trono de Carlos III, el uso en los buques de la Armada de la bandera blanca con el escudo de Armas Reales, traía con frecuencia confusiones con otros buques de guerra que también arbolaban enseñas con el color del paño blanco.

Para evitar los inconvenientes que esta situación conllevaba, en 1785 se dispuso; “…que en adelante usen mis buques de guerra de Bandera dividida a lo largo en tres listas, de las que la alta y la baxa sean encarnadas, y del ancho de cada una de la quarta parte del total, y la del medio amarilla, colocándose en esta el Escudo de mis Reales Armas reducido a los dos quarteles de Castilla y León con la Corona Real encima…”[5], naciendo así la enseña llamada “bicolor” y comenzando la desaparición de la única bandera dinástica que ha existido en España, instaurada por Felipe V.


[1] La Ordenanza de 28.IX.1704, dispuso que “…en cada batallón de mis tropas haya tres banderas cuyas astas sean más largas y fuertes que las ordinarias, la Bandera coronela sea mayor”.

[2] Ordenanzas de 1706 y 1716. El blanco como color de los Borbones de Francia y el rojo como color tradicional español.

[3] Ordenanza de 26.II.1707.

[4] Ordenanzas Generales de 12.VII.1728.

[5] R. Decreto de 28.V.1785

28.2.13

Bandera de la Batalla Trafalgar en museo británico




Londres. – La enorme bandera de la fotografía que ilustra esta nota, y que volvió a ser exhibida brevemente estos días, flameó en dos momentos significativos de la historia británica: En el navío de línea San Idelfonso durante la Batalla de Trafalgar, capturado por la flota británica comandada por el Almirante Nelson, y durante los funerales de este héroe naval británico, en el techo de la catedral St. Paul. En enero de 1806.

Luego del funeral de Nelson la gigantesca enseña española, que permaneció durante una centena de años en St. Paul, y que pertenece a Museo Nacional de la Marina en Greenwich, fue resguardada a causa de su extrema fragilidad y la falta de espacio para colgarla.

La bandera que mide 10 por 14 metros es la más grande en la colección del museo, y para guardarla debió ser sometida a un tratamiento especial, envuelta en papel tissue y puesta en una caja de cartòn especialmente acondicionada para evitar la humedad.

El trofeo de guerra hecho de rugosa lana de baja calidad, tiene el escudo de armas de castilla y León en el centro y el nombre del barco que la transportaba, y que luego de la batalla fue renombrado como HMS San Idelfonso.

Presenta orificios de bala y está llena de grietas en los bordes. Además, probablemente mientras flameaba en el techo de St. Paul, cazadores de souvenirs armados con tijeras o cuchillos se llevaron trozos de la bandera y dejaron grandes agujeros. (Daily Telegraph)

La Mañana Neuquén

22.2.13

Los estandartes y guiones del “Desastre de Annual” recuperan su esplendor en el Museo del Ejército




El Museo del Ejército de Tierra (MUE), en colaboración con la Fundación Banco Santander, ha restaurado los estandartes y guiones que pertenecieron al Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería. Esta unidad fue condecorada, en 2012, con la Cruz Laureada de San Fernando, en su modalidad de Laureada Colectiva.

Los trabajos de restauración han sido realizados por personal de empresas especializadas, contratadas por la mencionada fundación, en los propios talleres del museo militar. Tras cuatro meses de intervención sobre los estandartes y guiones, el 20 de febrero, tuvo lugar su entrega en la Sala de Directores del MUE. El acto contó con la presencia del director del Instituto de Historia y Cultura Militar, general Enrique Vidal de Loño, y del presidente de la Fundación Banco Santander, Antonio Escámez.

En líneas generales, los tratamientos han consistido en la limpieza mecánica mediante microaspirado, rehidratación de las fibras con humidificadores, reintegración de lagunas y desgarros con soportes individualizados, fijación con hilos de seda de dichos soportes al tejido original, y limpieza de los hilos metálicos de los flecos y bordados. Los estandartes y guiones recuperados formarán parte de los fondos de la exposición que el MUE dedicará al heroico Regimiento, que se inaugurará el 20 de marzo.

El Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería, protagonizó los hechos acaecidos durante las jornadas del 22 de julio al 9 de agosto de 1921, conocidos como el Desastre de Annual, en los que sus componentes combatieron heroicamente protegiendo el repliegue de las tropas españolas.

26.10.12

El Archivo General Militar de Ávila restaurará la Bandera de los Voluntarios

25.10.12 - 18:37 - PABLO GARCINUÑO | ÁVILA

El Archivo General Militar de Ávila se encargará de restaurar la Bandera de los Voluntarios, enseña que se guardar en el Archivo Municipal de la capital abulense y que se encuentra en muy mal estado tras superar una guerra y más de 200 años.
Según informa en una carta dirigida al Ayuntamiento el coronel director del Archivo General Militar de Ávila, José María Sáez Rivilla, dicha acción no tendrá ningún coste para las arcas municipales, ya que el propio archivo se encargará de contratar a la empresa restauradora, el transporte y el seguro de la bandera.
Dicha enseña representa a «los voluntarias de la ciudad y provincia que, desde 1808, se organizaron en un regimiento para colaborar en la independencia de España de los invasores franceses», señala José Francisco Hernández Herrero, portavoz de la Junta de Gobierno local de Ávila, organismo que ha aprobado este jueves la salida de la bandera para su restauración.
«El Regimiento de Voluntarios de Ávila fue provisto de una bandera blanca con el aspa de San Andrés, escudos de Ávila, dos leones coronados y la leyenda Don Fernando VII –ha señalado el teniente de alcalde-. Ese regimiento fue destruido en mayo de 1809, en Ciudad Rodrigo, y supuso un elevado coste de vidas y prisioneros entre sus integrantes».
La bandera se encontró posteriormente en el Archivo Municipal de Madrid, aunque se desconocen los motivos que llevaron a la divisa a acabar en la capital de España. Fue devuelta a Ávila en 1909 y, actualmente, una réplica de la misma sale todos los años en la procesión del Corpus Christi.

El Norte de Castilla

29.5.12

Bandera de la guerra de 1812 está siendo restaurada

Una bandera de la guerra de 1812 entre Gran Bretaña y los Estados Unidos está siendo restaurada. La bandera perteneció al 104 Regimiento de Infantería del ejército británico, compuesto por soldados de lo que entonces se conocía como Alto y Bajo Canadá. Tras ser exhibida en una exposición sobre dicha guerra, de la que se cumple el bicentenario, quedará depositada en el Museo de New Brunswick.

War of 1812 flag being restored

104th Regiment of Foot marched with flag from Fredericton to Kingston

A flag that was marched by the 104th Regiment of Foot from Fredericton to Kingston, Ontario during the War of 1812 is being restored for an exhibit about the war, being held at the New Brunswick Museum next year.

The regiment consisted of men from the Maritime provinces and what was then Upper and Lower Canada.

"It's kind of almost like a Canadian regiment before there was a Canada,” said Gary Hughes, a curator of history and technology at the museum.

The regiment is in the history books for making the epic 1,100-kilometre trek during the winter of 1813 to help defend Canada from American invaders.

"It was a march that was conducted with the aid of snowshoes and toboggans,” said Hughes.

Historian Donald Graves edited the memoirs of Lt. John Le Couteur, who kept a journal throughout the 52-day trek between February and April, when temperatures dropped as low as -27C.

"You learn from the journals that it was a very difficult thing — going through snow waist-high, 800 men and their supplies, dragging their food on toboggans,” he said.

The regiment’s colour — a six-by-six foot silk banner and military symbol — is being refurbished in Halifax, thanks to an unknown donor.

The New Brunswick Museum's exhibit is slated to begin in December 2012, or January 2013, before the 200th anniversary of the historic march, and remain on display until the late fall of 2013.

The restored flag will be on permanent display at Saint John's Market Square following the museum's exhibition.
CBC News

29.10.11

La Guardia Civil recibe una copia de la bandera histórica

Se custodiará por periodo de tres años en Huelva y en Sevilla

La Cámara de Comercio de Sevilla regala a la Guardia Civil de Sevilla y Huelva una reproducción de la bandera donada por la misma institución en 1922. La enseña fue recibida de manos del general de la IV Zona de la Guardia Civil por el coronel jefe de la Comandancia de Sevilla y por el teniente coronel segundo jefe de la Comandancia de Huelva.

En un emotivo acto celebrado en la sede sevillana de la IV Zona de la Guardia Civil de Andalucía, el presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla entregó al general jefe la reproducción del estandarte histórico, que será custodiado por periodo de tres años en las sedes de Huelva y Sevilla. En 1921, la Cámara de Comercio de Sevilla concedió al Cuarto Tercio, con base en la capital hispalense, una bandera y un estandarte, en agradecimiento por los servicios que venía desarrollando en el sur de la nación.

Huelva Información

26.5.11

Cáceres acoge estos días la exposición 'Mi bandera'

Isabel Barrena
25 may 2011 actualizado 17:37 CET

Enmarcada en los actos de celebración del Día de las Fuerzas Armadas (FAS) se inauguró este martes en la Sala de Exposiciones del Aula Militar de Cultura del Centro de Formación de Tropa (CEFOT) de Cáceres, en el Palacio de las ‘Cigüeñas', la exposición ‘Mi Bandera'. La Muestra está compuesto por 16 obras realizadas en distintas técnicas artísticas por miembros de la ‘Asociación de Artísticas Plásticos Cacereños'. Todas las obras tienen como tema común la bandera de España.

A la inauguración de la exposición acudió el Coronel Jefe del CEFOT, Enrique Martín Bernardi, quien elogiaba las "buenas relaciones" de las instituciones y la población cacereña con el Ejército. También acudieron a esta cita la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Cáceres, María José Casado, y los subdelegados de Gobierno y de Defensa, además, de la alcaldesa electa de la ciudad, Elena Nevado.

En palabras del Comisario de la exposición, Ángel Álvarez de Sotomayor, el objetivo de la exposición es "normalizar este icono, este logo, con el que principalmente nos identifican y nos debemos sentir identificados". "La bandera, como cualquier símbolo, tiene un carácter aglutinante y así lo hemos sentido en los mundiales de fútbol", sentenciaba.

Extremadura al Día

11.12.10

El Séptimo de Caballería vende su bandera


La última bandera de la batalla de Little Big Horn (1876), donde la coalición victoriosa de indios sioux y cheyenne derrotaron al 7 º Regimiento de Caballería del general George Armstrong Custer, ha sido subastada por la casa Sotheby's en Nueva York por 2,2 millones de dólares (1,6 millones de euros). El frágil guión "Culbertson", el mítico paño portado por un mando de la caballería para guiar a los hombres a la batalla, ha sido comprado por un coleccionista estadounidense.
La batalla de Little Big Horn, donde murieron el general Custer y el jefe Cheyenne Lame White Man, es uno de los momentos más emblemáticos de la historia americana. Y la malherida Culberston, su símbolo. El sargento Culbertson, encargado de los entierros, recuperó la bandera de las manos de un soldado muerto, tres días después del final de la batalla.
Desde 1895, el paño de seda con las marcas de la batalla se conservó en el Instituto de Arte de Detroit (Michigan). "Esta bandera representa el espíritu inmortal de la valentía, y la tragedia de uno de los momentos más dramáticos de la historia estadounidense", dijo David Redden, vicepresidente de Sotheby's.
La batalla de Little Big Horn, el 25 de junio de 1876, ha inspirado a cientos de libros y numerosas películas, entre ellas "Murieron con las botas puestas", de Raoul Walsh (1941) con Errol Flynn, o "Pequeño gran hombre", de Arthur Penn (1970) con Dustin Hoffman.

ABC