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14.9.12

Colunga pasa de banderas

Colunga, Lucas BLANCO

Ni verde ni azul ni blanco. Los colungueses no sienten los colores o eso parece atendiendo a la fría acogida con la que los vecinos han recibido a la flamante enseña del concejo aprobada el pasado miércoles por el pleno municipal. Preguntados por LA NUEVA ESPAÑA acerca de si les gusta la idea propuesta por el Ejecutivo Local y refrendada por parte de la oposición, los ciudadanos responden con indiferencia e instan a sus representantes políticos a que dediquen su tiempo y esfuerzo en solucionar otros problemas que califican más importantes.

Es el caso del habitante de la villa de Colunga, Bruno González, quién a sus 26 años dice no tener mucho interés en ver el resultado final de la nueva enseña sino en conseguir un trabajo que le permita mantener a su familia. «La gente no queremos tonterías identitarias sino trabajo, así que mejor se centraban en satisfacer nuestras verdaderas necesidades», indica un González que descarta la existencia de un apego entre los vecinos y los símbolos locales.

Hay gente también que entiende que esta medida habría resultado más normal en otra época más boyante, pero nunca en la coyuntura económica actual en la que los recortes en todos los campos están a la orden del día. «Me parece un tema muy trivial e inoportuno con la que está cayendo porque las personas tenemos otras prioridades», sostiene el vecino de Colunga, Carlos Ameneiros, parado proveniente del sector de la construcción que dice esperar otras medidas del Gobierno local. «Sería bueno que diesen trabajo en las obras locales a los numerosos desempleados del concejo», sugiere Ameneiros.

Otros van más allá y opinan que las decisiones en estos aspectos deberían de llevarse a cabo de una forma distinta a la hecha hasta ahora con el fin de conseguir satisfacer el deseo mayoritario de la población. «Sólo se deberían de abordar temas como este cuando la gente de verdad lo pidiese, necesitase y sintiese», considera la madrileña con casa en La Riera desde hace casi dos décadas, Sonia Atienza, que apuesta por las consultas populares o referéndums como «alternativas razonables» a la hora de instaurar banderas o símbolos similares.

Con reivindicaciones responde también el vecino de Luces, Miguel Candás, que no entiende la urgencia que supone para Colunga crear una bandera. «Llevo cuatro años pidiendo una marquesina para que los niños del pueblo no se mojen esperando el autobús y ahí no hace nada», recuerda Candás, que considera el tema de la bandera «algo que no interesa a nadie» y que se trata de un nuevo desacierto por parte del gobierno del regidor socialista Rogelio Pando. «Parece que últimamente este ayuntamiento, con su Alcalde a la cabeza, hacen todo al revés y se olvidan de lo que en verdad preocupa a los vecinos», asegura el habitante de Luces.

Igualmente, hay quien defiende que, aunque no puede considerarse una urgencia la creación de la bandera, no pone pegas a un diseño que le parece positivo, aunque considera que solamente será bien recibida en el caso de que no suponga un coste elevado al consistorio. «La bandera está bien y nunca sobra tenerla, mas esperamos que si supone gastos estos no recaigan como siempre en el contribuyente», comenta la ama de casa colunguesa, Carmen Junco.

En esa misma línea se manifiesta el colungués León Zamora, que tras una vida entera desarrollada sin la existencia de bandera colunguesa opina que los colores de la misma no tienen mayor relevancia para las gentes del lugar. «Me es indiferente su colorido porque nunca la hubo y no paso nada, así que creo que es una estupidez», apunta el jubilado que, no obstante, cree que hay que respetar la historia de los símbolos locales. «Si al menos ya existía un escudo, se les puede exigir es que no lo toquen por tradición, pero por lo demás pueden hacer lo que quieran», añade Zamora.

Unos símbolos que hasta ahora sólo estaban representados en el escudo del concejo, aún pendiente de su aprobación definitiva, cuyos motivos procedentes de los linajes de La Isla y Colunga si levantan cierta preocupación entre los vecinos. «Sólo espero que la bandera respete la simbología procedente de La Isla», indica el natural de esa localidad colunguesa, aunque ahora residente en Oviedo, Tomás González, que, aunque orgulloso de su origen, dice no identificarse con la enseña.

Por su parte, el habitante de La Riera, Pedro Pastor, ve en esta decisión de crear una nueva bandera algún interés oculto por parte de una administración, acuciada por los enormes problemas económicos y financieros de la actualidad. «Mi experiencia me dice que es muy probable que pretendan desviar la atención de otros temas más relevantes con un debate estéril como este», indica Pastor, que dice no tener ninguna preferencia en el diseño de la nueva enseña y cree que deberían ser los propios ciudadanos los que instasen a la administración a su creación si así lo quisieran. «Estos procesos deberían contar siempre con la participación del ciudadano de a pie para estar más legitimados y no con el arreglo entre políticos», puntualiza el vecino.

«Deberían pensar en cosas que sí demanda la gente y no en tonterías identitarias»

Vecino de Colunga

«Me parece un tema demasiado trivial e inoportuno con la que está cayendo»

Vecino de Colunga

«A mí me es indiferente qué colores tenga la bandera; es una estupidez»

Vecino de Colunga

«Sólo se deberían abordar estas cuestiones cuando la gente lo pidiese y lo sintiese»

Vecina de La Riera

«La bandera está bien, pero siempre que no nos suponga mucho gasto»

Vecina de Colunga

«Quizá sea un asunto que busca desviar la atención de los de verdad importantes»

Vecino de La Riera

«Espero que al menos conserven los motivos del escudo originarios de La Isla»

Vecino de La Isla

«Mejor ponían la marquesina que prometieron hace años en mi pueblo»

Vecino de Luces

13.9.12

Bandera tricolor para Colunga

Imagen reconstruida a partir de la descripción

Colunga, Patricia MARTÍNEZ


La bandera de Colunga será verde, blanca y azul y llevará el escudo del municipio inserto en el medio. Este es el diseño cuya aprobación provisional realizó ayer la Corporación local en un pleno ordinario y que ahora deberá recibir el parabién del Gobierno regional. El alcalde, el socialista Rogelio Pando, explicó que la bandera «está dividida en cuatro partes y lleva el escudo en el medio. La superior derecha y la inferior izquierda son blancas. La parte superior izquierda es verde y la inferior derecha es azul», añadió.

En cuanto a la simbología cromática, el regidor apuntó que «el azul hace referencia al mar, el verde al monte de la zona y el blanco es símbolo de tranquilidad y paz». El escudo de Colunga es, según precisó Pando, el que está tallado en piedra en el Ayuntamiento -ahora en obras-, en el Palacio de Estrada o Palacio Álvarez de Colunga, del siglo XVII y de estilo barroco.

En él aparecen tres patos nadando en la única parte de abajo y una parte superior dividida en dos: en una hay tres flores de lis y en otra un cuervo andante, con la pata levantada. Sobre todos estos motivos, una corona real preside el escudo. Si bien los tres grupos -PSOE, PP y Foro- están plenamente de acuerdo en la conveniencia de que Colunga tenga una bandera, existen matices sobre algunos detalles.

El portavoz de Foro Asturias en el municipio, Miguel Hornillos, recomendó que «nos digan exactamente cuáles son los colores y el posicionamiento heráldico» del escudo que se va a insertar en la bandera. El edil apuntó que existen varias versiones del escudo y recordó que la Real Academia de la Historia comunicó al Ayuntamiento colungués que «es aconsejable que no inserten el escudo sin previamente haberlo autorizado, haberlo legalizado». Hornillos también subrayó que en heráldica no puede ir «ni metal sobre metal ni color sobre color. Ni oro sobre amarillo o viceversa ni plata sobre blanco o al revés».

Hornillos se abstuvo en la votación, ya que «no me han llegado a definir cuál es el que van a poner. Ya que vamos a hacer una cosa que lleva muchos años intentándose, que sea correcto y adecuado para evitar la controversia», añadió.

El portavoz del PP, Carlos Manso, subrayó la «importancia de perpetuar la bandera en el tiempo, que no venga otro grupo político y porque lo aprobó el PSOE lo vaya a cambiar». El concejal, cuyo grupo votó a favor de la aprobación provisional, también apostó por «trasladar la importancia que tiene» un símbolo como la bandera municipal.

En relación a los matices destacados por Hornillos, el Alcalde explicó que «no consideramos tener esto parado durante más tiempo».
 

3.11.11

El PP de Llanera retira del Pleno su propuesta de escudo y bandera por el rechazo de la oposición


El PSOE considera válidos los símbolos locales actuales y FAC e IU critican el exceso de gasto en plena crisis



Posada de Llanera, 

Gonzalo BENGOA

El Alcalde de Llanera, José Avelino Sánchez, ha decidido retirar del orden del día del Pleno que se celebrará esta tarde la propuesta de su equipo de gobierno, del PP, para oficializar un nuevo escudo y la bandera del municipio. La moción fue anunciada el pasado día 25 de octubre por el concejal de Festejos, Sergio Álvarez, pero la propuesta ha recibido el rechazo de los tres grupos de oposición: PSOE, Foro Asturias (FAC) e IU. La idea tampoco pareció cuajar entre colectivos y vecinos, ya que muchos opinaron que no es el momento de tratar estos temas, con la crisis. El Pleno debía dar el visto bueno para oficializar el nuevo escudo y la bandera, por lo que PP, tras conocer la opinión de la oposición, con mayoría en el Pleno, decidió dar marcha atrás a su iniciativa. 

El gobierno sostiene que la medida no obedecía a «ningún capricho» y argumenta que tanto la bandera como el escudo empleados hasta la fecha «no tienen sanción legal y no se pueden oficializar», puesto que carecen del rigor heráldico exigido y de refrendo legal alguno. Sobre el gasto que supondría este proyecto, el PP aseguró que «el coste económico sería reducido». El portavoz del PSOE, Hipólito Peláez, considera que los símbolos del actual escudo «reflejan perfectamente la identidad de Llanera», que viene utilizándose de 1859 y «no genera confusión alguna». También dijo que «no es el momento oportuno, porque el cambio supone un elevado gasto». El portavoz de FAC, José Luis Díaz Oliveira, cree que el informe presentado en la comisión informativa «cojea, está incompleto» y esperaban al debate de esta tarde «para ver si aportaban más documentación». También criticó el gasto en plena crisis económica como lo hizo la portavoz de IU, Esmeralda Rodríguez, quien afirmó que la propuesta «no es oportuna».


La Nueva España

27.10.11

El escudo y la bandera no convencen

POSADA DE LLANERA, GONZALO BENGOA No es el momento para oficializar una bandera y cambiar de escudo. Es la visión general de los políticos de la oposición en Llanera y de varios colectivos y vecinos consultados por LA NUEVA ESPAÑA. El equipo de gobierno local presentará en el Pleno de la próxima semana la propuesta para oficializar e institucionalizar estos dos símbolos. El gobierno sostiene que la medida no obedece a «ningún capricho» y argumenta que tanto la bandera como el escudo empleados hasta la fecha «no tienen sanción legal y no se pueden oficializar», puesto que carecen del rigor heráldico exigido y de refrendo legal alguno. El Ayuntamiento solicitó a la Academia de Heráldica y Genealogía un estudio para definir la forma y el contenido del escudo, así como también diseñar la bandera. Sobre el gasto que supondría hacer oficiales estos dos elementos el gobierno local asegura que «el coste económico sería reducido».

El portavoz del PSOE, Hipólito Peláez, considera que los símbolos del actual escudo «reflejan perfectamente la identidad de Llanera», que viene utilizándose de 1859 y «no genera confusión alguna». A su juicio, «no es el momento oportuno, porque el cambio supone un elevado gasto». El portavoz de FAC, José Luis Díaz Oliveira, cree que el informe presentado en la comisión informativa «cojea, está incompleto» y esperarán al debate plenario para ver si aportan más documentación. También critica que en plena crisis económica la oficialización de ambos elementos «no es lo más conveniente porque genera gastos». Para la portavoz de IU, Esmeralda Rodríguez, la propuesta del PP «no es oportuna y no es el momento de plantearla. Supone un gasto a todos los niveles que no procede».

Varios colectivos del concejo manifestaron ayer su opinión. El presidente de la Unión Deportiva Llanera, Fernando Jardón, mostró su «sorpresa» por la propuesta y cree que el momento «es el más inoportuno al generar un gasto innecesario». Algo similar opina Tomás Bernabeu, presidente de la Coral Polifónica de Llanera, quien no entiende «cómo hay recortes en el ámbito de la cultura y anuncian esta propuesta». Bernabeu cree que «hay cosas más importantes» para invertir en Llanera. A Leontina Alonso, presidenta de la Asociación de Mujeres de Llanera. le gusta el cambio del escudo aunque reconoce que «el actual me gusta». Además, apoya oficializar una bandera «para llevarla a todas partes». A Luis Ángel Díaz, presidente de la Asociación Amigos de Lugo de Llanera, le gusta la idea de oficializar los símbolos: «Lo veo bien y no creo que el gasto sea tan grande».



La Nueva España

26.10.11

El gobierno de Llanera plantea sustituir el escudo del concejo y estrenar bandera





El símbolo del municipio será en rojo, con una torre coronada por la Cruz de los Ángeles l El estandarte será tricolor, con el escudo en el centro


Posada de Llanera,

Gonzalo BENGOA

Llanera tendrá bandera y empleará, en breve, un nuevo escudo. Al menos, si prospera la propuesta del gobierno local, que llevará al Pleno del próximo 3 de noviembre los diseños. El concejal de Festejos, Sergio Álvarez, señaló ayer que la propuesta de ambos elementos se lleva a cabo «ante la necesidad de disponer de un símbolo de identidad propio que recoja, desde la más rigurosa tradición histórica, los signos diferenciadores del concejo».

La propuesta de los populares, elaborada por expertos, consiste en un escudo con un fondo rojo. En la parte inferior figuran varias ondas de azur y plata. El azur es un color heráldico, que en pintura se representa con el azul oscuro y en el grabado irá a través de líneas horizontales muy espesas. Sobre las ondas irá una torre de oro, mazonada de sable y aclarada de azur. Encima se colocará una cruz de oro y al timbre tendrá la Corona Real de España.

En cuanto a la bandera, según Álvarez, el diseño ha seguido criterios de «claridad, sencillez y distinción». Se optó por elegir los colores y el signo tradicional de mayor arraigo en el concejo, el blanco, azul y rojo, en recuerdo de la casa y solar de los Valdés, que es «la representación más genuina del concejo». Por tanto, la propuesta que se plantea es una bandera tricolor: blanco, azul y rojo, con una división horizontal de siete franjas del ancho equivalente a un séptimo de la altura total de la bandera. Serán cuatro blancas y tres azules, con diez aspas de color rojo en las franjas blancas.

El Ayuntamiento de Llanera solicitó, en enero del pasado año, a la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía, un estudio cuyo objetivo era definir la forma y contenido del escudo del municipio. También solicitó diseñar una bandera, para poder «establecer y adoptar, de manera fehaciente y clara, el emblema y bandera municipal propios».

El equipo de gobierno explica que para evitar confusiones cree necesario «institucionalizar tanto el emblema como la bandera, de una manera oficial, para que únicamente se utilice un diseño». Y para eso debe aprobarlo el Pleno municipal.

El estudio elaborado por la citada Academia señala que el actual escudo que viene utilizando el Ayuntamiento se ha tomado directamente del modelo artístico que ha servido para ilustrar el encabezamiento del capítulo dedicado al concejo en la obra «Asturias», de finales del siglo XIX, por Bellmunt y Canella. Este escudo ha sido adoptado desde entonces por el Ayuntamiento de Llanera como timbre y blasón heráldico municipal.

Aunque el escudo representa, o intenta representar, la historia y el esplendor de Llanera, carece del rigor heráldico necesario. Por ejemplo, donde aparecen representadas las armas y blasón de la Casa de Valdés, se juzga conveniente eliminarlas, ya que este solar aparece y está suficientemente representado por la torre de San Cucufate o Guyame, y ahora por los colores de la bandera que se pretende adoptar. Por lo tanto, la idea es armonizarlo al rigor de las leyes de la heráldica, según la Academia.

La torre representa la fortaleza de don Diego Menéndez de Valdés, situada en Guyame (San Cucao), a los pies del río Nora. La cruz simboliza a la Cruz de los Ángeles y pretende representar el poder que sobre el antiguo concejo de Llanera ejercía por entonces el Obispado de Oviedo. También se ha elegido el campo de gules, es decir, rojo, para representar las armas, porque este esmalte y oro como metal son los colores más nobles de la heráldica y así aparecen correctamente representados en el segundo cuartel del escudo actual, que hasta ahora viene utilizando el Ayuntamiento.



La Nueva España

24.10.10

La bandera que pudo ser de Asturias

Un informe de Jovellanos que acaba de ver la luz aclara los motivos por los que el ilustrado rechazó escudos del Principado muy distintos al actual

Los asturianos han asumido hace años que el escudo del Principado lo compone la Cruz de la Victoria en fondo azul. Pero hace más de dos siglos la historia pudo cambiar si no llega a ser por Jovellanos. El ilustrado rechazó las versiones que apoyaban que el escudo debería ir sobre fondo rojo -primero a la derecha-, llevar leones, castillos y copones -segundo a la derecha- o simplemente adoptar el que ahora es el de la ciudad de Oviedo, la Cruz de los Ángeles. Al final, se optó por uno en el que se basa el actual (tercero a la derecha).

Gijón, Pablo GONZÁLEZ

Asturias representada por una bandera con tres suelas de zapato negras, o por un león, un castillo y dos cálices o incluso por la Cruz de los Ángeles, símbolo de la ciudad de Oviedo. Así podría haber sido el escudo de la bandera del Principado de no haber mediado la figura y los conocimientos de Gaspar Melchor de Jovellanos (Gijón, 1744-Puerto de Vega, Navia, 1811). El político ilustrado fue el encargado de dar forma al distintivo que hoy luce el Principado: la Cruz de la Victoria, con el alfa y el omega en sus brazos, sobre fondo azul y enmarcado con la inscripción «hoc signo tuetur pius; hoc signo vincitur inimicus» («con este signo sean protegidos los piadosos; con este signo sean vencidos los enemigos»).

La historia de los supuestos blasones del Principado fue recopilada por Jovellanos en un informe que le solicitó en 1794 Francisco Bernaldo de Quirós, marqués de Camposagrado, para desentrañar qué bandera debería enarbolar el regimiento con el que se quería dotar a la región. El contenido del documento se conoce desde hace años gracias a una transcripción posterior. Pero tuvo que ser el empresario asturmexicano Juan Antonio Pérez Simón quien, en una subasta, se hiciera con uno de los manuscritos originales que se creen que existen para donarlo a la Junta General del Principado.

El informe, dictado por el ilustrado gijonés a su secretario José Acebedo Villarroel, aparece plagado de correcciones del puño y letra del propio Jovellanos, que hasta ahora eran desconocidas. Éstas están siendo estudiadas por Elena de Lorenzo, investigadora del Instituto Feijoo y profesora del Departamento de Filología Española de la Universidad de Oviedo. De su primer análisis, De Lorenzo deduce que las anotaciones de Jovellanos «añaden muy poco» al texto conocido y que más que nada «son correcciones de estilo o introduce matices para ser menos crudo» en sus argumentos contra las teorías previas de otros autores sobre cuál es el escudo del Principado.

Lo cierto es que en su informe Jovellanos acude a las pocas referencias existentes sobre el blasón astur, y como buen ilustrado las va refutando con la razón por delante. «Todo está basado en conocimientos históricos y en reflexiones documentadas», señala De Lorenzo. De esta forma, Jovellanos descarta que el escudo del Principado sea, tal y como señalan autores de los siglos XVI y XVII, «tres suelas de zapato negras en campo (fondo) amarillo». Ante la ausencia de una explicación fiable para Jovellanos sobre por qué este escudo y no otro -los autores lo atribuyen a la representación de «las gentes que anduvieron por aquellos montes (que) sólo se prevenían de suelas de zapatos para el reparo de sus pies»- el ilustrado tira de ironía: «Me parece que será mejor andar descalzos que calzados con estas suelas». También descarta la versión que coloca la Cruz de los Ángeles sobre fondo rojo como el blasón de toda la región. En su informe asegura que esta cruz es la utilizada por la catedral y la ciudad de Oviedo, como actualmente. Tampoco da por válido el que cuenta con un castillo, dos cálices y un león que aparece en un manuscrito de 1657 de Lázaro Díaz del Valle.

En cambio, Jovellanos hace suya la versión de José Manuel Trelles (1736) de que el escudo de Asturias no debe ser otro que la Cruz de la Victoria, imitación a la que Pelayo llevaba como estandarte en las batallas. Jovellanos refuerza la teoría recalcando que la Cruz de la Victoria ya aparece en edificios vinculados a la Monarquía asturiana, tanto civiles (Foncalada) como religiosos (Valdediós) y se sabe que fue adoptada por el rey Alfonso III El Magno como insignia. Al final, recomienda el uso de la Cruz de la Victoria en plata, con las letras alfa y omega en oro colgando de sus brazos y el fondo rojo o azul.

Y todo esto después de reconocer que investigar cuál es el verdadero blasón del Principado «excita una duda no presentada en mi imaginación». Una duda que Jovellanos quiso despejar -«es la primera vez que Asturias se dota de un símbolo identitario», señala De Lorenzo- y en la que subyace la punta de iceberg de su idea de cómo debería ser Asturias en un tiempo en el que se está pensando en cómo organizar la región a nivel político, administrativo y militar. Jovellanos aboga por la separación de poderes (repartir el poder político, militar y el hacendístico entre tres gobernadores), y apuesta por la potenciación del puerto de Gijón y del carbón para la exportación de su excedente. La ecuación jovellanista también incluye la formación de mineros y marinos (en 1794 logró la creación en Gijón del Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía). Es decir, mano de obra para extraer el carbón y para transportarlo fuera de la región a través de infraestructuras también planteadas por Jovellanos como la Carretera Carbonera (Langreo-Gijón). «El ciclo», como señala De Lorenzo, «que fue el modelo de la región durante los últimos 200 años».

Jovellanos, siempre con buena letra y con datos

El documento original de Jovellanos -bajo estas líneas- fue escrito por su secretario, aunque cuenta con numerosas anotaciones al margen del ilustrado -en la imagen de la derecha-. Estos apuntes aportan poco al contenido del informe, que ya se conocía por una transcripción del XIX, ya que fundamentalmente se trata de correcciones de estilo.

La Nueva España

8.7.10

La bandera de Asturias, una enseña de tiempos napoleónico

La bandera del Principado de Asturias tiene como origen la invasión napoleónica de principios del siglo XIX y, con alguna modificación, fue oficializada en el Estatuto de Autonomía de la comunidad.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

El origen de la bandera se remonta a la época de la invasión napoleónica, cuando la Junta General del Principado de Asturias se declara soberana y crea un ejército para responder a los invasores. En su primera versión la bandera incluía el lema “Asturias xamas vencida”

La Cruz de la Victoria es una joya del prerrománico asturiano que se guarda en la Cámara Santa de la Iglesia de San Salvador de Oviedo, y que se ha convertido en el símbolo de Asturias. Se trata de una cruz latina en madera de roble recubierta de oro y piedras preciosas con los brazos ensanchados en los extremos, de los que penden las letras griegas alpha y omega (principio y fin), y un pequeño relicario en el centro de unión. Según cuenta la leyenda se trata de la Cruz que llevó Don Pelayo en la batalla de Covadonga.

Fue elaborada por orfebres procedentes del reino franco durante el reinado de Alfonso III, quien ordenó su realización a principios del siglo X como donación a la Catedral de San Salvador de Oviedo, como se indica en el reverso de la cruz, junto con la inscripción en latín "HOC SIGNO TVETVR PIVS. HOC SIGNO VINCITVR INMICVS" ("Con este signo el piadoso es protegido. Con este signo el enemigo es vencido").

DESCRIPCIÓN

Reseña

La Ley Orgánica 7/1981, de 30 de diciembre mediante la que se aprueba el Estatuto de Autonomía del Principado de Asturias, modificada por las leyes orgánicas 3/1991, 1/1994, y 1/1999, establece en su artículo 2.1 “La bandera del Principado de Asturias es la tradicional con la Cruz de la Victoria en amarillo sobre fondo azul”. Para desarrollar este precepto estatutario se aprueba la Ley 4/1990 de 19 de diciembre sobre la Bandera del Principado de Asturias, que nos describe la Cruz de la Victoria en su artículo 1º.2.: “De los brazos diestro y siniestro de la Cruz, penderán las letras alpha mayúscula y omega minúscula”.

Asimismo la mencionada ley de desarrollo nos dice que tanto la Cruz como el fondo azul de la bandera “serán idénticos a los establecidos para el escudo del Principado de Asturias en la Ley del Principado 2/1984 de 27 de abril”

Forma y Dimensiones

La mencionada Ley 4/1990 de 19 de diciembre, señala en su artículo 1º “La bandera del Principado de Asturias es rectangular, con la Cruz de la Victoria en amarillo sobre fondo azul”.

Respecto a las dimensiones, la misma ley en su artículo 3º señala:”1. La bandera del Principado de Asturias tendrá una longitud igual a tres medios de su ancho. “, esto es una proporción: 2:3

El mismo artículo 3º también señala las dimensiones y la distancia de colocación de la Cruz de la Victoria: “ 2. La Cruz de la Victoria tendrá una altura de dos tercios del ancho de la Bandera. 3. El eje de la Cruz se colocará a una distancia de la vaina de media anchura de la bandera.”. Para “uso distinto de su colocación en mástil la Cruz se emplazará en el centro de la enseña” (Disposición Adicional Segunda)

Respecto al tamaño, el artículo 6º señala que “será igual en tamaño a la de España, y no será inferior cuando concurran con las de otras entidades”.

Color

[Tabla no incluida]

Tolerancia: 10 unidades UNE de diferencia de color.
Norma UNE-72-036

Usos

Ley 4/1990 de 19 de diciembre fija asimismo los usos de la bandera en sus artículos 4 a 10:

  • La bandera del Principado de Asturias, junto con la de España, deberá ondear en el exterior y ocupar lugar preferente en el interior de todos los edificios públicos civiles del ámbito territorial de la Comunidad Autónoma y en los actos oficiales que en ella se celebren, siempre respetando la legislación específica.
  • Dentro de la Comunidad Autónoma, la bandera del Principado de Asturias ocupará el lugar siguiente en orden de preferencia a la bandera de España, respetando, en todo caso, la preeminencia y el máximo honor que a ésta le corresponden, de conformidad con la legislación del Estado.
  • Cuando, dentro del ámbito territorial de la Comunidad Autónoma, la bandera del Principado de Asturias concurra con las de otras Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales, Ayuntamientos y demás entidades o Corporaciones, ocupará un lugar preeminente sobre las de éstas, y siempre a continuación de la de España. Para estos supuestos de concurrencia se establece lo siguiente: “Si el número de banderas que ondeasen juntas fuese impar, la de Asturias se situará a la izquierda de la de España, desde el observador. Si el número de banderas que ondeasen juntas fuera par, la de Asturias se situará a la derecha de la de España, desde el observador”

Prohibiciones:

  • La utilización en la bandera del Principado de Asturias de cualesquiera símbolos o siglas de partidos políticos, sindicatos, asociaciones, entidades privadas, o de particulares
  • No podrá ser utilizada como distintivo único identificador de productos o mercancías, debiendo, a lo sumo, constituir un elemento accesorio de la marca o distintivo principal de aquellos.

Utilización previa autorización de la Administración del Principado: cuando se pretenda utilizar como distintivo de productos o mercancías, a fin de garantizar que no vaya en menoscabo de su alta significación.

LEGISLACIÓN APLICABLE
  • Ley del Principado 4/1990 de 19 de diciembre sobre Bandera del Principado de Asturias.
  • Ley del Principado 2/1984 de 27 de abril sobre el Escudo de Asturias.
  • La Ley Orgánica 7/1981, de 30 de diciembre (BOE nº 9, de 11 de enero de 1982) que aprueba el Estatuto de Autonomía, con sus modificaciones por las leyes orgánicas 3/1991 (BOE nº 63, de 14 de marzo, y corrección de errores en BOE nº 65, de 16 de marzo), 1/1994 (BOE nº 72, de 25 de marzo, corrección de errores en BOE nº 90 de 15 de abril), y 1/1999, de 5 de enero (BOE nº 7 de 8 de enero).
  • Ley 39/1981, de 28 de octubre, por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas (BOE núm. 271, de 12 de noviembre).
  • Constitución Española de 1978, BOE nº 311 de 29 de diciembre de 1978.
Artículo elaborado por María Gómez Requejo

Revista Protocolo.com

11.9.09

Sobrescobio ya tiene bandera oficial, tras más de ocho años de trámites


Rioseco, L. M. D.

Sobrescobio ya tiene bandera de forma oficial, tras más ocho años de trámites. La Consejería de Administraciones Públicas del Principado ha dado luz verde a la enseña del concejo -color verde esmeralda, con el torreón de Villamorey y la cruz de la Orden de Santiago en el centro del rectángulo-, que, pese a todo, ya ondeaba en el balcón de la Casa Consistorial.

La historia de la bandera coyana se remonta a 2001, cuando el Pleno aprobó la propuesta de enseña realizada por la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía. En ella aparecen el castillo de Villamorey, de posible origen romano y reconstruido por Alfonso I (siglo VIII), del que sólo se conserva el torreón, y la cruz de la Orden de Santiago, sociedad militar bajo cuya jurisdicción estuvo Sobrescobio entre los años 1185 y 1565. El alcalde, Marcelino Martínez, explicó que el retraso en hacer oficial la bandera se debió a problemas burocráticos en el seno del propio Ayuntamiento de Sobrescobio.

La Nueva España (imagen: Wikipedia)

18.8.09

Inventada la bandera "galega" de la "Terra Eo-Navia"


Sectores galleguistes vienen d'inventar y poner a la venta la bandera "gallega" de lo qu'ellos llamen "Terra Eo Navia". La desplicación de la bandera que dicen "popularizada" na comarca desde "comenzos do século XXI" ye la xunión de la moderna bandera de castropol cola histórica de la Cruz de San Andrés conservada nel Conceyu de la llucha escontra Francia, ironicamente ye la portada cuando la francesada pol Reximientu Castropol del exércitu asturianu.

El portal gallegu vieiros.com dio l'anuncia en xunu, na so seición "Terra Eo Navia", de que la bandera "del Eo Navia xa está á venta". Esta seición xestionada pola "Asociación Abertal" anunciaba'l productu y dirixía a los llectores a páxines nes que se pue mercar. En bandeiragalega.com úfrese tola información sobre la bandera. La so descripción ye la que sigue:

A bandeira eonaviega, popularizada na comarca desde comezos do século XXI, está composta pola Cruz de Santo André en vermello e por dúas bandas verdes paralelas.

A bandeira eonaviega naceu a partir da fusión das dúas bandeiras máis características da Terra do Eo-Navia, unha bandeira histórica e outra moderna:

- A bandeira histórica é a Cruz de Borgoña ou de Santo André en cor vermella, conservada na igrexa de Castropol, que foi portada polas tropas da comarca na Guerra contra Franza polos anos 1809-1811.

- A bandeira moderna é a bandeira verde e branca da vila de Castropol, a capital histórica da Terra do Eo-Navia. A maior parte das terras eonaviegas estiveron administrativamente unificadas dentro dun concello con capital en Castropol ata a división municipal actual en 18 concellos. As dúas raias verdes na bandeira de Castropol representan as cores tradicionais coas que se pintaban os barcos da zona.

Tres la desplicación hai un breve textu intentando vincular históricamente l'ocidente d'Asturies a Galicia y l'enllaz a la web de l'Asociación cultural Abertal "de la lingua y cultura galega na comarca Eo Navia", na que, por supuesto, yá s'usa la nueva bandera galleguista. Precisamente, l'Academicu de l'academia gallega pal "Eo Navia" ,Carlos Varela Aenlle venceyáu dende l'entamu a esta asociación, atopábase nun puestu de ventes d'esta bandera y otres como la del Bierzu, ente otres, el Día de la Patria Galega onde l'inventu yá se pudo ver escolingáu en dalgunos espacios de la cellebración.

InfoAsturies

2.6.09

Villapañada iza su bandera

Caballeros de Malta entregan su enseña a la parroquia de San Juan, antigua encomienda de la Orden

San Juan de Villapañada (Grado),

Lorena VALDÉS

Sencillo y emotivo. Así fue el acto de entrega de la bandera de la Orden de Malta a la parroquia de San Juan de Villapañada (Grado), celebrado este fin de semana, y que sirvió para estrechar los lazos que desde hace siglos unen a la Orden con esta parroquia moscona. Esta cita religiosa y cultural, que contó con la presencia de tres miembros de la Orden de Malta y uno de la Orden del Santo Sepulcro, reunió a numerosas personas ligadas a este núcleo rural, que siguieron el acto con una mezcla de curiosidad e interés por conocer un poco más sobre sus raíces históricas.

«Este acontecimiento supone para nosotros una honda satisfacción y nos llena de emoción la profunda carga religiosa, histórica y sentimental que entraña», afirmó Rafael Sainz de Baranda, delegado de la Orden de Malta en Asturias, en el inicio de su discurso.

El Camino de Santiago, en su ruta primitiva por el interior, que pasa por esta parroquia, tiene una presencia fundamental y se puede decir que es la causa básica para la presencia de esta Orden hospitalaria. «La Orden de los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, hoy Orden de Malta, llegó a estos parajes a principios del siglo XIII y fundó la Encomienda de San Juan de Leñapañada, nombre con el que se conocía primitivamente este lugar, creando en un edificio anexo a la iglesia un monasterio y hospital de peregrinos, eje fundamental de sus actividades. La Orden estuvo instalada aquí hasta el año 1821, cuando por orden del Gobierno sus bienes pasan a formar parte del concejo de Grado», recordó Sainz de Baranda.

Consecuencia de aquellos tiempos de atención y hospitalidad al peregrino es el albergue, que hoy se ubica en las antiguas escuelas de la localidad, y en el que en 2008 descansaron 1.587 peregrinos.

En el ofertorio de la eucaristía, los Caballeros entregaron al párroco, Reinerio García, la bandera de la Orden, que sobre fondo rojo tiene una cruz blanca de ocho puntas, que simbolizan las bienaventuranzas. «Es un orgullo para esta delegación ofrecer esta bandera como recuerdo de los años de actividad de la Orden en este lugar», confesó el delegado de la Orden de Malta en Asturias.

El párroco colocó con satisfacción la bandera en el altar de la iglesia, como símbolo de la unión histórica entre la Orden y la parroquia. Una vez finalizado el acto y antes de abandonar San Juan de Villapañada, los Caballeros se comprometieron a volver pronto a tierras mosconas para, desde el presente, recuperar el pasado de esta parroquia.

La Nueva España

13.3.09

«Y ahora, ¿dónde lo colocarán?»

Los vecinos de la localidad piloñesa de Villamayor proponen instalar su recién estrenado escudo en la plaza del pueblo, junto al ábside o el crucero

12.03.09 - EVA SANROMÁN | VILLAMAYOR

Un escudo, o una bandera, no cambia la vida de nadie, pero dota a los miembros de una comunidad de un símbolo con el que identificarse. Es una sensación extraña, pero cuando uno se fija en los colores y más cuando conoce el significado de los símbolos, una especie de orgullo se asienta en cada persona.

Pasión por la tierra que le llaman algunos. Los vecinos de Villamayor están descubriendo ahora esta sensación. Al menos la que incumbe a sus raíces más cercanas, las de su localidad piloñesa que, el pasado martes, presentaba en sociedad su escudo y su bandera, una creación de Jesús Manuel Marina, «un muchacho al que le gusta mucho preguntar por las cosas antiguas», señala Agustín Marina. Ayer los vecinos del pueblo comentaban el significado y lo que para ellos supone tener esta nueva seña de identidad que, a grandes rasgos, representa las campiñas, los linajes, la minería y su famoso ábside.

Pero, «y ahora, ¿dónde lo colocarán?», preguntaba Antonio Criado, que charlaba bien temprano en la plaza del pueblo con Agustín Marina. «Pues estaría bien aquí, este es lugar más céntrico y así lo vería todo el mundo», apuntaba su amigo. Y es que casi todos han elegido la plaza, «junto al ábside y al crucero» como lugar idóneo para colocar el escudo. De hecho, «el crucero debería haber estado en el escudo», señala Azucena Iglesia, «porque es algo muy representativo de este pueblo, no sé si habrá alguno más por todo Piloña», asegura. Sin embargo, pese a no estar, «el escudo es precioso, y la bandera también», sentencia.

No obstante, «tenemos que analizarlo, es el primer día que lo hemos visto y aún queda mucho por estudiar en él», apunta Antonio Criado.

La minería

El único 'pero' que se le puede ver al escudo a juicio de algunos es que «la minería tuvo su importancia, pero habría que dejarla en las Cuencas, aquí parece que no pega demasiado», dice Manuel Roda. Aún así, «si este escudo ganó será por algo», añade. «¿Sabes que es realmente representativo aquí? Un chupa chups», dice riendo Azucena. «Pues mira, podían haberlo puesto», corrobora Manuel.

Para otros, como Roberto Pomarada, «es un escudo más», aunque reconoce que «este es el nuestro y nos identificaremos con él siempre, aunque el cuadrante dedicado a la minería no sea muy representativo». Sin embargo, apunta Miguel Ángel Blanco, 'el guate', «yo me siento representado totalmente, no hubo mucha minería, es cierto, pero aquí dejó mucho dinero y entiendo que tenga que estar en el escudo». «Estamos conformes con nuestros símbolos», concluye.

El Comercio Digital

22.9.08

La oriflama del Reino de Asturias

ELÍAS CARROCERA FERNÁNDEZ Recientemente hemos concluido unos estudios sobre Santa María del Naranco y, dentro de ellos, una parte importante la ocupan los análisis pictóricos, realizados con la inestimable ayuda y apoyo de Jesús Puras y Ana Ruiz.

Como dato a tener en cuenta en el desarrollo de este pequeño ensayo, apuntaré que todos los restos pictóricos asociados a la etapa ramirense se circunscriben al ocre-amarillento (oro) y al rojo (gules), estando interior y exterior trabajados en una tonalidad ocre-amarillo, que en el Pantone puede cabalgar entre el RAL 1003 y el 1006, mientras que las cruces del programa iconográfico se pintan con un rojo óxido de hierro o siena que tiene correlación con el RAL 3016.

Estos datos, así referidos, aparentemente no tienen mayor trascendencia que la de pertenecer o relacionarse con un edificio emblemático como Santa María del Naranco.

No obstante, buscando el significado, el simbolismo de las cosas, llegamos a la conclusión de que no se trata de un capricho sino que los colores obedecen, en este caso, a un código, a un programa político-religioso. Sin andar con fruslerías, ya que el espacio aprieta, son los colores, transmudados, del «vexillum» de la Iglesia; códigos de antiguos poderes imperiales asimilados por la organización eclesiástica que, con el paso del tiempo, servirán de base, fundamentalmente a partir del segundo milenio, a pendones y heráldicas de distintos estados europeos. Incluso, sin deslizarse en el tiempo, son los colores de la oriflama (de seda encarnada y oro) carolingia y de los antiguos reyes de Francia hasta 1412 que, depositada en la abadía de Saint-Denis, se usaba como pendón guerrero. En «La chanson de Roland» el color dorado es manejado como símbolo de la fe y del amor de Dios, mientras que el rojo es el fuego (de Dios) que desciende sobre los hombres.

Por otra parte, dentro del repertorio iconográfico de Santa María, la cruz ocupa, interior y exteriormente, un lugar predominante. Aquí, en este edificio, teóricamente civil, la cruz tiene un doble simbolismo: insignia de la realeza y al mismo tiempo de un oficio apostólico; amén de representar un ideograma, tal como ocurre en distintos repertorios numismáticos bizantinos, es un atributo real. Ramiro lucha por y en nombre de la cruz, dado que el poder, según la concepción política isidoriana, es una misión, un deber, no un privilegio personal.

¿Qué significa la asunción de la cruz y de los colores de la Iglesia por parte de Ramiro? La respuesta se me escapa y sería propia de mis compañeros, los buenos y expertos medievalistas que imparten sus conocimientos en la Universidad de Oviedo. No obstante, apoyándome en distintos repertorios arqueológicos, todo apunta a conexiones o relaciones importantes con el papado, tal vez en un intento de legitimar alguna circunstancia política por medio de la aceptación de la «auctoritas» papal. Lo que es evidente es que Ramiro asume el papel de «lugarteniente de la divinidad única» y desempeña un papel importante en la lucha contra «el infiel», «el diablo» o «el Islam». Resulta un dato objetivo, y no es una casualidad, que Ramiro diseña un complejo palaciego presidido por la advocación a San Miguel. Este capitán de las huestes celestiales que derrotó a Lucifer, por lo que adquirió cierta notoriedad, se convertirá en el ariete para destruir al Islam, que para los astures representaba al demonio y a las fuerzas maléficas.

Leyenda o realidad, poco importa ya que los resultados fueron los esperados, Ramiro, como un nuevo Constantino, derrota a Abderramán II en su pons Milvius particular, en el denominado campo de la Matanza, en las cercanías de Clavijo, La Rioja.

Cuando un proyecto funciona no hay que modificarlo, así puente Milvio, Clavijo e incluso las Navas de Tolosa responden a presupuestos parecidos y son batallas ganadas gracias a la intercesión divina y por los lugartenientes de Dios.

Hasta ahora, algunos vexilólogos vienen admitiendo que la primera bandera conocida en España hace referencia a la enseña que Ramiro llevó en la batalla de Clavijo. Según Calvo y Grávalos es la bandera más antigua de la que podemos dar constancia y está concretada en el tumbo A de la Catedral de Santiago. Es una enseña farpada en forma de corneta, con el campo blanco, borde rojo y una cruz central en rojo que divide al pabellón en cuatro campos desiguales. Sin temor a equivocarnos, la representación de la batalla de Clavijo en el tumbo de Santiago es una exaltación tardía y utiliza los colores e identificaciones propios de la época; Ramiro, como los reyes francos, creemos que utilizó el amarillo (oro) y rojo (gules) en su pabellones, luchando en una guerra santa bajo la iluminación divina.

Como aportación indirecta, ya que el pendón que citaremos, con independencia de su pretendida antigüedad, es posterior a los acontecimientos del 844, está la enseña del antiguo linaje de los Osorio, señores de Turienzo.

Cuenta la leyenda y las «fuentes» que Luis Osorio u Osórez, alférez de Ramiro en la batalla de Clavijo y partícipe de la promoción de Santiago Apóstol, recibió del rey su nuevo escudo con la siguiente apostilla: «Has luchado en la batalla como lobo».

El escudo de armas de los Osorio son dos lobos rojos sobre campo de oro. Creemos que se trata de algo más que una mera coincidencia, se mantienen los colores eclesiástico-reales y, después de la cruz, la simbología de los lobos resulta determinante y aclaratoria en la batalla: el portador de esta enseña sufre las calamidades de la guerra con espíritu generoso, aún en medio de las mayores privaciones. Además, llegado el clímax de la lucha a campo abierto, pelea ferozmente en defensa de su jefe, sin dar cuartel al enemigo.

En función de lo expresado , me atrevo a proponer que el confalón o gonfalón histórico del Reino de Asturias, en época de Ramiro I, fue una cruz roja de brazos iguales sobre campo de oro.

Elías Carrocera Fernández es profesor de Arqueología de la Universidad de Oviedo

La Nueva España

2.9.08

La bandera de la guerra


El académico Pablo González-Pola rebate las tesis del cronista de Carreño sobre la enseña del regimiento Candás-Luanco.

¿Por qué la bandera del regimiento Candás-Luanco que luchó contra los franceses durante la invasión napoleónica se quedó en Candás? ¿Cuál era la auténtica bandera? ¿A qué se debe una confusión que tuvo a dos municipios enfrentados durante siglos? Estas son las cuestiones que intenta resolver el libro 'El concejo asturiano de Gozón en la Guerra de la Independencia', presentado la pasada semana en el Museo Marítimo. Su autor es el miembro de la Real Academia de la Historia, doctor en Ciencias de la Información, y teniente coronel en la reserva, Pablo González-Pola, quien entra armado de claridad y documentos en el largo pleito entre Carreño y Gozón sobre la enseña.
La investigación realizada por Pablo González-Pola empezó en el Archivo Histórico Militar del Alcázar de Segovia y del Museo del Ejército, donde aparecen documentos vinculados a la bandera. El primero que observó González-Pola fue el catálogo de banderas del Museo del Ejército, donde al referirse a la guerra de la Independencia hay ya constancia de los muy diversos diseños adoptados por los batallones.
Ahí mismo figura que la enseña fue entregada al museo en 1919 por el párroco de Candás y que era en realidad la del Regimiento de Milicias Provincial de Oviedo. En la ficha técnica aparece una descripción detallada que no coincide y entra en batalla con la tesis que acuñó en su día el cronista de Carreño, Marino Busto.
Éste defendía que, en la bandera, es la Cruz de la Victoria de Gauzón la que aparece y no «un aspa roja de Borgoña», como atestigua el catálogo. Pablo González-Pola mantiene que no es probable que hubiera dos banderas, «por lo que seguramente se trata de un error de Marino Busto».
En cuanto a las vicisitudes de la bandera desde que terminó la guerra de la Independencia, el investigador también afirma que el ya desaparecido cronista de Carreño «se equivocó» al señalar que desapareció durante la guerra civil quemada en la iglesia de Candás. González-Pola sostiene que no fue así «por la sencilla razón de que ya no estaba en Candás».
Lucha por siglos
El fondo real del pleito entre Carreño y Gozón por acoger la bandera se inició en 1815. El primer paso lo dio el Ayuntamiento de Carreño solicitando al Conde de Peñalba que la trajera al concejo. Tras conseguir la autorización real, se fijaron las condiciones protocolarias para organizar el solemne acto en Candás. Pero ello requería contar con los integrantes del regimiento de Gozón. El detalle desencadenó una fuerte pugna entre Luanco y Candás, que finalmente se solventó con la suspensión del acto.
Durante varios años ambos ayuntamientos utilizaron todas las influencias que tenían en su mano para que el rey Fernando VII intercediera en favor de sus intereses. Ambas villas entablaron un pleito judicial que, como el acto inicial, también acabó suspendido. La bandera quedó depositada finalmente en la iglesia de Candás en 1816 dentro de un acto de gran solemnidad que quedó deslucido por la ausencia de los soldados gozoniegos.
Con posterioridad la bandera intervino en otros actos como la jura de la constitución de 1817 por las autoridades locales. Por último, el gobernador militar de Asturias, Luis Bermúdez de Castro, realizó las gestiones para trasladar la enseña desde Candás al museo de Toledo «localizada en muy mal estado en una vitrina de la iglesia del Cristo de Candás».

El Comercio

11.7.08

Dos pueblos y una bandera: El emblema del Regimiento de Candás y Luanco que luchó en la Guerra de la Independencia regresa tras 200 años

Antromero, Braulio FERNÁNDEZ
El 23 de junio de 1816, la Guerra de la Independencia contra Francia había terminado. Los invasores ya estaban al otro lado de los Pirineos, y en Candás se recibía como héroes a los integrantes aún con vida de uno de los regimientos más atrevidos de la contienda, el de Candás y Luanco. Con ellos, llegó una bandera blanca con un aspa roja que los había acompañado durante la batalla. La enseña, raída y ensangrentada, fue paseada por las calles de la villa, entre vítores de una pueblo hambriento pero enfervorecido, hasta encontrar descanso a los pies del Santísimo Cristo de Candás.
No permaneció mucho tiempo allí y no se supo más de ella hasta hace escasos años, cuando fue hallada en el Museo Militar de Toledo y difundida posteriormente por el historiador local Armando Rodríguez. Ayer, casi doscientos años después, regresó con honores para servir de emblema de la Comarca de Peñas, de la unión entre Carreño y Gozón.
«La Mancomunidad del Cabo Peñas nació para aprovechar las oportunidades que ofrecía la Unión Europea a las demarcaciones de más de 20.000 habitantes», explica Joaquín Rodríguez, vocal delegado del ente supramunicipal. «Ahora son muchas más cosas las que unen a Carreño y Gozón, al ser similares en extensión y en población, y haber convivido uno al lado del otro toda la vida», dijo quien tuvo ayer el honor de enarbolar la bandera en un mástil junto al primer edificio emblemático de la mancomunidad, la piscina de Antromero, junto a los alcaldes de los dos municipios y ambas corporaciones al completo.
El acto, sencillo pero emotivo, sirvió también para hacer entrega de otras tres réplicas de la enseña. Dos serán colocadas en las respectivas casas consistoriales, mientras que la tercera se alzará en las oficinas de la mancomunidad, en la calle Braulio Busto de Candás. Al mismo tiempo, fue descubierta una placa homenaje «en recuerdo del Regimiento de Candás y Luanco, de la Alarma, y de todos los vecinos y vecinas que lucharon juntos contra la dominación francesa (1808-1814)». Este texto, así como la elección de la bandera como emblema de la mancomunidad, han sido propuestos por el concejal candasín Santiago Artime, de Unidá Andecha Carreño, recibiendo el apoyo de los 33 miembros restantes de ambas corporaciones de Carreño y Gozón. Por su parte, el original, del siglo XIX, permanece custodiado en el Museo Militar.
El acto se produce precisamente el año que España conmemora el segundo centenario de la invasión de las tropas de Napoleón, que tuvo lugar en mayo de 1808. El paso de las tropas francesas por la Comarca de Peñas ha sido poco conocido por los locales. En Gozón han surgido en años recientes estudios al respecto, así como en Carreño. Sin embargo, uno de los primeros, desde el rigor de la ciencia histórica moderna, es «Historia heroica de Carreño en la Guerra de la Independencia», del cronista oficial del concejo, Marino Busto.
Su narración recuerda a los habitantes de la comarca que el 21 de mayo de 1809, 4.000 franceses, de los regimientos 25 y 27 de infantería y caballería del Ejército de Napoleón, se adentraron en Candás, permaneciendo el segundo de ellos en la villa y marchando el primero hacia Luanco. Los franceses no encontraron resistencia, ya que el Regimiento de Candás y Luanco se encontraba fuera del municipio, adonde quiso España llevarlos, portando la bandera que hoy vuelve a unir simbólicamente a los dos pueblos.

La Nueva España

8.3.08

La bandera de Asturias es rojiblanca para miles de gijoneses y esportinguistas


Ya son miles los gijoneses que prefieren la bandera de Asturias rojiblanca en vez de ondear la oficial del Principado, de colores azul y amarillo. El grupo Ultraboys , peña del Real Sporting de Gijón con más de 26 años de historia, diseñó y sacó a la venta hace dos años 2.000 ejemplares de esta enseña, con fondo de color rojo y la cruz de la victoria en blanco a un precio de 10 euros. Ya están todas agotadas, aunque una nueva remesa saldrá a la venta antes del final de la Liga.
«Fue todo un éxito», opina Aníbal Monteagudo, portavoz y miembro de la directiva de Ultraboys. Tanto, que un emblema que empezó vendiéndose sólo en la tienda oficial del grupo -en los bajos del Molinón- acabó por comercializarse en decenas de establecimientos en la ciudad.
Tal como señala, es un símbolo que ha triunfado entre miles de gijoneses porque «recoge al mismo tiempo el espíritu asturiano -al igual que la bandera tradicional azul y amarilla-, pero refleja además nuestro sentimiento rojiblanco y esportinguista», comenta.
Azul y amarilla por ley

La bandera oficial del Principado de Asturias tiene que ser azul (pantone 829) y con la cruz amarilla (pantone 109) por ley desde diciembre de 1990, momento en el que se aprobó la legislación relativa a su uso.


22.10.07

Illas encarga el diseño de su bandera municipal y legalizará su escudo

El Ayuntamiento de Illas ha iniciado los trámites para encargar el diseño de la bandera municipal, hasta ahora inexistente. «Entendemos que Illas debe contar con un símbolo que resuma nuestra historia», señaló Alberto Tirador, alcalde del concejo.
Illas no sólo carece de bandera municipal: el escudo utilizado nunca fue aprobado por los representantes municipales. «Estamos trabajando en su oficialización porque hasta la fecha carece de sanción legal», dijo Tirador.
Se da la circunstancia de que el escudo que se acostumbra a usar en las comunicaciones oficiales está reproducido en el pendón municipal que se puede contemplar en el salón de plenos de La Callezuela. Sin embargo, el blasón nació de un estudio heráldico muy reciente. Está dividido en cuatro cuartos, uno de ellos reproduce la toma de Sevilla por parte de Rui Pérez, capitán de la Armada de Castilla, a cuyo frente estaba, según Justo Ureña, el almirante Ramón Bonifaz. Esta hazaña del siglo XIII quedó fijada tanto en el escudo de su lugar de nacimiento como en el de multitud de municipios del norte de la Península que también participaron en la toma de la ciudad de Sevilla.
La aprobación de una bandera se rige por la voluntad municipal, que debe aprobar un reglamento que recoge tanto el uso de la enseña como sus colores o la presencia o ausencia del escudo.
El Pleno municipal debe aprobar su nuevo símbolo tras el preceptivo informe de la Academia de Vexilogía [sic].
El acuerdo local se eleva al Consejo de Gobierno, que ordena la publicación en el Boletín del Principado. La ausencia de bandera local es común en los municipios españoles. Con motivo de la boda de la Infanta Elena, Sevilla estrenó la suya propia.

La Nueva España

18.9.07

Una bandera avisará en el Sella del riesgo para navegar en canoa

Las empresas de turismo fluvial se han propuesta reforzar la seguridad en torno al descenso en canoa por el río Sella, uno de los productos estrella dentro de la oferta turística de la comarca oriental.
Con ese propósito y tras acordar la creación de un comité, los empresarios controlarán los niveles de riesgo a tener en cuenta a la hora de bajar el río mediante un sistema de banderas similar al empleado en las playas y que se emplazará a la altura del puente de Arriondas. Su color será el que determine bajo qué condiciones se debe afrontar el descenso del Sella en canoa. De esta forma, el color rojo significará que no se puede bajar. A partir de ahí, una bandera de color marrón recomendará que el descenso del Sella se inicie bajo el puente de Torañu y con monitor. La de color amarillo autorizaría a navegar desde Arriondas, pero con monitor, y la verde la navegación libre.
El seguimiento de los niveles de seguridad fijados cada día mediante las banderas será posible mediante la instalación de una web cam, situada frente al puente de Arriondas y que será posible consultar a través de la página web de la asociación de empresarios Incatur.
"Hemos decidido aplicar unas normas básicas orientativas y tener en cuenta unos niveles máximos y mínimos de riesgo", señaló Javier Alvarez, miembro del comité de seguridad, quien pese a destacar el alto grado de consenso alcanzado entre la gran mayoría de las empresas, no dejó de reconocer que se trata de medidas de aplicación "voluntaria" por parte de los responsables de cada empresa.
El sistema de banderas, que se podría aplicar a partir del verano, se completa con otra serie de medidas. Así, y una vez que se haya producido una riada, antes de que se reanude la navegación con clientes, será obligatorio que algún miembro del comité de seguridad reconozca y supervise el estado del río. Al mismo tiempo, y respecto a los grupos, se establece un mínimo de un monitor hasta 12 personas, así como dos monitores para grupos de entre 13 a 24 clientes, y tres para los de entre 25 y 50 personas. No se aconseja que bajen en canoa niños menores de 5 años. Para los de más edad se recomienda el uso de casco y se apuesta por reunir grupos familiares.

La Voz de Asturias

11.1.07

Somió por bandera

Somio
El uso del estandarte de la parroquia, aprobado por los vecinos en 2003, ha aumentado en los últimos años y ya es habitual verlo en coches y buzones
PABLO R. GUARDADO/GIJÓN
Fue aprobada en 2003 por los vecinos de Somió para convertirse «en un símbolo de la parroquia en el que todos sus habitantes puedan verse reflejados» y el paso de los años ha servido para confirmar el acierto de la asociación San Julián. Ya es habitual ver la bandera verde y blanca de Somió en los coches y buzones de la parroquia gracias al esfuerzo del colectivo vecinal para darla a conocer, para lo que han realizado recientemente un pedido de 5.000 pegatinas que están repartiendo entre los vecinos.
«Las enviamos con la felicitación navideña de la asociación y las estamos repartiendo en todos los actos que ponemos en marcha», señala Soledad Lafuente, presidenta vecinal, que muestra orgullosa el estandarte que lleva adherido en su agenda personal. «Las concebimos en un principio para que se pegasen en los coches, pero mucha gente también las ha puesto en el buzón o en libros y carpetas», añade.
La bandera, creada por José Carlos Alegría Díaz, presidente de la Sociedad Española de Vexilología y vecino de Somió, es rectangular y está dividida diagonalmente desde la parte inferior al asta hasta la parte superior al batiente. La parte superior del estandarte es verde, color que representa el carácter rural de Somió, e incluye una ardilla de color amarillo, símbolo de vecindad. Mientras, la parte inferior es blanca e incluye una estrella roja de diez puntas que representa a los diez barrios de la parroquia: Les Caseríes, San Lorenzo, El Pisón, La Corolla, La Redonda, Fojanes, Fontanía La Guía, La Pipa, Fuejo y Candenal. Los colores, rojo y blanco, simbolizan la unión entre Somió y Gijón.
La junta directiva de San Julián la seleccionó entre 16 modelos propuestos por Alegría, algunos de los cuales incluían un ciervo en lugar de la ardilla -Somió fue antaño plaza de caza-, para después ser aprobada por la asamblea de socios. En un primer momento, los vecinos realizaron un pedido de 20 banderas, a los que han seguido dos más de 200, que el colectivo vecinal vende a 20 euros, precio de costo. En total, la asociación ha vendido cerca de 170 banderas, algunas de ellas estas Navidades, que los habitantes de Somió suelen poner en el balcón los días de fiesta.
El éxito de la ardilla
La gran difusión que está entre los vecinos también ha servido para establecer como 'mascota' de Somió a la ardilla. «A todo el mundo le ha gustado, en especial a los niños, y por eso la hemos incluido en la camiseta de la asociación que suele utilizar la gente en las excursiones», comenta Lafuente.
De forma oficial, la bandera es utilizada por la Asociación de Vecinos San Julián junto a las de España, Asturias y Gijón en las fiestas de El Carmen y el Corpus, en el día de los mayores y en la asamblea general de socios. Cuatro fechas en que los habitantes de Somió pueden presumir de contar con un estandarte propio, algo poco común en Asturias y en resto del Estado, pero que sí en otros países como Italia, donde es habitual que incluso los barrios cuenten con una bandera propia.

El Comercio