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19.7.15

Escudo, bandera y libertad en Fuente Álamo



ANDRÉS NIETO CONESA Corría el año de 1700, un 20 de julio, con sol abrasador. El correo de postas llegaba a todo galope al pueblo de Fuente Álamo de Murcia, la gente observaba asombrada tanto alboroto. Una buena noticia traía en sus alforjas: el rey Carlos II había concedido el título de Villa a Fuente Álamo y por fin podrían constituir Ayuntamiento independiente y separarse de las ciudades de Lorca, Cartagena y Murcia, a las que habían estado sometidos los fuentealameros desde tiempos inmemoriales.

Esa noticia cambió el rumbo de la historia de este pequeño pueblo del secano agreste, y a partir de ahí durante dos años gozaría de este privilegio de Villa con jurisdicción propia.

No fueron sus mieles muy abundantes y prolongadas porque en 1702 el rey Felipe V, ante la insistencia de esas tres ciudades y los costosos pleitos y litigios en la Corte, decidió retirarles esa independencia y retornarlos a su estado anterior de sumisión a los Concejos de las tres ciudades.

No por ello los fuentealameros cejarían en su empeño de obtener la independencia y formar su propio término municipal, evitando los inconvenientes de esa triple dependencia y los elevados costes de los impuestos correspondientes.
En 1820 se lograría de nuevo la creación del tan ansiado Ayuntamiento propio, y desde entonces hasta la actualidad los destinos de este municipio se han regido por voluntad de sus vecinos, con las excepciones correspondientes ordenadas por las circunstancias políticas del momento.

No tenemos constancia de la existencia de escudo municipal en los siglos XVIII y XIX, y de este símbolo sólo se hablaría ya avanzado el siglo XX, concretamente en el pleno de 23 de marzo de 1970, siendo alcalde de la Villa D. Juan Jiménez, en el que se presentó una moción de la alcaldía sobre la adopción de un escudo heráldico.

El 12 de febrero de 1971 se recibe una comunicación de la Dirección General de Administración Local dando traslado del acuerdo de la Real Academia de la Historia sobre el tema, y el pleno de 21 de marzo de 1971 acordaría el diseño y la aprobación definitiva del escudo heráldico de Fuente Álamo. Y desde entonces, con alguna modificación y adaptación puntual, la Villa ha ostentado en su escudo los símbolos del álamo y el agua y los títulos de Muy Noble y Muy Leal Villa.

El sábado 6 de junio de 2015, se celebraría un pleno extraordinario en el que se presentó de forma oficial la nueva bandera de Fuente Álamo, compuesta por una franja horizontal color plata y otra color verde, con el escudo heráldico en el centro. Ha sido diseñada por el experto en vexilología Luis Lisóny aprobada por la Real Academia de la Historia.

En ese pleno, la anterior alcaldesa María Antonia Conesa, el actual alcalde Antonio Jesús García y el concejal Agustín Sánchez, representantes de los tres grupos municipales, desplegaron en el salón de plenos del Ayuntamiento la enseña fuentealamera. Una bandera que, por fin, puede ostentar esta Villa con ilusión y que representa la adhesión inquebrantable de los vecinos a una patria chica que supieron conseguir con esfuerzo y tesón y que sabrán conservar para sus descendientes con orgullo y dignidad.

25.1.15

Fuente Álamo ya tiene bandera



LOLA GUARDIOLA

Tras varios siglos de historia, la Villa de Fuente Álamo de Murcia ya posee su propia enseña. Los trámites en el pleno de la Corporación han sido laboriosos -seis años- y han dejado en el camino al menos dos bocetos. En su habitual reunión de los viernes, el Gobierno regional aprobó la creación de la Bandera del municipio, así como una leve modificación de su Escudo.

Hasta la fecha, el Ayuntamiento utilizaba un pendón no oficial de color rojo Cartagena. Este símbolo, argumentaba la alcaldesa, María Antonia Conesa, «se confundía con la bandera regional, que es el mismo color, y no era acorde con la tradición de Fuente Álamo».

En el boceto original de 2009, la bandera era azul celeste, con el escudo heráldico en el centro. Se mostraban, como colores representativos, el azul como la fuente y el verde como el álamo. Además, la bandera constaba de tres bandas horizontales, siendo la central el doble de ancha que las otras dos, de color plateado. Alrededor del escudo quedaban representadas las nueve pedanías que conforman la villa, en forma de estrellas rojas. Seis años después, el resultado final no tiene nada que ver con lo que se planteó.

El refrendo de la Comunidad Autónoma llega tras aprobar el pleno en julio el informe histórico y los correspondientes proyectos elaborados por el especialista Luis Lisón Hernández, miembro de la Real Academia Alfonso X el Sabio de Murcia y diplomado en Genealogía, Heráldica y Derecho Nobiliario.

De este modo, se dota al municipio de una enseña con una dimensión 2:3, siendo la franja inferior de color verde y la superior de gris plata. De momento, el escudo no se endosa a la bandera, «eso se hará a posteriori, mediante un reglamento por el cual se autoriza a utilizar el escudo sobre la bandera», explicaron fuentes municipales. En el diseño, Lisón se ha basado en un decreto municipal de 1971, siendo entonces alcalde Juan Jiménez. El escudo nunca llegó a representarse como se aprobó, posiblemente por una errónea descripción en el boletín oficial de la entonces provincia de Murcia.

La Verdad

8.10.12

La Bandera de Torre-Pacheco cumple 25 años


Con motivo del 150 Aniversario de la Constitución del Ayuntamiento de Torre-Pacheco, el 17 de septiembre de 1986, se celebró un Pleno Extraordinario en el que se adoptó la decisión de iniciar expediente para crear una bandera municipal. Una vez vistos los antecedentes del municipio y tomando como referencia el escudo aprobado en 1955 se consideró que los colores heráldicos más representativos son: ROJO por los gules del escudo de los de Pacheco y la bandera de Murcia; y AZUL por los colores del escudo, fondo azul de la torre y del anagrama del Ave-María.

Cinco meses después en otra sesión extraordinaria del Pleno Municipal celebrada el 18 de febrero de 1987 se acuerda aprobar por unanimidad lo siguiente:

“…Será rectangular, y estará dividida en dos franjas verticales iguales y simétricas, una, la diestra, de gules, y otra, la siniestra, de azur, y llevará el escudo de la Villa centrado sobre la línea divisoria de ambas franjas…”.

Por este motivo la Comisión de Fiestas venderá banderas de Torre-Pacheco para engalanar los balcones del pueblo durante las fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario del 5 al 14 de octubre. Las banderas de Torre-Pacheco que podrán adquirir en la Concejalía de Juventu, ubicada en el antiguo Ayuntamiento. El precio de la bandera es de 10 euros y quien la adquiera se llevará gratis un ejemplar del libro correspondiente al 175 aniversario de la constitución del Consistorio.
 

23.1.11

Un botín murciano en el corazón de París

Francia atesora de forma ilegal desde 1823 dos enseñas históricas de la Guerra de la Independencia
23.01.11 - 00:51 - ANTONIO BOTÍAS

El conserje Mathieu, recién almorzado, ajustando su gorra de gala sobre aquella cabellera que escapó por suerte de la guillotina, no logró contener un grito de indignación: «Oh mon Dieu!». Lo que no tendría mayor trascendencia de no ser porque, por vez primera y última en su vida, se disponía a desobedecer al mismísimo Rey de Francia. Y las consecuencias de aquella insubordinación aún afectan a los murcianos.
El conserje Mathieu, a quien Dios tenga donde se merezca, fue el responsable de que Murcia no recuperara en 1823 dos de sus banderas más queridas: las enseñas del Regimiento de Voluntarios que la ciudad portó durante la Guerra de la Independencia, durante su defensa en el segundo Sitio de Zaragoza.
En 1815, tras la caída de Napoleón en Waterloo, el conserje, como destacan diversos investigadores, ocultó 44 banderas, que no pudieron ser devueltas a sus propietarios cuando en 1823 Luis XVIII, en señal de buena voluntad, decidió entregar a la Regencia de España los trofeos existentes en el Cuerpo Legislativo.
En la actualidad, aquellas banderas permanecen intactas entre los 500.000 objetos que atesora el Museo de la Armada de París, junto una algarabía de armas y uniformes, armaduras y maquetas, aviones de la Segunda Guerra Mundial y hasta la célebre tumba de Napoleón. Sin embargo, no están expuestas.
Murcia apenas era un pueblo en 1808, con 20.000 almas mal contadas. Pero fueron suficientes para plantar resistencia al mismísimo Napoleón. De entrada, le hicieron saber al cónsul francés en la ciudad que su vida corría peligro. Un año más tarde, junto a Huelva y Cádiz, Murcia fue la única urbe que se mantuvo independiente. Y no sólo eso. También provocaban a los invasores: «Sepa el mundo que los murcianos conocen sus deberes y obran según ellos hasta derramar su sangre, por la Religión, por su Soberano y sus amados hermanos, todos los españoles».
Las banderas que Francia posee, de manera ilegal, son espléndidas. En el Segundo Sitio de Zaragoza (21-Diciembre-1808 al 21-Febrero-1809) participaron 5 regimientos murcianos: 6.554 hombres y 134 caballos. Entre ellos, el Regimiento Primero de Voluntarios de Murcia, a quien los franceses arrebataron sus dos insignias. En ambas figura la Virgen de la Fuensanta, un león despedazando un águila y las leyendas: «Murcianos a Vencer» y «Los murcianos por la Religión, la Patria y Fernando VII».
El Ayuntamiento de Murcia, hace ahora casi tres años, en colaboración con el Consulado de Francia, solicitó la cesión de las banderas al general director del Musée de l'Armée, quien confirmó que las piezas se encontraban custodiadas en la institución, retiradas de la vista del público, aunque su mal estado desaconsejaba el traslado. El general, con todo lo director de un museo que era, olvidó completar la historia de las célebres enseñas. Porque ambas fueron restauradas en 1970 bajo la dirección de Pierre Charrié y, ya en 1990, fueron donadas por la Asamblea Nacional, sucesora del antiguo Cuerpo Legislativo, al Mussée de l'Armée.
Para hacerse una idea de la belleza de estas insignias aún se conservan en el Salón de Plenos del Ayuntamiento dos tesoros, de similar factura, que el paso del tiempo aún no han arrinconado. En las vitrinas laterales se exhiben el Pendón Real y una coronela casi idéntica a las que disfruta París.
El Pendón Real fue un privilegio concedido por Alfonso X en 1266 y confirmado por Felipe II. El actual se hizo para conmemorar la coronación de Carlos IV, en 1789. El Pendón representaba al Rey en actos solemnes y fue realizado por maestro bordador Tomás Marqués de Frusía.
El Concejo también disfrutaba de un pendón propio, que representaba a la ciudad y cuya tela era renovada, como la del anterior, cuando se ajaba. En cierta ocasión, un bordador medieval tomó tan en serio su trabajo que el pendón resultante «está hecho de tal manera y tamaña es su grandeza que no hay hombre que lo pueda sostener sin sobrellevar». Hubo que bordar otro.
La responsabilidad de portar el Pendón en los actos más solemnes recaía en el Álferez, cargo que era elegido en el llamado Cabildo de Elecciones. Al mismo tiempo, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno también designaba otro alférez, quien enarbolaba tan digna enseña abriendo la procesión del Viernes Santo.
La otra pieza que adorna el Salón de Plenos es la Coronela, portada durante la Guerra de la Independencia por el Batallón número 10 de la Reserva de la Provincia de Murcia. Fue realizada por el maestro Pantaleón Furriol, en 1808.
Recuperar las piezas no es un capricho. Sólo dos siglos más tarde pocos recuerdan que aquella guerra supuso el saqueo de la huerta y precipitó alguna ofensiva intramuros, como la batalla de la calle de San Nicolás, donde perdió la vida el general Martín de la Carrera a manos de las tropas del mariscal Soult. Ahí queda una lápida olvidaba ante la que nadie detiene el paso. Así somos. Ni siquiera la Patrona de Murcia quedó excluida de la contienda: El 27 de mayo de 1808 le fue otorgado el rango militar de Generala de las tropas españolas; rango que, miren, hoy conserva, con un par. Por eso viste fajín de general y bastón de mando.
En la actualidad, en algún anaquel polvoriento del Museo de la Armada parisino, acaso a unos cuantos metros de la tumba de Napoleón, permanece un lienzo que custodia la sangre de aquellos murcianos a los que debemos el honor y la libertad. Por ello, el retorno de las coronelas, en estos tiempos donde todos reclaman memorias históricas, más que un capricho sería un homenaje a nuestra Historia.
Así se cerraría el circulo que el mismísimo general O'Donell abrió aquella tarde cuando, después de asistir al entierro de La Carrera, se dirigió a la calle de San Nicolás y, mientras dirigía una arenga patriótica a los allí congregados, desenvainó su espada para tocar la sangre todavía fresca del militar caído. «España sabrá recuperar la sangre de todos aquellos héroes murcianos», profetizó. Dos siglos después, quizá aún estemos a tiempo de lograrlo.

La Verdad

16.1.11

El Pendón Real y el asta de la batalla del Salado

16.01.11 - 02:18 - ANTONIO SORIANO
Uno de los restos históricos que han quedado en el olvido es el Pendón Real, emblema de la ciudad que en la época medieval era el distintivo del ejército lorquino en las batallas y que en la Edad Moderna sólo se sacaba cuando los regidores de la ciudad acudían corporativamente a un acto. Era particularmente obligatoria su asistencia a la colegial el día de San Patricio y a la procesión general que conmemoraba la victoria en la batalla de los Alporchones, a la procesión del Corpus, en la festividad de Santiago y, en noviembre, a la procesión que iba a la iglesia de San Clemente que celebraba la conquista de la ciudad en 1244, como recogen las Ordenanzas Municipales del año 1713.
Ese viejo pendón, que desde el año 1985 fue sustituido por otro nuevo basado en el modelo del realizado en el siglo XVI, lleva desde entonces almacenado en alguna dependencia municipal. Tiene la particularidad, además de su antigüedad, de que está formado por dos piezas de distinta procedencia. El asta data, como mínimo, del año 1340 y fue ganada por los lorquinos en la famosa batalla del Salado. En cuanto a la tela, parece que se remonta en parte a la época del rey Juan II de Castilla. Ambas piezas, con trayectorias distintas, se unieron a mediados del siglo XV.
Hay que remontarse al siglo XIV, a ese año de 1340, para recordar el hecho histórico de la batalla del Salado. Reinaba en Castilla Alfonso XI y en ese episodio de la Reconquista, desarrollado en las cercanías de Tarifa, participaron, entre otros contingentes cristianos, los tercios lorquinos al mando de Juan de Guevara y tropas de Jerez de la Frontera mandadas por Aparicio de Gaytán. Según las crónicas, los de Lorca y Jerez cayeron sobre la tienda del emir africano Alí Abul-Hassán, rey de Marruecos, y los respectivos alféreces tomaron a la vez su pendón, el jerezano por la tela y el lorquino por el asta.
La consecuencia inmediata fue una discusión entre ellos por la posesión de la enseña, sin que lograran ponerse de acuerdo. Tuvo que ser Alfonso XI el que resolviera ese pleito entregando a Jerez el lienzo, y a Lorca el asta. Desde entonces existió gran confraternidad entre esas dos ciudades, dando lugar a la tradición de que los concejales de Jerez tuvieran voz y voto en el Ayuntamiento de Lorca y viceversa. Esos vínculos fueron perdiéndose a lo largo del tiempo.
En 1964, con motivo del séptimo centenario de la conquista de Jerez por Alfonso X el Sabio, en uno de los actos, a invitación de la corporación jerezana, volvieron a salir unidos el pendón y el asta, que fue llevada desde Lorca. Ese mismo año el Ayuntamiento lorquino nombró al alcalde de Jerez de la Frontera Concejal Honorario y la misma distinción recibió el alcalde de Lorca en la ciudad gaditana.
El asta en cuestión es de madera de roble con una longitud de casi tres metros y 33 milímetros de diámetro, con un tosco hierro de lanza de veinte centímetros en la parte superior. Sirvió para el pendón que el rey Juan II regaló a Lorca en 1445, que era un lienzo pintado de azul. Se conserva la parte que estaba sujeta al asta y algunos maltratados jirones que están cosidos a un trozo de damasco carmesí. En cuanto a la tela que se llevó Jerez era morada tornasolada y tejida de oro y existía en el año 1466. En 1470 se hizo otra igual en Venecia por haberse deteriorado mucho la original.
Pero volviendo al Pendón de Lorca, del que como se ha indicado sólo quedan unos jirones, se ha documentado que era más largo que ancho y acabado en dos puntas. El Pendón Real dado por Juan II cuando concedió a Lorca el título de Ciudad Noble, era de color azul con castillos y leones alternados en fondo rojo y blanco. Este emblema tenía que ser renovado de cuando en cuando y así, en febrero de 1547, se contrata con un bordador de Granada llamado Diego López de Cariga para que haga uno nuevo, de damasco carmesí, acabado en hilos de seda, oro y plata.
Este Pendón llevaba los escudos del sello del Concejo, que eran dos y pueden verse todavía, pero en piedra, en la fachada del antiguo Pósito, labrados en 1553 por Sebastián Bocanegra. Esos escudos mostraban, en uno, la figura de un rey coronado sobre un caballo con una espada en su mano derecha y una llave en la izquierda; y en el otro, una ciudad amurallada con torres y castillo. Con el tiempo el escudo de la ciudad se simplifica y evita la duplicidad anterior. La figura del rey se incorpora sobre la torre o castillo con la espada y llave, y se eliminan el resto de los primeros símbolos, el caballo y la ciudad amurallada.
En el año 1985, bajo la dirección artística del pintor e investigador Manuel Muñoz Barberán, el Ayuntamiento encargó un nuevo Pendón, que es el que ahora saca el concejo en sus actos más destacados, basado en el que se había hecho en Granada en 1547. Está bordado en sedas matizadas por una de sus caras sobre damasco carmesí, el color propio de Castilla. En un medallón se reproducen los dos escudos primitivos antes detallados y ambos emblemas comparten la leyenda latina de la ciudad «Lorca solum gratum/ castrum super astra locatum/ ensis minans pravis/ regni tutissima clavis», que se traduce por «Lorca de suelo agradable, de castillos encumbrada, espada contra malvados, del reino segura llave». Están rematados por corona real y debajo se inserta la figura de un sol radiante, símbolo de Lorca. El bordado fue realizado por Engracia Segado Ponce.

La Verdad

22.8.10

La bandera de Murcia: castillos y coronas

La bandera de Murcia tiene como principales elementos cuatro castillos y siete coronas, que hacen referencia a la historia de la región, que se remonta a los tiempos de Alfonso X el Sabio.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

La Bandera de la Región de Murcia se creó por acuerdo del Consejo Regional de 26 de marzo de 1979, y se reconoce por el artículo 4.1 del Estatuto de Autonomía, aprobado por Ley Orgánica 4/1982 de 9 de junio, respecto a los castillos y coronas que aparecen en la misma tienen su explicación en la historia de la región.

Según Bernardo Espinalt y García, hablando del Blasón, en su libro “Atlante español: Reino de Murcia”, dice: “Murcia tiene por Armas en campo rojo seis Coronas de oro, y por orla cuatro castillos […] y otra mayor al timbre. Las cinco coronas se las dio el Rey Don Alfonso V de Castilla y X de León, llamado el Sabio, en el año de 1266, que acabó de conquistar toda aquella tierra de los Moros, aunque el Padre Claudio, en sus Tablas Cronológicas, al folio 137 dice, que empezó su uso en el año de 1283. La otra corona y la timbrada las usa por Privilegio del Rey Don Pedro I de Castilla, del año 1361.

El haber sido cinco en su principio, y origen las Coronas de la Ciudad, y Reino de Murcia, procedió de que fueron cinco Testas coronadas las que se ocuparon en las Conquistas de aquella ciudad y tierra.

Las dos primeras manifiestan la del Santo Rey Don Fernando, y la de su hijo el Infante Don Alfonso: estos dos príncipes pasaron en persona a la conquista de aquel nuevo reino, que se les rindió en el año de 1241. Después se revelaron los Moros murcianos, pero los sujetaron con un grande ejército el Rey Don Jaime I de Aragón y su hijo el Infante Don Pedro, padre y hermano de Doña Violante, esposa del Rey Don Alfonso, quien se hallaba a la sazón ocupado en las Conquistas de Andalucía. Recuperado por dichos Príncipes Aragoneses aquel país , ciudad y tierra , se lo entregó a sus hijos en el año de 1265. En esta conquista se cifra el motivo de ser cinco en su origen las coronas que ostenta dicha ciudad, y reino por blasones: representándose la primera la que ceñía el Santo Rey Don Fernando; en la segunda y tercera la de Don Alfonso el Sabio y su esposa Doña Violante, y en las dos restantes las de Don Jaime y su hijo, que fueron los que últimamente restauraron aquellos dominios con sus armas, y los incorporaron a la corona de Castilla, que tenía legítimo derecho a ellos, como todo resulta de las vidas de estos soberanos. La sexta Corona añadió el Rey Don Pedro I de Castilla.

La historia de este escudo la expuso Cascales en la décima siguiente:

De seis Coronas compuesta,
Murcia, su lealtad mantiene,
del rey Sabio cinco tiene,
del rey Don Pedro la sexta;
y su gloria insigne es esta,
que las coronas doradas,
en campo rojo asentadas,
para más dignos blasones,
de castillos, y leones
están ceñidas y orladas.”

La séptima Corona se añadió por el servicio que los murcianos prestaron a Felipe V en la guerra de sucesión el 16 de septiembre de 1709.

Del estudio del escudo de la Diputación y de los propios de cada municipio, se observó que el castillo era la figura heráldica que más se repetía, razón por la cual se aconsejó su inclusión en el escudo, y por ende en la bandera. Además, el reino de Murcia tuvo la condición de fronterizo entre la España Cristiana, de la Corona de Aragón y la de Castilla, la España Musulmana y el Mediterráneo.

DESCRIPCIÓN

Reseña

El Estatuto de Autonomía para la Región de Murcia, aprobado por Ley Orgánica 4/1982 de 9 de junio, reformada por Ley Orgánica 1/1991 de 13 de marzo, Ley Orgánica 4/1994 de 24 de marzo, y Ley Orgánica 1/1998 de 15 de junio, recoge en su artículo 4º la descripción de la bandera: “1. La bandera de la Región de Murcia es rectangular y contiene cuatro castillos almenados en oro, en el ángulo superior izquierdo, distribuidos de dos en dos, y siete coronas reales en el ángulo inferior derecho, dispuestas en cuatro filas, con uno, tres, dos y un elementos, respectivamente; todo ello sobre fondo rojo carmesí o Cartagena”, este texto se reproduce en la Ley 4/1983 de 4 de mayo sobre uso de la bandera regional de Murcia.

Forma y Dimensiones

El artículo reproducido en el párrafo anterior nos dice que la bandera es “rectangular”.

El artículo 3.2 de la Ley 4/1983 dice que “El tamaño de la Bandera Regional no podrá ser mayor que el de la de España ni inferior al de las de otras entidades cuando ondeen juntas”, con lo que sus dimensiones podrían ser 2:3.

Color

No existe norma que especifique técnicamente los colores de la bandera de Murcia, si aplicamos lo que el Decreto 34/1983 de 8 de junio Modelo oficial y uso del Escudo de la Región de Murcia establece para éste:

PANTONE

Rojo

Oro

Amarillo dorado

220 A

871

109

Usos

En cuanto a su utilización los artículos 2 a 5 de la Ley 4/1983 establecen lo siguiente:

  • La bandera de la Región de Murcia deberá ondear en el exterior y ocupar lugar preferente en el interior, junto a la de España que ocupará el lugar de mayor preferencia, de todos los edificios públicos civiles del ámbito territorial de la Comunidad Autónoma.
  • Si se utilizan ambas banderas conjuntamente con las de municipios u otras corporaciones, el lugar preferente corresponde a la de España a continuación la de la Región de Murcia. Para ordenar esas banderas, si el número es par, la de Murcia se colocará a la derecha de la de España (izquierda del observador) y si es impar, la de Murcia se colocará a la izquierda de la de España (derecha del observador).

Una prohibición: la utilización en la bandera regional de cualesquiera símbolos o siglas de partidos políticos, sindicatos, asociaciones o entidades privadas.

LEGISLACIÓN APLICABLE
  • Decreto 34/1983 de 8 de junio (BORM nº 154, de 8 de julio, corrección de errores BORM nº 156, de 11 de julio) Modelo oficial y uso del Escudo de la Región de Murcia.
  • Ley 4/1983 de 4 de mayo (BORM nº 103, de 6 de mayo) sobre uso de la Bandera Regional de Murcia.
  • Ley Orgánica 4/1982 de 9 de junio (BOE nº 146, de 19 de junio) Estatuto de Autonomía de la Región de Murcia., con sus reformas por Ley Orgánica 1/1991 de 13 de marzo (BOE nº 63 de 14 de marzo), Ley Orgánica 4/1994 de 24 de marzo (BOE nº 72, de 25 de marzo), y Ley Orgánica 1/1998 de 15 de junio (BOE nº 143, de 16 de junio).
  • Ley 39/1981, de 28 de octubre, por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas (BOE núm. 271, de 12 de noviembre).
  • Constitución Española de 1978, BOE nº 311 de 29 de diciembre de 1978.

Artículo elaborado por María Gómez Requejo

Revista Protocolo.com

4.4.10

El Ayuntamiento de Fuente Álamo aprueba su bandera oficial

La enseña contiene los elementos esenciales del escudo municipal y supondrá una representación simbólica del nombre del pueblo.

Ayer martes, en pleno municipal, los miembros de la corporación aprobaron bajo consenso y unanimidad la que será la bandera oficial del municipio de Fuente Álamo.

La necesidad de crear esta seña de identidad surge desde que, en marzo de 1971, el Pleno del Ayuntamiento, presidido por el entonces alcalde Juan Jiménez, aprobara el escudo de la localidad con la leyenda “Fuente Álamo de Murcia, Muy Noble y Muy Leal Villa”, pero no la bandera.

Tras solicitar la redacción de una memoria histórica justificativa al cronista oficial de la Villa, D. Andrés Nieto, en la que apareciera un dibujo – proyecto de la bandera reseñada, una comisión de personas, conocedoras de la historia del municipio, evaluaron dicha propuesta y concluyeron con un nuevo proyecto. En él, se mostraban, como colores representativos de dicha enseña el azul y el verde aludiendo simbólicamente al nombre del pueblo: azul como la fuente y verde, como el álamo. Además, la bandera que representará al municipio constará de tres bandas horizontales, siendo la central el doble de ancha que las otras dos, de color plateado y con el escudo de la Villa, en el centro. Alrededor del mismo quedarán representadas las nueve pedanías que conforman la villa de Fuente Álamo, en forma de rojas estrellas.

Con el voto favorable de los miembros de la Corporación municipal, los informes pertinentes relacionados con la bandera oficial de Fuente Álamo serán remitidos a la Real Academia Alfonso X El Sabio para su posterior aprobación.

Murcia.com

23.10.09

Murcia: Conferencia de Luis Lisón en el Museo de la Ciudad

Dentro de los actos programados con motivo del III Centenario de la modificación del Escudo Heráldico de Murcia, en tiempos de Felipe V, el historiador Luis Lisón Hernández, Diplomado en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria, pronuncio ayer a las 20 horas, una conferencia en el salón de actos del Museo de la Ciudad, con el título “El Escudo concejil de Murcia. Génesis, evolución y cambios (1266-1968)”.

Ante el nutrido auditorio, el conferenciante narró los avatares por los que ha pasado el citado Escudo desde su primera versión en tiempos de Alfonso X el Sabio, hasta el año 1968 en que se efectuaron algunas modificaciones en el diseño, para que su configuración estuviese más acorde con las leyes de la Heráldica.

Ilustró la charla con 36 imágenes, en las que pudieron contemplarse desde el escudo con cinco coronas primigenio; el de seis, merced a la concesión efectuada por Pedro I en 1361; la bordura componada de castillos y leones que el mismo monarca añadió poco después; y los cambios producidos el 16 de septiembre de 1709 a petición del concejo local.

El conferenciante dedicó atención asimismo a la enseña concejil murciana a lo largo de dichos siglos, mostrando las diversas variantes vexilológicas conocidas.

Otro de los asuntos tratados en la charla fue la de los escudos que portaron las banderas militares que representaron al Reino de Murcia, para distinguirlas de la bandera municipal. Casi siempre con seis coronas en campo de azur, aunque a partir del siglo XIX se añadió una séptima corona. Color y coronas que adoptó la Diputación Provincial de Murcia, hasta que se creó un escudo nuevo, conteniendo los de los nueves partidos judiciales de la provincia.

Asimismo dató fehacientemente como de 1843-44 la bandera coronela que se atribuyó no hace mucho tiempo, erróneamente, al periodo de la Guerra de la Independencia.

Mirador de Alguazas

3.8.09

Fuente Álamo (Murcia): El municipio tendrá bandera oficial en pocos meses



Después de varios siglos de historia, la Villa ha decidido que quiere tener su propia enseña. Fuente Álamo será el trigésimo séptimo municipio de la región que contará con una bandera oficial. El pleno aprobó iniciar su tramitación y nombrar al cronista oficial, Andrés Nieto, como redactor del informe. Finalmente, éste deberá ser refrendado por la Real Academia Alfonso X El Sabio y la Comunidad Autónoma.
De esta manera, dejará de ser uno de los nueve municipios de la Región, según la colección Vexilla Hispánica que, junto con Aledo, Calasparra, Campos del Río, Fortuna, Moratalla, Mula, Las Torres de Cotillas y Yecla, no poseen una bandera que unir a la nacional y autonómica en actos institucionales.
La bandera será azul celeste, con el escudo heráldico en el centro. Hasta la fecha, se utilizaba un pendón no oficial de color rojo cartagena. El objetivo, según comentó la alcaldesa, María Antonia Conesa, «ha sido no confundirse con la bandera regional, que es del mismo color, y optar por otro más acorde con la tradición de Fuente Álamo».

La Verdad

2.7.09

Ayto. Calasparra saca a información pública rehabilitación bandera histórica


Calasparra, 1 jul (EFE).- El ayuntamiento de Calasparra ha sacado a información pública el proyecto de rehabilitación de la bandera histórica del municipio, según el acuerdo adoptado por la Corporación.

Durante un mes, los interesados podrán personarse en el expediente y presentar las alegaciones y sugerencias que consideren oportunas, según ha informado el alcalde, Jesús Navarro.

La rehabilitación de esta bandera histórica cuenta ya con el informe favorable de la Real Academia "Alfonso X el Sabido" [sic] de Murcia.

En cuanto al diseño de la bandera, el expediente propone una división en aspa con la cruz del hábito de la Orden de San Juan de Jerusalén situada en el centro, que es apoyado por la citada Academia.

Entre la documentación con la que trabaja el archivero municipal de Calasparra, Juan Ginés Sánchez, figura un trabajo de investigación publicado por Juan José Moya y Luis Armand en la revista "Vía Crucis", editada por la Cofradía de la Sangre de Cristo y la Vera Cruz, donde se aportan numerosos datos. EFE

ABC (imagen: Wikipedia)

16.2.08

Piden el regreso de las banderas de la Guerra de la Independencia

MURCIA. El alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, ha iniciado los trámites necesarios para solicitar al Ministerio de la Defensa la devolución de las banderas que los murcianos portaron durante la Guerra de la Independencia, concretamente aquellas que enarbolaron mientras defendían, entre otras, la ciudad de Zaragoza entre 1808 y 1809. Además, Cámara extendió su petición al Gobierno francés y solicita la cesión en depósito de otras dos banderas del Regimiento Primero de Voluntarios de Murcia.
Las piezas, al parecer, permanecen custodiadas en el Musée de l'Armée, en la capital gala, desde que fueron arrebatadas a las tropas españolas. En su intento por impulsar la política de restauración del patrimonio municipal, el alcalde consideró que la celebración del bicentenario de Guerra de la Independencia es una oportunidad única para solicitar su regreso a Murcia.
Las piezas que ha solicitado el Alcalde al Ministerio de Defensa son dos banderas del Regimiento Quinto de Voluntarios de Murcia y otra insignia del Batallón de Voluntarios Tiradores de Murcia.

El Faro de Murcia

26.1.08

La bandera de Cantoria acudirá a la exposición 'Regnum Murciae'

La Bandera de Cantoria, cogida a los moriscos por los Tercios de Lorca en 1569, será cedida temporalmente por el Ayuntamiento a la Dirección General de Bellas Artes para ser exhibida en la exposición Regnum Murciae que se celebrará en Murcia entre abril y junio.
La portavoz del equipo de Gobierno, Eulalia Ibarra, explicó que la cesión de esta Bandera, o Pendón de Las Alpujarras, incluye la adopción de fuertes medidas de seguridad para su transporte y exposición.
La organización de la exposición tendrá que suscribir un seguro que garantice la pieza, que en la actualidad se exhibe protegida por un cristal en la alcaldía de protocolo del Ayuntamiento, tras haber sido restaurada en 1856 y 1976. El estandarte tiene una superficie de lienzo de 150 por 105 centímetros teñido de rojo, color distintivo de la dinastía nazarí y se asemeja en forma, tamaño y colorido a las banderas pintadas en las Cantigas de Alfonso X.
En la parte superior lleva una leyenda en árabe con letras recortadas en tela blanca, bajo la que se ve una estrella central de ocho puntas y dos cruces dobles en tela verde recortada, y en el centro un castillo recortado en lienzo blanco, con puerta de herradura y torre del homenaje.
Según el estudioso Salvador Fontenla Ballesta, los lorquinos acudieron el 12 de noviembre de 1569 en socorro de las ciudades de Oria y Cantoria, asediadas por los moriscos sublevados, y tras vencer en la batalla de Arboleas regresaron victoriosos con cinco banderas. Entre ellas se encontraba la de Cantoria, que es conservada por los lorquinos como una reliquia.

La Verdad

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