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19.6.12

Una fábrica de banderas prevé vender 25.000 de España

La fábrica de banderas Ádivin, una de las principales de España, ha triplicado sus costureras y ha establecido turnos de mañana, tarde y noche para atender la creciente demanda de estos artículos ante la Eurocopa 2012, por la que prevé vender 25.000 unidades en total repartidas en diversos tamaños.

Esta empresa radicada en Málaga, que sirve a almacenistas, también exporta enseñas de otros países como Francia, Italia e incluso en Grecia con 4.000 unidades, según asegura su gerente, Juan Antonio Moreno, que cree que este año se van a vender más banderas que durante el Mundial de Fútbol de 2010.

Esta fábrica ha pasado de cuatro a doce costureras, de uno a tres turnos, tiene a todas sus máquinas de coser en funcionamiento y ha tenido que encargar a una cooperativa el cosido de parte de su producción, mientras que la máquina de imprimir se mantiene activa casi 20 horas al día y de doce empleados han aumentado hasta 20.

Moreno asegura que se superará las cifras de enseñas del Mundial (7.500) porque los ciudadanos han incrementado la costumbre de colgarlas en los balcones, lo que considera "un fenómeno social", y porque "los negocios ven que poner la bandera de España en un bar aumenta sus ventas".

El gerente de esta fábrica explica que de cien banderas al mes han pasado a 2.000 por semana para atender los pedidos que reciben por la Eurocopa.

14.11.10

Banderas Solidarias

La empresa Todobanderas-Alltheflags ha iniciado una acción consistente en recaudar fondos para ayudar a los campos de refugiados del pueblo saharaui.
Este empresa fabrica y comercializa la bandera de la República Árabe Saharaui, con un descuento del 20 %, sobre su precio de tarifa. Donará además el 30% del importe bruto de la venta, a las asociaciones de ayuda al pueblo saharaui, para paliar en lo posible las necesidades de los refugiados.

Todobanderas-Alltheflags

8.7.10

Los fabricantes de banderas hacen el agosto gracias al Mundial

El Mundial de fútbol de Sudáfrica, unido a la buena trayectoria de la selección de España en este torneo, se han convertido en los mejores aliados de las grandes empresas españolas fabricantes de banderas ya que las ventas de estas insignias han subido como la espuma en las últimas semanas. La euforia y el optimismo que aflora entre los seguidores de "la Roja" han propiciado que muchas empresas y marcas hayan inscrito sus logotipos en banderas y bufandas de apoyo a la selección española y hayan pedido presupuestos a las diferentes compañías especializadas en las confecciones de estos productos.

Así, muchos establecimientos en los que se venden banderas han visto cómo se agotaban estos productos según el equipo entrenado por Vicente del Bosque superaba la primera fase del torneo y después comenzaba con éxito la fase de eliminatorias en las que se decidirá qué país es el nuevo campeón del mundo.

La principal productora de banderas en España, Sosa Días, ha visto cómo vendía 50.000 unidades desde el inicio del Mundial, según explicó a EFE su presidente, José Luis Sosa, que destacó que "La demanda usual de la compañía es de entre 12.000 a 13.000 banderas al año". Las ventas de esta empresa relacionadas con el Mundial superan a las que logró durante la última Eurocopa, en la que se impuso España, y mientras "La Roja" aún tiene que superar el próximo miércoles a Alemania para llegar a la ansiada gran final, Sosa Días ya puede decir que ha ganado el Mundial.

Sin embargo, este incremento en la demanda no se ha traducido en un incremento de ventas y producción para muchas empresas del sector, debido principalmente a la elevada competencia con los mercados exteriores, como el chino. Compañías como Banderas Flags, Banderolas.net o Adsa Atlantida Daro señalaron que no han percibido grandes cambios en la demanda de estos productos durante el mundial. Lo que sí aprecian es que mientras antes la demanda de banderas estaba relacionada principalmente con enseñas de otros países, en los últimos meses las peticiones de la bandera española se ha incrementado. "Antes vivíamos de las banderas de otros países. El 80% de la facturación la obteníamos de la producción de éstas y el 20% restante de banderas publicitarias. Ahora es al revés", asegura Diego Bastida de Banderas Flags.

Desde Adsa Atlantida Daro se señaló que esta empresa ha producido "más banderas extranjeras, especialmente de países sudamericanos, que españolas" durante el mundial, debido especialmente a la competencia china. Pero esta competencia no sólo afecta a los fabricantes españoles, sino también a los del país organizador del Mundial. Los productores sudafricanos de banderas están viendo mermada su oportunidad de negocio, ya que británicos y chinos, principales proveedores de banderas, están haciendo su agosto a costa de una de las posibilidades que tiene Sudáfrica de sacarle partido al torneo.

Sosa Días es la más importante fábrica de banderas nacionales, con una facturación cercana a los 7 millones de euros al año y fue la responsable de la elaboración, entre otras, de la bandera que ondea en la madrileña plaza de Colón, y de las banderas portadas en los Juegos Olímpicos de Barcelona'92.

Revista Protocolo.com

11.9.08

«La gente me paraba y decía: '¡Haz muy bonita la bandera de las chicas!'»

MARÍA JESÚS LORENZO DÍAZ, HA COSIDO LA BANDERA PARA LAS MEJORES REMERAS DE LA CONCHA
Lleva años y años bordando. Cuarenta y uno, más o menos exactamente. 35 en Alfa. Una de sus especialidades son las banderas. Ella ha bordado las de las siete provincias (el zazpiak bat) que luce orgulloso el Ayuntamiento de Lezo. Suya es la bandera de la regata de San Juan, la de San Ignacio. Le gusta bordar banderas. Por lo que tiene de solemne, de emoción. Por verlas ondear. Como bordadora, mujer y donostiarra, está orgullosa y feliz de que sea suya la I Bandera de la Regata Femenina de La Concha.
- Cuénteme. ¡La paran en la calle!
- Sí. La gente está muy contenta. Muy emocionada. Le encanta que las chicas remen en La Concha. Les gusta que tengan su bandera, su bandera propia.
- De raso e hilo de oro.
- De raso, hilo de oro, cordón y piedras luminosas. A mano. Hilo a hilo, puntada a puntada. Al derecho y al revés. En euskera y castellano. Para ellas. Y sí, me paran en la calle. Me felicitan por haberla hecho. Y mientras la hacía me decían que tenía que bordarla bien bonita, bien hermosa. Que la de las chicas debía ser incluso mejor que la de los chicos.
- Cuénteme lo de esas chavalas de Córdoba la Sultana.
- Nada, que se ha corrido la voz desde aquí hasta Andalucía. Ya todo el mundo sabe que vascas, gallegas, catalanas y cántabras reman en La Concha. Y resulta que unas amigas de Córdoba se suben desde allá para seguir la regata en barco. Y se suben porque reman las chicas.
- Tengo oído que la Bandera de las chicas ha viajado mucho. Del Cantábrico al Mediterráneo.
- Y tanto que sí. Mira, una bandera así suele costar hacerla tres o cuatro meses. A mí me encargaron ésta el 2 de agosto, así que la he tenido que bordar en mis vacaciones. Y yo las vacaciones las paso en Ayamonte, Huelva, la tierra de mis padres. También me la he llevado a Falces...
- ¿Y cómo se transporta una bandera de honor?
- En una caja de cartón no demasiado alta. Y en el gran costurero llevo las herramientas, los hilos, las piedras...
- Oiga, estoy pensando que será difícil encontrar rasos e hilos de oro en pleno mes de agosto...
- No sabes cuánto. Yo normalmente los rasos los compro en Sederías de Oriente.
- Buen lugar, a fe mía.
- Pero, claro, en agosto no había proveedores de guardia que digamos. Ni proveedores ni distribuidores ni transportistas. He comprado los carretes de hilo al detalle, en distintas mercerías.
- Déme cifras... ¿Cuántos kilómetros de oro?
- Esta vez no los he contado pero hay banderas que, bordadas sólo por una cara, han llevado 5.000 metros de hilo de oro. Otras han llegado a 8.000.
- Poderío... Háblenos de sus otras obras, sus otros bordados.
- La bandera de la regata de San Juan lleva una ballena. He hecho las más de 80 corbatas de la Tamborrada Infantil....
- ¿Tamborrada? ¿Corbatas?
- Sí, cuando se cumplió el 75 aniversario, el Ayuntamiento regaló a cada colegio una lazada de honor para su estandarte o bandera.
- Entendido. Le gusta bordar banderas, ¿por qué?
- Creo que lo has explicado por ahí: por lo que tiene de solemne, de emocionante, de simbólico. Me encanta ver una de mis banderas ondeando en un mástil. O engalanando un palco. O cuando a cada remero que ha ganado en La Concha le entregan una réplica pequeña de la gran bandera, enmarcada y en un cofre. Y esta historia de la primera regata de las chicas, ni te cuento lo que me impresiona. ¡La primera bandera! ¡Y la he bordado yo!
- Irá a ver la regata, ¿verdad?
- ¡Claro! Desde el Aquarium.

Diario Vasco

8.10.07

Las banderas, vistas con agnosticismo

JOSEP Pernau
En la España de los frecuentes conflictos por las banderas, el principal fabricante de enseñas españolas opina que no son más que un producto industrial, sin ningún significado especial. ¡Bravo! El hombre que saca provecho del fervor que despiertan unas combinaciones de colores desacraliza lo que otros han puesto en un altar. Por si la bandera española tenía que ser la de dos colores o la de tres, este país tuvo un millón de muertos hace siete décadas y permaneció ocupado por su propio Ejército durante 40 años.
Me he decidido por el tema por la singularidad de ese ciudadano, al que el informativo de la BBC en internet dedica amplio espacio. Su nombre es José Luis Sosa-Días. Se trata de un inmigrante uruguayo, ahora con papeles, que merecidamente ostenta el liderazgo mundial en metros de bandera española que han pasado por sus manos: dos millones de metros cuadrados al año. Entre ellos, los que se necesitaron para la macrobandera que Federico Trillo mandó colocar en la madrileña plaza de Colón. Él no mitifica. Es un agnóstico de las banderas. Las proporciona a los creyentes en el símbolo. Es como un ganadero de reses bravas, que no siente nada por los toros.
Perdón, la comparación no es exacta. Se puede ser contrario a las corridas y, en cambio, se ha de aceptar la bandera que tiene el reconocimiento de ser la oficial. Ahora mismo, el popular Ángel Acebes anuncia que presentará denuncias contra el incumplimiento de la ley de banderas. En fin, que es un tema muy complicado, y que somos nosotros los que lo embarullamos más. El único que lo ve transparente es el ciudadano que las fabrica.Dicho con todo el respeto, son trapos de colores más o menos vistosos.

El Periódico

18.9.07

El Rey de la bandera es uruguayo

«EL BANDERAS», como le llaman, llegó a España con lo puesto. Hoy, José Luis es el principal fabricante de enseñas del país. En plena guerra de banderas, los pedidos de la española se han multiplicado por cinco
G. VILLORIA PRIETO
José Luis Sosa-Dias Astigarraga nació en Uruguay hace 49 años. A los 21 dejó su trabajo e hizo la maleta. En el aeropuerto de Montevideo, alguien le dio una pequeña enseña uruguaya y él pensó: «Algún día haré banderas».
Su llegada a España fue dura y áspera: inmigrante sin papeles, vendedor de libros puerta a puerta. Hasta que un día reunió a su mujer y a sus hijas en el salón de su piso madrileño en la calle Canillejas: «Vamos a hacer una bandera española... para probar». Dibujaron los moldes a mano, mezclaron las tintas en la batidora, secaron la tela en el tendedero y fijaron los colores en el horno donde otras veces asaban pollos. Prueba superada. A vender.
Hoy, 20 años después, Sosa Dias S.A. es la tercera empresa más importante del sector en Europa y la única en España que se dedica exclusivamente a la producción de banderas. En su sede de Colmenar Viejo, que abarca media hectárea de terreno, 90 empleados diseñan, imprimen, secan, planchan y cosen unos dos millones de metros de tela al año que se convierten en enseñas coloridas de naciones, empresas e instituciones (más de 10.000 kilómetros de poléster en dos décadas). «Fabrico las del toro sólo por encargo, pero ahí tengo la batalla perdida con la producción China. Eso sí, de bajísima calidad».
Controvertida como en pocos países, la bandera española está más de moda que nunca. Gracias a las manifestaciones masivas en contra de la negociación con ETA, las ventas han aumentado espectacularmente. Sólo en el primer trimestre de 2007, Sosa Dias multiplicó sus pedidos por cinco (37.500 banderas), con respecto al periodo entre enero y marzo del año pasado, en el que se vendieron unas 7.500. Explica José Luis que la demanda siempre sube en primavera: «Es cuando la gente más se manifiesta». A río revuelto...
Mientras el Rojo 186 y el Amarillo 116, únicos colores lícitos para la enseña española, teñían las calles, los mástiles de ciertos consistorios, en el País Vasco y Cataluña sobre todo, se exhibían huérfanos de la rojigualda, ajenos a la ley que les obliga a ondearla. Meses después, muchos siguen vacíos. Es la larga guerra de las banderas.
A Regina Otaola, alcaldesa de Lizartza, no le bastó la intención. Cuando se propuso izar la señera española en el consistorio, descubrió que ni siquiera la tenían. Tuvo que pedírsela al Partido Popular. Cuando al fin pudo ondearla en la fachada, los abertzales la ocultaron bajo una ikurriña desmesurada.
A 424 kilómetros de Lizartza, José Luis, el banderas, recibe -orondo, tierno y bromista- con traje serio y corbata de estridencia multicolor: «Tengo más de 130. Todas, de banderas». Y sobre ellas lo sabe todo. «En Suecia -asegura maravillado- no hay celebración sin bandera. Hasta venden las casas con mastil incluido. ¡Y en España se avergüenzan de la suya! Si llevas una camiseta con la bandera, eres un facha. Franco pasó. ¿Qué les pasa a ustedes?».
Precisamente la mayor bandera española nunca antes izada, la de la Plaza de Colón, en Madrid (290 metros cuadrados, 38 kilos y un mastil de 50 metros), hizo saltar el nombre de Sosa Dias al gallinero mediático. En 2002, defensores y detractores de la enseña nacional le pusieron en el punto de mira. Una emisora catalana de radio llegó a calificarle con desdén como «el uruguayo sin papeles que hizo la bandera de España». El se rie: «También hago la madrileña, la murciana, la de Asturias, y nadie me acusa de ello».
Un haz de luz azulada proyecta el escudo real sobre una plancha de poliester. Junto a ella, José Luis aclara que la bandera de Colón llevaba ya mucho tiempo izada sin hacer ruido: «Las alarmas saltaron en los círculos nacionalistas cuando el gobierno de Aznar quiso homenajearla una vez al mes. Antes había pasado desapercibida».
Delante de la máquina de estampados -inmensa cinta donde la tela entra blanca, se detiene, se empapa de color y corre hacia el horno de secado a 100 grados- José Luis hace una parada retórica para hablar de un tema espinoso: la bandera franquista. «Sí, la fabrico. Soy un empresario y hago lo que mis clientes me encargan. Una bandera es un símbolo cuando se iza. Yo sólo vendo trapos de colores. El uso que les den no es cosa mía. ¿Qué sé yo si van a usar la del aguilucho para una manifestación o una película histórica?». En el almacén de productos terminados, la bandera de Franco y la de Azaña: «Vendemos unas 2.500 de la II República al año. Preconstitucionales, bastantes menos».
El olor de los tintes lo llena todo, se posa en la lengua y acompaña a José Luis dentro del gran montacargas que transporta el tejido húmedo hasta la sección de secado, plancha y enrollado. Al otro lado de la puerta, 18 mujeres cosen sin parar y en el suelo reposan dos sacos toscos y pesados: «Son las banderas de la plaza de Colón. Una vez al mes, arrían una y la sustituyen por otra mientras adecentamos la primera. Nos lleva dos semanas. Dos meses nos costó confeccionar la original. Y dedicamos dos sólo el escudo».
Descomunal y esbelta, la enseña de Colón ondea al viento ajena a la guerra de las banderas. En los talleres de José Luis le curan las heridas. Allí, otras hermanas pequeñas siguen naciendo y conviven silentes con senyeras e ikurriñas, en una paz que se rompe en los escenarios calientes de la política nacional.

El Mundo