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2.11.15

El guión de la Princesa, con el fondo azul como la bandera de Asturias


El Boletín Oficial del Estado publica este sábado el Real Decreto por el que se crea el guión y el estandarte de la Princesa de Asturias, que serán idénticos a los que utilizó Don Felipe cuando era Heredero de la Corona. Con el guión y el estandarte se simbolizarán los honores militares que corresponden a la Princesa de Asturias.

El Rey ha contado con el asesoramiento de la Real Academia de la Historia para dar cumplimiento a esta tradición de la Casa Real y aprobar el uso de las Armas de la Princesa.

El guión y el estandarte son iguales, pero se diferencian en que el guión tiene un fleco y un cordoncillo de oro que va anudado al mástil. El guión es de terciopelo, está bordado por ambas caras y lo porta un oficial de escolta cuando acompaña a la Princesa.

El estandarte es una bandera igual al guión, pero sin fleco ni cordoncillo, de tejido fuerte de lanilla o de fibra sintética, que ondeará en palacios, campamentos, aeródromos, buques, aeronaves y vehículos terrestres.

19.6.14

La bandera con el nuevo escudo de armas de Felipe VI ya ondea en la Zarzuela



El nuevo escudo de armas de Felipe VI ya ondea en la bandera del Palacio de la Zarzuela. Las armas del nuevo monarca son, en primer lugar, un escudo cuartelado de gules con un castillo de oro, almenado, mazonado de sable y aclarado de azur, que es de Castilla.

En segundo lugar, arriba a la derecha y en plata, un león rampante de púrpura coronado de oro, lampasado y armado de gules que es de León.

Abajo a la izquierda, de oro y con cuatro palos, es Aragón. Y finalmente, de gules, con una cadena de oro puesta en orla, en cruz y en aspa, con un punto de sinople, que es de Granada.

El escudo se timbra con una corona cerrada que es un círculo de oro, engastado en piedras preciosas en sus colores, compuesto de ocho florones de hojas de acanto visibles, interpolados de perlas de los que parten ocho diademas de perlas que convergen en un orbe azul con semimeridiano y en el ecuador de oro, sumado de cruz de oro, la corona forrada de rojo y va rodeado del collar del Toisón de oro.

El guión real sobre el que se bordan las armas antes descritas del monarca es de damasco carmesí, volviendo al tradicional color histórico. Sólo a partir de 1833 se convirtió en morado y más tarde, en azul.

Cadena SER

Ciudad Real, según ignorado privilegio, mostraba los pendones de la coronación de los reyes en las bóvedas de Santa María del Prado

José Golderos Vicario

Desde épocas aún anteriores a los Austrias y los Borbones, Ciudad Real gozaba del privilegio de proclamar a los reyes, paseando por sus calles y plazas el pendón real del correspondiente monarca que subía al trono, ignorando nosotros a que costumbre o ceremonia era debida esta tradición, concedida por la Corona a nuestra ciudad, condicionado quizá por ser “ciudad de fundación realenga”. Así, en virtud de lo destacado a través de las crónicas locales sabemos algunos datos, por escritos y tradición oral, pero sin el respaldo científico necesario.

No obstante, los actos públicos asumían particular importancia, tal como las honras fúnebres por reyes y príncipes, como los de Isabel I de Castilla, o Don Fernando en el siglo XVI. Las ceremonias de proclamación constituían para los ciudarrealeños una ocasión, al asistir en la iglesia de Santa María “la Mayor” al dicho acto. Sabemos que nuestro Ayuntamiento recogía la ceremonia detallada de la proclamación del rey Felipe V (que consta en los archivos municipales recogidos por sus escribanos). En Ciudad Real, como en algunos concejos, existía la figura del “alférez” desde la Edad Media. El dicho cargo tuvo unas grandes consideraciones para la época, tal como ocupar un lugar preferente en los cabildos, y sobre todo, el honor de ondear el pendón de la ciudad en las proclamaciones de los reyes y dar el grito ritual de “Castilla, Castilla, Castilla, por la Católica y Real Majestad; Dios guarde y prospere muchos años…”, respondiendo autoridades y público: “Viva, viva, viva; amén, amén, amén”(sic).

En una ocasión fue Francisco Velarde y Bermúdez al que correspondió tremolar el pendón o estandarte real, que lucían las armas de S. M. y las de la ciudad ”… que fue guiado a la parroquia de Santa María, donde el vicario y dignidades recibieron el pendón Real, que el alguacil recogió y prometió depositarlo y exhibirlo, según la tradicional costumbre en las bóvedas del templo. Así fue el ritual de la proclamación de Felipe V.
En nuestra ciudad hubo también un “corregidor”, equivalente a la representación de gobernador, es decir, “los ojos y oídos del rey”. Este personaje fue figura muy principal del municipio como un primer paso para conseguir la capitalidad, sumando a ello el establecimiento en la ciudad de la tesorería y contaduría de millones en tiempos de Carlos II.

Durante el s. XVIII la ciudad solicitó una Real cédula a Carlos III, que S. M. envió con data del 15 de febrero de 1761, casi recién subido al trono de España. La dicha cédula recogía las pruebas aportadas por Ciudad Real, y por los servicios prestados a la Corona desde siglos atrás. Ciudad Real lucho denodadamente por recuperar la capitalidad anteriormente arrebatado por Almagro durante once años. Nuestra ciudad gozó de favores de Carlos III.

Sabemos que, en la parroquia de Santa María, decía Clemente Domingo en la Guía de Ciudad Real de 1869 “…en las bóvedas del templo parroquial figuran hoy los estandartes que sirven en las proclamaciones de los Reyes, habiéndose reunido algunas veces hasta seis. No se sabe en virtud de qué privilegio deben fijarse allí, pero es lo cierto que apenas se ha verificado la proclamación, se hace estrega formal de los estandartes en esta iglesia…” (sic).

Cuando la proclamación de Carlos IV, en 1789, el corregidor solicitó de Vicente Maldonado y Mendoza, ser portador del pendón Real como alguacil mayor de Ciudad Real, pero el Ayuntamiento se opuso porque carecía del título de alférez. Y entonces, rey concedió el honor de portar el pendón a don Vicente “…en mi nombre, como alférez mayor de Ciudad Real…”

Si esta curiosa ceremonia de la proclamación de los reyes, cuyos datos hemos contribuido a dar a conocer, de haber persistido hasta hoy, tras la próxima coronación de Felipe VI, habría de colgarse en las bóvedas de nuestra Santa Iglesia Prioral Basílica Catedral, el correspondiente pendón del nuevo soberano de España. No obstante, aquí dejamos los datos, recogjdos cuasi inéditos en la historia de Ciudad Real.
Lanza Digital

12.6.14

1.7.11

Presentadas las banderas personales del Príncipe Carlos y el Príncipe Guillermo para sus visitas a Canadá


En la víspera de la llegada de los Duques de Cambridge a Canadá, han sido presentadas las banderas que representarán tanto al Príncipe Guillermo como a su padre el Príncipe Carlos cuando estén en tierras canadienses.

Personal Canadian flags unveiled for Prince Charles, Prince William

By Laura Baziuk, Postmedia News

GATINEAU, Que. - Just a day before the newlywed Duke and Duchess of Cambridge were to arrive in Canada, the federal government unveiled personal Canadian flags for both Prince William and his father.

Immigration Minister Jason Kenney revealed the flags' designs Wednesday, which include the Royal Arms of Canada banner and a personalized roundel, similar to the personal flag of Queen Elizabeth II.

``These royal emblems incorporate distinctly Canadian symbols and embody our strong ties to the Royal Family,'' Kenney told reporters at the Canadian Museum of Civilization in Gatineau, near Ottawa. ``The flag for His Royal Highness the Duke of Cambridge will proudly be flown when he arrives in Canada on June 30.''

Prince William's flag will also be flown at various locations through his and Catherine's nine-day tour.

The Queen was the first to receive a personal flag for use in Canada in 1962, which flies atop the Peace Tower on Parliament Hill whenever Her Majesty visits. Its design forms the basis of her son's and grandson's flags.

Her flag features a roundel with her cypher, the letter ``E'' with the Royal Crown above it, surrounded by golden roses.

Prince Charles's flag bears a blue roundel as well, but it's encircled by golden maple leaves. A badge, known as the Prince of Wales' feathers, is in its centre.

Prince William's pennant is more like the Queen's, with a blue roundel surrounded by golden maple leaves, and containing a coronet perched atop a stylized ``W''.

The designs were developed over the past three months by the Canadian Heraldic Authority at Rideau Hall.

Preparations were well underway across Canada on Wednesday at the destinations the royal couple will visit during their nine-day tour, which kicks off Thursday with a welcome and wreath-laying ceremony at the National War Memorial in Ottawa.