11.11.07

Una bandera colorada

Iñigo Saldise Alda
En el año 1910, Arturo Campión junto a Oloriz y Altadill diseñan la actual bandera para la Navarra reducida, siendo aprobada ese mismo año por la Diputación Foral. Esta es reinstituida en el año 1982, al establecerse en la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral que la bandera de Navarra (C.F.) es roja con el escudo en el centro.
El escudo de su interior ha sufrido diferentes modificaciones durante el siglo XX, siempre impuestas por la estructura del estado español, que mantiene el sometimiento sobre los territorios navarros del sur de los Pirineos. Con corona real borbónica, con corona encastillada de la república española o con una cruz laureada durante la dictadura franquista. Pero en todos los casos, siempre se ha mantenido invariable el color de la bandera.
Hay innumerables versiones de donde proviene el color rojo de nuestra bandera. Basándonos en una de ellas, llegaríamos a la deducción de que el color de bandera de nuestro Estado, casi con toda seguridad, proviene del rojo escudo de Sancho VI “El Sabio”, ya que es en su época cuando comienza a aparecer la heráldica navarra.
Federico Krutwing, en su libro Vasconia, nos cuenta que durante una sublevación popular contra Luis XIV, cuyo centro principal fue la capital gascona de Burdeos, la población enarbola su propia bandera contra la tiranía proveniente de París. Esta bandera o enseña de identidad y reconocimiento popular es roja.
Se trata de la bandera heredada del Estado de Navarra a través de la casa de Albret. En el siglo XIX, durante la sublevación de los burgueses en tiempos de la Restauración, esta bandera roja pasa a ser el símbolo de la Comuna de París. El símbolo de esta Comuna es tomada por Marx y Engels como estandarte para su movimiento Internacional. La roja bandera del Estado de Navarra es la fuente de inspiración de las banderas revolucionarias populares del mundo.
Volviendo a esta bandera navarra y a pesar de algunas afirmaciones, claramente malintencionadas, que datan la bandera de Navarra a principios del siglo XX, la bandera de los navarros existe, al menos, desde el siglo XIV. De hecho la encontramos en el Libro del conoscimento de todos los Reynos, editado en ese siglo.
Las tropas castellanas, desde las murallas de la ocupada Iruñea, contemplaron dicha bandera entre las tropas navarras de reconquista en el año 1512. No tenemos más que leer en las crónicas del español Correa, que describe la bandera a la cual 300 navarros juraron no desamparar: “una bandera colorada con ciertas bandas de oro en ella…”.
Estas bandas doradas no son más que la representación medieval del escudo. Actualmente se puede afirmar que hay varias representaciones de la bandera de nuestro Estado. La diferencia siempre depende de la representación del escudo. La “oficial” es aquella diseñada en el año 1910. Una bandera dócil para el estado que nos conquistó militarmente. Yo, en cambio, me quedo con esa bandera colorada que representa a la Navarra libre y soberana.

Izaronews

1 comentario:

Iñigo Saldise Alda dijo...

Kaixo, hola:

En primer lugar gracias por publicar este artículo. He realizado otro, que puede estar relacionado con tu blog; el cula, como he pododo comprobar tras leerlo en su totalidad, es concerniente a las banderas. A continuación paso a ponerte el artículo que he hecho referencia en las lineas anteriores. Es una contestación a otro artículo, ambos publicados en el Deia, peródico de la provincia de Vizcaya. Yo soy de Iruñea (Pamplona), Nafarroa(Navarra).

Iñigo Saldise Alda
Banderas: unas impuestas, otra querida y otra deseada
Nabarralde

www.soberaniadenavarra.blogspot.com

Antes de leer un interesante artículo de Gaizka Amorrortu Bóveda en Deia, titulado: “¿Por qué nos imponen su bandera?”, ya tenía la respuesta. Una respuesta obvia, sencilla: porque nos vencieron militarmente y ocuparon. Una vez leído en su totalidad, me ha dado motivos para este artículo, con el cual pretendo aportar y colaborar con algunos matices y comentarios.

Los vascos del sur de los Pirineos, divididos en dos Comunidades, nos vemos obligados a ver como ondea la bandera del Reino de España, estado que nos invadió con sus ejércitos, en Ayuntamientos, Casas de Juntas y Diputaciones Forales, sin olvidarnos de los cuarteles, comisarías, Delegaciones del Gobierno y demás instituciones españolas. Algunos Ayuntamientos han escapado, de diferentes maneras, al obligatorio alzamiento de la enseña de España, hasta hace poco, desafiando unas leyes que no son nuestras.

Por otra parte, los vascos del norte de los Pirineos se ven obligados a saludar la bandera tricolor de la República de Francia. Este otro estado, al igual que el español, utilizó la violencia y la fuerza de las armas para apropiarse de los restos del Estado soberano, que permanecía representando a los vascos libres, ante las grandes potencias imperiales que les rodeaban. Aumentó su presión tanto política como militar tras la revolución francesa.

La bandera del Reino de España, como la de la República de Francia, son banderas impuestas en territorio conquistado. Desde los primeros territorios invadidos, siempre han realizado una destrucción de aquellos símbolos que recordaran a nuestro Estado soberano. La falta de símbolos, o mejor dicho, el desconocimiento de los símbolos propios y de la existencia de nuestro Estado, ocasionó la invención de un nombre para nuestro país y, cómo no, de una bandera que lo representara.

En un principio la nueva bandera representaba a un territorio pequeño. A pesar de los confusos significados de sus colores y forma, fue rápidamente asimilada por la mayoría del pueblo vasco. Su aceptación fue amplia al sur del Pirineo, pero también al norte, donde se la podía ver ondear al viento, sobre todo durante la dictadura franquista. Muchos arriesgaron, y no sólo la libertad, al colocarla en montañas, grúas, paredes, farolas…

En la actualidad esta bandera es oficial en la Comunidad Autónoma Vasca, dentro del Reino de España. Sólo en esa comunidad es legal izarla en Ayuntamientos, Casa de Juntas y Diputaciones. Incluso está en comisarías, Delegaciones del Gobierno y demás instituciones del Estado español, eso sí, junto a la hispana. Mientras, en la Comunidad Foral de Navarra, como al norte del Pirineo, está prohibida su colocación en los edificios públicos.

Esta bandera nunca ha representado a un Estado y en actualidad pertenece a una comunidad interna del Reino de España. El pueblo vasco la reconoce como un símbolo propio, pero no de nuestro Estado. Hay bastantes vascos repartidos por el mundo que, junto a la bandera de nuestro pueblo, alzan la de sus respectivos estados, como México, Argentina o EE.UU. Esta bandera –ikurriña- pretendía ser la del Estado libre de los vascos y se ha quedado en un signo comparable a los de los diferentes pueblos nativos o indígenas que hay en el mundo.

Mientras, en la Comunidad Foral de Navarra, al igual que en la C.A.V., nos vemos obligados a ver ondear la bandera española. No se nos permite colocar la ikurriña, ya que es la bandera oficial de otra Comunidad. En su lugar se eleva una bandera asimilada por los invasores, que sí representó en su día al Estado de los vasco(ne)s. Es una bandera colorada, la bandera del Estado de Navarra. Pero muchos han olvidado que fue –que es- la nuestra.

Artículo del Deia: http://www.deia.com/es/impresa/2007/11/22/bizkaia/iritzia/419598.php?despiece=1

Una vez más, gracias.

Iñigo Saldise Alda