21.5.10

LA BANDERA DE MACHA: VERDADES Y MITOS

Algunas precisiones históricas acerca de la supuesta “Primera Bandera” creada por Belgrano, recientemente establecida como insignia oficial de Tucumán.

Hace unos días la Legislatura sancionó una ley por la cual consagró a la llamada "Bandera de Macha" como insignia oficial de la Provincia de Tucumán. Uno de los argumentos más escuchados para sustentar esta decisión fue que, de ese modo, se rendía homenaje a la "Primera Bandera" que Manuel Belgrano habría creado en Rosario; y cuyo diseño coincidiría con el de Macha. Ahora bien, ¿Hasta qué punto es cierto, comprobable y verificable esta afirmación? Es lo que intentaremos desentrañar en el curso de este artículo.
Hemos escuchado muchas historias relacionadas con la creación de la Bandera Argentina y la institución de sus colores. Algunos recordaremos que sus orígenes se remontarían al 25 de Mayo de 1810, fecha en la cual Domingo French y Antonio Berutti habrían repartido cintas celestes y blancas a los patriotas congregados en torno a la "Plaza de la Victoria" para identificarlos y exaltar los espíritus patrios.
También nos contaron que Manuel Belgrano creó la escarapela, con su formato actual, inspirado en el celeste del cielo y el blanco de las nubes; o bien en los colores del manto de la Virgen de la Inmaculada Concepción, de quien era ferviente devoto; o bien inspirado en los colores del uniforme del Cuerpo de Patricios, de cuyo Regimiento era oficial.
Se comentó, además, que el propio Belgrano habría izado la Bandera en las barrancas de la "Villa del Rosario" el 27 de Febrero de 1812.
¿Qué hay de verdadero en todos estos relatos? Veremos que muy poco. Cuenta Juan Manuel Berutti (hermano del prócer) en sus "Memorias Curiosas", que las cintas que repartían French y Berutti eran solamente blancas, el color tradicional de los Borbones, "y significaban la unión entre los españoles americanos y europeos"; como un manifiesto a la igualdad de trato y acceso al Gobierno que los americanos reclamaban durante la Revolución.
Las cintas celestes y blancas se repartieron recién en 1811 y las utilizaban como divisa los partidarios de Mariano Moreno. Las mismas simbolizaban la unión (color blanco) y la libertad (el celeste). Después estos lemas (unión y libertad) se consignaron en todas las monedas patrias acuñadas a partir de 1813 y podemos apreciar aún hoy esa leyenda en la moneda de un peso.
Con respecto a la escarapela concebida por Belgrano, documentos de la época refieren que era celeste en el centro con sus bordes blancos (diferente a la que hoy conocemos), lo cual nos da un dato crucial para indagar el formato de la Primera Bandera Patria.
Se conjetura que Belgrano habría elegido estos colores porque eran los utilizados en las bandas que cruzaban sobre sus pechos los Borbones españoles en las ceremonias oficiales. La finalidad de esta elección habría sido la de transmitir un mensaje subliminal de respeto y apego al cautivo rey Fernando VII, para disimular así el ánimo independentista de la mayoría de los patriotas. Todos recordarán el famoso cuadro de Francisco de Goya, donde retrata a los miembros de la familia real española, que lucen bandas idénticas a las presidenciales argentinas.
En lo que respecta al primer izamiento de la Bandera en Rosario, tampoco hay constancias documentales. Lo concreto y verificable es que Belgrano, desde Rosario, pidió al Gobierno, el 13 de febrero de 1812, que se instituyera una escarapela para identificar a las tropas patriotas, sin hablar de colores, a fin de evitar que los cuerpos, en un eventual enfrentamiento armado, se confundieran con los realistas. Así que fue el Gobierno estableció la escarapela "blanca y azul celeste".
El 27 de febrero de 1812, Belgrano se dirigió nuevamente al Primer Triunvirato en estos términos: "Siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste, conforme a los colores de la escarapela nacional: espero que sea de la aprobación de Vuestra Excelencia". En ningún momento el prócer señala qué formato tenía la bandera por él creada. Tampoco dice que la enarboló, dónde, cuándo, ni si la hizo jurar. Es llamativo que diga "blanca y celeste, conforme a los colores de la escarapela nacional". Tampoco dice que tuviera tres franjas, ni la correspondiente distribución de sus colores. Es claro que si la hubiera creado con tres listones, así lo habría indicado al Triunvirato, a fin de que éste pudiera aprobar y replicar la insignia de su creación en los demás cuerpos patrios.
Ese mismo día el Gobierno ordenó a Belgrano hacerse cargo del Ejército del Norte, destino a donde éste partió a principios de Marzo, sin tomar conocimiento de que el Triunvirato había desaprobado su creación de la Enseña Patria.
La pregunta ahora es: ¿Qué hizo Belgrano con la Bandera de Rosario? ¿La dejó en la guarnición que custodiaba las barrancas del Paraná o se la llevó a Jujuy? La respuesta a este interrogante nos la dan las ordenanzas militares vigentes y la opinión de varios expertos en historia militar. Las Banderas no son de propiedad de los Jefes que comandan una unidad, sino que permanecen con ésta, pese a los cambios de mando. Por ello, es poco probable que Belgrano, tan apegado como lo era a la observancia de las Ordenanzas, hubiera llevado consigo la Bandera hacia su nuevo destino. El General San Martín, cuando regresó del Perú, no volvió con la Bandera de los Andes debajo del brazo; sino que la misma quedó bajo custodia de los cuerpos argentinos que quedaron en ese país, hasta su retorno definitivo al suelo Patrio.
Por ello, lo más probable es que la Primera Bandera creada por Belgrano haya permanecido en Rosario, hasta que llegó la comunicación de su supresión. Por consiguiente, no sería de extrañar que el sucesor de Belgrano la haya retirado y, tal vez, destruido. Con lo cual, la Bandera enarbolada, bendecida y jurada en Jujuy el 25 de mayo de 1812 debió haber sido, necesariamente, otra distinta; pero que pudo haber guardado similitud con la originaria, de Rosario.
Luego de la segunda reprimenda del Triunvirato, Belgrano guardó la bandera jurada en Jujuy y que después del triunfo de Tucumán (24 de Septiembre de 1812), ya caído el Primer Triunvirato, la volvió a sacar a la luz. Así fue que presidió la fiesta patronal de Nuestra Señora de la Merced, celebrada días después del combate, en nuestra Provincia; la ceremonia de Juramento a orillas Río Pasaje y la Batalla de Salta.
Entonces, ¿Cómo era la Bandera originaria de Belgrano, y que llevó, triunfal, a Salta? La respuesta nos la da el propio Belgrano: En 1815, durante su estadía en Londres, el General se hizo retratar sentado por el pintor francés Francois-Casimir Carbonnier, en un famoso cuadro, cuyo original se encuentra en un museo de la ciudad de Olavarría y existe una réplica del mismo en nuestra Casa Histórica. Detrás del cortinaje, a la derecha y abajo del prócer se aprecia una escena de la Batalla de Salta. Allí se ve claramente a un jinete que lleva una bandera de dos franjas horizontales: blanca la superior y celeste la inferior. Ahora bien, no se entiende cómo un pintor francés, totalmente desconocedor de la historia y la situación argentina (país remoto e ignoto en esa época), pudo pintar una bandera de esa naturaleza, si no fuera porque el propio Belgrano le hubiera dado instrucciones de que así era la bandera enarbolada por él en Salta.
Existe un elemento más a considerar a favor de que la bandera originaria de Belgrano constaba de dos bandas horizontales: blanca la de arriba, celeste la de abajo. La Bandera de los Andes, confeccionada a fines de 1816 en Mendoza guardaba igual diseño. Algunos autores piensan que, habiendo compartido el General San Martín casi tres meses (de Enero a Marzo de 1814) en Tucumán con Belgrano, bien pudo éste haberle indicado el formato originario de la enseña de su creación.
Pero, ¿De dónde salió la Bandera Argentina que conocemos hoy? ¿Y dónde encaja en toda esta historia la llamada "Bandera de Macha", hoy emblema de Tucumán? Es el enigma que intentaremos descifrar en el próximo artículo.

Por Juan Pablo Bustos Thames - Abogado, Ingeniero en
Sistemas de Información y
Docente Universitario

El SigloWeb

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Perdon por ser entrometido pero buscando informacion por una investigacion a profundas de la llamada bandera de Macha,encontre este articulo,y no estoy de acuerdo con la primera parte del articulo con respeto a la escarapela, si bien la mañana de 25 de mayo de 1810 French y Veruti no repartian escarapelas de cuyos colores hoy integran a nuestra bandera,sino que los colores eran rojos por que lideraban el grupo que preciono esa mañana que aprobara la nueva lista de candidatos a la junta.
Los colores de la bandera no son sacados del cielo como dicen las maestras jardineras, Belgrano fija el celeste y blanco por que esos colores provienen de la citilla que utilizava la familia real de España.

Juan Pablo dijo...

Con respecto a este comentario, corresponde formular dos precisiones: En los días anteriores al 25 de Mayo, son múltiples las fuentes que dan cuenta de que las cintas repartidas por French y Beruti eran blancas. Recién en la mañana del 25 agregaron una cinta roja, simbolizando la radicalización que el movimiento revolucionario había llegado ese día. En segundo lugar, Belgrano no eligió los colores celeste y blanco para la Bandera. Simplemente se limitó a tomarlos de la escarapela oficial que, días atrás, había aprobado el Triunvirato. No tienen relación con los colores de la Real Orden de Carlos III que utilizaba la familia Real española

El Conjuro de los Iguales dijo...

Lo cierto que la bandera de macha existe, manchada con samgre tal como la pude ver en Sucre y es a tres franjas Blanca, celeste y blanca. No tiene nada de mito