22.6.14

La Bandera del Templo de San Francisco (V Parte)



Juan Pablo Bustos Thames

Los usos que pudo haber tenido esta Bandera. Las dimensiones de cada una de sus franjas. Las irregularidades en la “Bandera de San Francisco”. Los trabajos de restauración de 1820. La cinta celeste encontrada dentro de la Bandera. ¿De qué material está hecha la “Bandera de San Francisco”?.

La Bandera del Templo de San Francisco tiene unas dimensiones considerables, como para haber sido llevada por abanderados escolares. Recordemos que, según surge de las leyendas que se pintaron en su superficie, fue donada a la escuela argentina más antigua, (el actual Colegio de San Francisco, de San Miguel de Tucumán) por quien, en 1814, fuera el primer Gobernador de la Provincia de Tucumán, don Bernabé Aráoz.

Es decir, se trataba de una enseña de escuela. Por su gran tamaño (aproximadamente 2,90 mts. de largo por 1,82 mts. de ancho) debió haber sido muy difícil que fuera portada por abanderados escolares. Es más adecuado suponer que pudo haber sido izada en mástiles en ocasiones patrias, o exhibida colgada, enfrente de la fachada de la escuela, de algún ventanal (como se estilaba en la época), o llevada a los actos públicos sostenida por varias personas, sin mástil o asta.

Corrobora esta circunstancia el hecho de que, banderas de grandes dimensiones se utilizaban, en la época, para engalanar edificios públicos. El memorioso cronista porteño Juan Manuel Beruti cuenta que el 20 de Abril de 1815 el Gobierno obsequió al Cabildo de Buenos Aires (del cual el sobrestante Beruti era su tesorero pagador) un emblema de raso de gran valor, de 6 varas de largo y 3 de ancho, lo cual nos arroja unas dimensiones aproximadas de: 5 mts. x 2,50 mts. Esa bandera se colocó para flamear en la torre del Cabildo, con motivo de los festejos del 25 de Mayo de ese año. Beruti nos dice que era azul y blanca, con un sol en el medio.

Las dimensiones de cada una de sus franjas
La pregunta que se impone ahora es: ¿cuánto mide cada franja de la Bandera de San Francisco?. ¿Se respetan las mismas medidas en todas ellas, como hoy, en la Bandera Argentina actual?. Pues bien, merced a la cinta métrica que nos facilitó el guardián de la orden franciscana, Fray Marcos Porta Aguilar, medimos las alturas de las tres franjas horizontales que componen la Bandera de San Francisco. La superior celeste mide 71 cms. de altura, la central blanca, 50 cms., y la inferior celeste, 51 cms.

Como vemos, las tres franjas tienen dimensiones distintas e irregulares; siendo más alta, considerablemente, la franja superior, que las otras dos. Llama poderosamente la atención tamaña desproporción: es decir, que la franja de arriba sea más de un 40 % mayor que las otras dos. ¿Cómo se explica ésto?. De la época no se conservan enseñas que muestren desigualdad semejante. En efecto, la “Bandera de Macha”, que se exhibe en Sucre (Bolivia), y contemporánea de la de San Francisco, tiene su franja celeste del medio que mide 52 cms. de alto. Las franjas laterales blancas parecieran ser de menor ancho; pero no se pueden medir, con precisión, en razón de encontrarse los extremos blancos doblados, dentro de la vitrina que exhibe la enseña de Macha. Algunos sostienen que cada franja mide 29 cms. y otros, 52 cms., igual que el listón central celeste.

Supongamos que las dimensiones de las distintas franjas de la Bandera de Macha sean las siguientes: 29 cms. la blanca superior, 52 cms. la celeste central y 29 cms. la blanca inferior: en tal caso tendríamos un formato distinto al de las insignias argentinas actuales, donde las tres franjas horizontales son del mismo ancho; y nos estaríamos aproximando al más familiar diseño, para la época, de las banderas rojigualdas españolas.

En efecto, el actual emblema de la Madre Patria presenta una franja horizontal central amarilla que tiene el doble de ancho que la de sus extremos rojos. Es decir, no había, en la época, por qué imponer una uniformidad que no se observaba en las banderas que hasta hacía poco estaban acostumbrados a ver.

Las irregularidades en la “Bandera de San Francisco”
En el caso puntual de la “Bandera de San Francisco” vemos que tamaña irregularidad es aún mayor: presenta una franja horizontal celeste superior de considerables dimensiones (71 cms. de alto) comparada con la central blanca (50 cms.) y la inferior celeste (51 cms.). Sin embargo, no podemos asegurar que el listón celeste de abajo hubiera tenido siempre esa altura.

Al respecto se me ocurren dos posibilidades: o bien la Bandera siempre tuvo estas dimensiones, con lo cual una franja más alta celeste (la superior) se habría justificado si la Bandera se utilizaba para ser sujetada por arriba, para poder ser transportada, por un grupo de personas en una marcha, permitiendo su mejor manipulación; o bien podría ser colocada sobre una fachada de un edificio, o ventanal, se podía doblar un poco, unos 20 cms., desde la parte superior, por encima de la cornisa, para asegurarse debidamente y así recuperar las armoniosas medidas simétricas en sus tres franjas horizontales, ante la vista, desde abajo.

La otra alternativa es que la Bandera hubiera tenido, originariamente, franjas celestes más anchas, en ambos extremos; y que por la degradación de la tela y por haberse desflecado o desgastado más la franja inferior celeste, hubo que recortarla en alguna oportunidad, para preservarla mejor. Aún se observan grandes porciones de la tela celeste, resquebrajadas, que no se puede determinar, a primera vista, dónde encajarían, en el armado de este rompecabezas, que será recomponer esta enseña.

Es decir, esta Bandera, a la inversa del formato de la rojigualda española, pudo haber tenido dos franjas horizontales exteriores celestes de una mayor altura (al menos 71 cms.) que la franja central blanca (50 cms). Es decir, un 20 % más de superficie, cada una, que la franja del medio. Ello nos habría dado una insignia de mayores dimensiones aún, en su origen (de alrededor de: 2,90 mts. x 2,02 mts.).

Los trabajos de restauración de 1920
Esto nos lleva a una nueva pregunta: ¿Pudo haber sido restaurada, la “Bandera de San Francisco” con anterioridad a nuestra visita al claustro franciscano?. En oportunidad de contemplar esta enseña, mi hermano Horacio Bustos Thames y la restauradora, Lic. Cecilia Barrionuevo, me hicieron advertir que, en el extremo inferior derecho de la Bandera, al dorso de la misma, se podían observar los vestigios de un trabajo de restauración, que se había realizado, en el paño, al coserle, en el reverso del género, otra tela rústica blanca, para darle más sostén y cuerpo a la “Bandera de San Francisco”. Era como un trabajo de consolidación que se llevó a cabo hace casi un siglo.

¿Cómo lo sabemos?. Muy simple: al doblar el ángulo inferior derecho celeste de la insignia, encontramos el género ya amarillento que se le había cosido, y las siguientes leyendas, escritas con tinta azul, sobre ese misma tela: María Elisa Colombres, Guillermina Colombres, Amadeo Colombres, Micaela Colombres, Isabel Colombres, María Esther Colombres. Padre S. Villalba. Además de una fecha: Junio 20, 1920. Consultado Fray Marcos Porta Aguilar sobre la identidad de este Padre Villalba, nos refiere que seguramente ha de tratarse de Fray Salvador Villalba, guardián del convento franciscano en 1920.

Entonces, no siempre la “Bandera de San Francisco” estuvo recluída en la vitrina que todos los tucumanos estábamos acostumbrados a verla; sino que aparentemente fue guardada allí luego de habérsele realizado trabajos de restauración, efectuados o financiados por la tradicional familia Colombres, que quiso dejar registrada, para la historia, su participación en esta gesta, con motivo del primer centenario del fallecimiento del Creador de la Bandera Argentina, Gral. Manuel Belgrano.

Fue entonces, a partir de 1920, que la “Bandera de San Francisco” pudo haber sido confinada, arrugada, y plegada, como se pudo, al cuadro, que apenas exhibía partes de su franja central amarillenta, y dos palabras: “TUCUMAN” y “1814”; en donde permaneció, guardada, por casi noventa y cuatro años.

La cinta celeste encontrada dentro de la Bandera
Otro elemento que nos llamó la atención fue una cinta, suelta, celeste, de 13 cms. de alto y muy extensa, de largo; que se encontraba separada de la Bandera, como ribeteada. No podemos precisar si se trataría de una cinta que coronaba la insignia, como las actuales “corbatas” o moños que adornan las Banderas de Ceremonia. En opinión de la experta Lic. Barrionuevo, podría tratarse de una porción de la franja inferior celeste; que explicaría, en parte, el déficit en la altura de este listón, con respecto a la franja celeste superior.

Sin embargo, encontré difícil esa alternativa, por cuanto la franja inferior se encontraba, en su mayor parte, debidamente cerrada, con una costura prolijamente efectuada. Una alternativa que podría barajarse es que esa costura se hubiera llevado a cabo durante los trabajos de restauración de 1920, que ya refiriéramos; y que se dejaron, de todos modos, los pedazos que se habían recortado, dentro del cuadro que contenía la insignia, para resguardar todos los paños juntos, para la posteridad.

¿De qué material está hecha la “Bandera de San Francisco”?
Dos aspectos adicionales que merecen mencionarse, con respecto a la observación de la Bandera, son los relacionados con la textura de las telas y la costura entre las distintas franjas.

Comenta el autor Adolfo Mario Golman que los materiales más utilizados para confeccionar banderas, a principios del Siglo XIX eran la lanilla y el raso: “El raso, al ser una tela lustrosa de seda no resulta tan resistente a los fuertes vientos como la lanilla, que es un tejido hecho con lana fina. Esta última, se utilizaba para banderas de flameo, navales o de fortificaciones costeras. Con el raso se confeccionaban, mayormente, las enseñas que acompañaban los movimientos militares de tropas”.

En efecto, la tela utilizada en la “Bandera de San Francisco” fue al raso; que es una seda lustrosa y brillante. Puede apreciarse mejor en las franjas celestes de la insignia; que asemejan al cielo de un plácido día primaveral. Me llamó la atención la perfección de la textura y el brillo de la seda, así como su manufactura, que revelaba más bien su origen industrial y no artesanal. ¿De dónde pudo haber salido la seda para confeccionar la “Bandera de San Francisco”?.

(Continuará)