19.12.14

La bandera de la Guerra de Sucesión de Lidón recupera su aspecto original


La bandera que se cosió en seda para encabezar el regimiento del coronel Juan Ibáñez de Lidón durante la Guerra de Sucesión Española volverá a lucir tal y como se confeccionó a comienzos del siglo XVIII después de pasar por las manos de los técnicos del centro de restauración de la Fundación Santa María de Albarracín.

Según indican los expertos, la insignia se confeccionó para distinguir a la compañía de Lidón que formaba parte del regimiento del coronel Juan Ibáñez al servicio de Felipe V. Se cosió en seda pero el desgaste del uso hizo que se realizaran en ella sucesivos remiendos con otros tipos de tela, principalmente algódón.

No todos los parches se retirarán según explicó el restaurador Celso Lorenzo, quien apuntó que sí se van a eliminar algunas de las piezas añadidas pero se dejarán aquellas que no dañen el tejido original. "Son telas que tienen su historia e importancia", comentó el especialista.

Los restauradores han hallado en algunas zonas hasta tres capas de tela añadidas en diferentes momentos con el fin de reforzar la bandera. Y es que después de la Guerra de Sucesión el estandarte se usó de forma continuada en la procesión de San Fabián y San Sebastián que tiene lugar en enero. En este sentido el alcalde de Lidón, Joaquín Juste, comentó que la procesión dejó de celebrarse para San Fabián pero pasó a llevarse a cabo en julio, y también en ese momento se sacaba la bandera.

Desde hace unos años los vecinos utilizan una réplica para evitar provocar daños en la antigua, que presentaba numerosos rotos y también suciedad cuando llegó al centro de restauración de la Fundación Santa María.

Los técnicos ahora están quitando añadidos y cosidos para, posteriormente, colocar una crepelina en la parte trasera de la bandera con el fin de reforzarla. Para su unión emplearán un punto de cosido especial que se realiza con hilo de seda y agujas muy finas y curvadas con el objetivo de que no se vea el agujero de la puntada, según argumentó el experto en restauración.

También van a limpiar la suciedad que acumula la tela. Así, aspirarán el polvo que contiene y limpiarán las zonas puntuales donde hay manchas.

En la bandera llevan trabajando dos restauradores durante un mes y calculan que en otro mes y medio estará terminada. El presupuesto para acometer este trabajo ha sido de 3.700 euros. Joaquín Juste comentó que la idea es exponerla en el Ayutamiento de Lidón una vez recuperada y no volver a sacarla en la procesión. Para evitar daños futuros van a preparar un armario especial que garantice su óptima conservación. "Queremos tenerla en las condiciones de humedad y temperatura adecuadas", concluyó el alcalde de Lidón.

Diario de Teruel