15.11.15

Historia de una bandera


J. Guayerbas - domingo, 15 de noviembre de 2015

En el patio imperial del Alcázar tras recorrer algunas de las calles más transitadas del Casco Histórico. La Asociación Histórico-Cultural Voluntarios de Aragón recibía ayer de manos del director del Museo del Ejército una réplica de la bandera que Carlos III instauró en 1762 para este escuadrón creado con motivo de la guerra de España contra Portugal e Inglaterra.

Al grito de ‘¡abran fuego!’ los 14 soldados uniformados con la indumentaria de época disparaban al aire para recibir la ovación del público que acompañó durante el pasacalles a los miembros de esta asociación que mantiene el recuerdo de este regimiento con diferentes actividades y representaciones.

Tal y como explicaban desde el Museo del Ejército antes de entregar la bandera, el Regimiento de Infantería Ligera Voluntarios de Aragón comienza sus acciones de combate en Portugal al mando del conde de Aranda, finalizada la guerra con el país vecino, pasa a cubrir la frontera en la franja pirenaica, entrando de nuevo en combate en Argel en el año 1775, y cuatro años más tarde participará de nuevo en la guerra contra Inglaterra, pasando después a Cataluña Cádiz y finalmente a Orán, done defiende los puestos de Santa Cruz, San Gregorio y el recinto Mers-el-Kibir.

Durante todo este tiempo su bandera coronela fue testigo y adalid de todas sus acciones, compartiendo con los soldados todas las vicisitudes del combate. «Estas banderas tenían una vida de unos 10 años, pues eran de seda y sólo tenían un paño», comentaba uno de los integrantes de la asociación que también disfrutó de una visita guiada por las instalaciones del Museo del Ejército.

Las recreaciones históricas cuentan con su público, y así quedó demostrado en el patio imperial de Alcázar. El director de las instalaciones, Juan Valentín-Gamazo de Cárdenas, recibió al escuadrón y agradeció a sus integrantes que en esta «cuna de héroes» como es el Alcázar «seáis responsables de conservar y difundir la historia del Ejército».

Música de guerra a golpe de tambor y flautín para el desfile del batallón por el Casco Histórico. Los soldados, 17, acompañados por otros asociados con trajes tradicionales, se pasearon por las calles hasta alcanzar el Alcázar para recibir la nueva bandera que a partir de ahora lucirán en sus actos y recreaciones.