15.11.15

Sobre la bandera municipal de Tui



Esteban Aranda Álvarez
Vigo
14.11.2015 | 04:55

En el último pleno municipal tudense se trató de nuevo sobre la restitución de la antigua bandera municipal, suprimida en 1936 cuando la ciudad fue conquistada por las tropas franquistas, acordando pedir a la Xunta de Galicia autorización, trámite innecesario puesto que no se trata de la creación de una nueva bandera, ya que el poder de la propia corporación es suficiente para realizar tal trámite de su restitución.

La bandera tudense, tras breves apariciones en 1945 con motivo del Centenario del Obispo Rosendo Salvado y, posteriormente, el 3 de octubre de 2004 con motivo de la concesión de la medalla de oro de la ciudad -en forma de corbata con los colores de la bandera municipa- a la Escuela Naval Militar de Marín, permaneció en el más puro ostracismo durante la dictadura y posteriormente en el periodo democrático, todo ello ante la abulia y el poco interés de las sucesivas corporaciones municipales.

Últimamente una comisión Pro Restitución de la antigua bandera tudense, tras reunir más de 400 firmas entre los tudenses residentes en la ciudad, presentó una petición al Concello con suficiente información legal sobre el trámite necesario para tal restitución, puesto que al no tratarse de la creación de una nueva bandera el poder de la propia Corporación es más que suficiente.

Es una pena observar como la ignorancia y el empecimiento de los que proponen tal actuación, precisamente de aquellos concejales que se consideran de izquierdas, se puedan meter en manos de la oposición, los mismos que nunca tuvieron el mínimo interés en dotar a Tui con propia bandera. Jamás se ha visto que una importante y antigua ciudad como la tudense se desinteresase de su pasado histórico. Hemos visto como hace unos años se despojaba del nombre de una de los más famosos tudenses de renombre mundial, el filósofo Francisco Sánchez, que llevaba el Instituto de Formación Profesional, para colocar en su lugar otro nombre cualquiera. No digamos la triste situación en que se encuentra su casco monumental, uno de los mejores de Galicia, durmiendo el sueño de los justos, con muchas casas arruinadas, las silvas e hierbas brotando de los muros. En fin algo inanimado como si se tratase de un cementerio.

Deseamos recordar que la bandera tudense se remonta a principios del siglo XIX, siendo aún más antigua que la propia bandera gallega.